Guy Nattiv llega a los cines con Skin, película que narra los acontecimientos en torno a la vida de Bryon Widner, un ex miembro de un grupo skinhead. El cortometraje homónimo precedió a esta obra, llevándose el premio al mejor cortometraje de ficción en los Premios Óscar. Tanto el largometraje como el corto ponen sobre la mesa la problemática en torno a la subcultura racista y extremista de los “cabeza rapada”, aunque desde perspectivas totalmente distintas. El film ha sido nominado en el Festival Internacional de Cine de Berlín en la categoría Panorama. Se alzó con el premio FIPRESCI en el Festival Internacional de Cine de Toronto en la categoría de Presentaciones Especiales. Protagonizada por Jamie Bell, llega a los cines españoles este 6 de marzo.



Skin

Crítica de ‘Skin’

Ficha Técnica

Título: Skin
Título original: Skin

Reparto:
Jamie Bell (Bryon Widner)
Danielle Macdonald (Julie Price)
Daniel Henshall (Slayer)
Mike Colter (Daryle Jenkins)
Vera Farmiga (Shareen)

Año: 2019
Duración: 110 min
País: Estados Unidos
Director: Guy Nattiv
Guion: Guy Nattiv
Fotografía: Arnaud Potier
Música: Dan Romer
Género: Drama
Distribuidora: Vercine

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Skin’

Sinopsis de ‘Skin’

Skin está inspirada en hechos reales. Bryon es un joven criado por supremacistas blancos. La dureza de su educación ha provocado un profundo odio en el corazón del joven y también en su piel, cubierta de tatuajes con lemas y símbolos de extrema derecha. Sin embargo, cuando Bryon se enamora de Julie, decide abandonar el círculo de odio y violencia en el que se encuentra inmerso y trata de buscar ayuda en Daryle, un activista que lucha por los derechos humanos. (VERCINE).

Premios

  • Festival Internacional de Cine de Berlín: Nominado a Panorama. C.I.C.A.E. Award. 2019
  • Festival de Cine de Deauville: Nominado al Gran Premio Especial. 2019
  • Festival Internacional de Cine de Toronto: Presentaciones Especiales (Nattiv). FIPRESCI Prize. 2019


Skin
Foto de Vercine

El fénix caído

El género biográfico es uno de los estilos que más recorren las salas de cine. Sin embargo, adaptar una historia de vida no siempre es un camino fácil. Guy Nattiv ha adaptado las vivencias de Bryon Widner en Skin. A través de un guion lineal se van narrando el camino existencial de un joven skinhead. La manera en la que dibuja el retrato ofrece una visión interesante de la metamorfosis del protagonista. Sin embargo, no termina de ahondar en la vida que precede a esa conversión. Aunque se dan datos y se desarrolla narrativamente, no se profundiza en el conflicto emocional e ideal en la acción, sino que se limita a una justificación espacio-temporal y circunstancial. Por lo cual, ofrece una figura bien desarrollada durante la reflexión del cambio, pero se queda a medio gas en el desarraigo de una educación que influye a niveles altos. 

No obstante, no se puede negar que hay una calidad en la construcción reflexiva del protagonista y las relaciones que desarrolla. Se establece un compendio de pensamientos que se lanzan a través de una introspección en el que se puede ver la evolución. Otro de los puntos que más fascina al público es el saber equilibrar el efecto de la destrucción personal al ave Fénix. Recrea muy bien el entorno de una comunidad extremista y las peculiaridades que supone formar parte de ella. Luego, la relación con el personaje de Julie es emotiva y se escribe de una forma natural y verosímil. Se echa en falta una mayor potencia en la ambientación y el contexto que rodea a cada uno de ellos. Pese a cumplir su función, el espectador echa en falta saber más en detalle.

Foto de Vercine

Atrévete a cambiar

Es innegable que para hablar de Skin, hay que desarrollar la gran calidad actoral de Jamie Bell. El actor se mete en la piel de Bryon Widner de principio a fin. Se desnuda en sentimiento y en expresión, lo que da ese humanismo necesario en un personaje tan extremo. Tiene carácter, garra y una fuerza escénica que le permite estar entre dos mundos tan dispares: el sentimental y la fuerza bruta. La sensibilidad y la ceguera extremista. No se excede en la energía que deposita y da un trabajo cercano y verosímil. Además, soporta una parte fundamental del peso dramático y sabe resolverlo de manera que se convierte en la base interpretativa. Es el foco donde converge el factor emocional. Por lo cual, el trabajo de Bell es fundamental y eleva el resultado global del film.

Por su lado, Danielle Macdonald se transforma en Julie Price. Ya la vimos previamente en el cortometraje homónimo que dio origen al largometraje. Se desmarca de dicho papel y da una interpretación fresca y llena de verdad. Puede verse que lo lleva desde una visión más lumínica, pero sin perder la potencia que requiere. Se deshace de adornos innecesarios y eso hace que forme una gran pareja interpretativa con Bell. Luego, merecen una mención especial Vera Farmiga y Bill Camp. Ambos dan ese toque oscuro, pero sin caer en una interpretación excesivamente tenebrosa. No justifican los actos que se suceden en sus personajes, pero les da una coherencia interpretativa. Los componen desde de la verosimilitud, algo difícil dada la concepción de sus personajes. Unas interpretaciones soberbias y que exprimen durante el tiempo que están en pantalla.

Foto de Vercine

Las pinceladas de la oscuridad

A nivel técnico Skin ofrece un despliegue en el que no se desmarca totalmente de las películas biográficas. Sin embargo, hay varios aspectos audiovisuales que consiguen dotarla de cierta personalidad y convertirla en atractiva para el espectador. En primer lugar, la dirección artística ha sabido recrear esos espacios tan abiertos como carcelarios. La dirección de fotografía se combina en ese mundo de claroscuros. Hay una proliferación de los colores fríos, que permiten al público sentir esa sensación que envuelve al film. Por lo tanto, hay esas pinceladas artísticas que hacen del largometraje una expresión a través de la imagen, aunque mantenga una estructura estandarizada dentro de la industria cinematográfica. Aun así, Guy Nattiv tiene un efecto realista y coloca la cámara en un lugar donde lo aleja de la superficialidad estética. Hay escenas que son realmente crudas.

Otro de los puntos en los que destaca el film es la composición sonora. Sabe realizar una mezcla tanto en un plano diegético como extradiegético, con un gusto en el que se combina ese infierno personal con una música estruendosa a un hilo musical que acompaña a la acción. En ambos casos, lleva al espectador a posicionarse en la atmósfera creada dentro del film. Por otra parte, el montaje ofrece una visión en la que se divide a través de un esquema en el que se ve la conversión física del protagonista y el desarrollo de cómo llega a ese punto. Es una manera de mantener ordenado el esquema del film y funciona, aunque, en un principio, pueda llegar a despistar. En su conjunto, tiene momentos visualmente brillantes y eso le permite exprimirlo a nivel creativo.

Skin
Foto de Vercine

Conclusión

Skin es una película en la que se muestra perfectamente el después de una transformación personal. Sin embargo, falta ese desarrollo y profundización del conflicto interno y el cara a cara con el pasado del protagonista. Un film que desengrana sin ir a las vísceras del problema. Aun así, Jamie Bell, protagonista de la película, eleva la calidad de ésta con una interpretación llena de matices y puro sentimiento. Es potencia en pantalla. A nivel técnico tiene aspectos que brillan, pero, sin embargo, se guía por una estructura más estandarizada. Un análisis de la cruenta batalla entre la barbarie, el sentir y la superación. Una historia de vida con una carga social importante. Un film notable que invita al espectador a conocer su universo.

Reportaje de Skin en Días de Cine TVE

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