El Teatro Romano de Mérida inaugura la 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida con el estreno absoluto de Spartacus del 3 al 5 de julio de 2026. Miguel Ángel Muñoz debuta en el certamen emeritense interpretando al mítico esclavo tracio en esta producción internacional del Düsseldorf Ballet Theater. María Graciani dirige una propuesta que fusiona danza, teatro y narración, coproducida por el festival y Lulalulica Events. Además, el actor comparte protagonismo con el cuerpo de baile, el coreógrafo Peter Agardi, el director musical Tuti Fernández y los bailarines Igor Person y Hermione Kiley Cyra. Un montaje concebido expresamente para la monumentalidad del escenario emeritense. Así reflexiona sobre la libertad, la dignidad y la capacidad humana para enfrentarse a la opresión.

Un debut mágico
El intérprete madrileño confiesa afrontar este estreno con emoción, responsabilidad y nervios. Su llegada al certamen emeritense era un momento que sabía que acabaría llegando. Llevaba años esperando encontrar el proyecto adecuado para debutar en Mérida. Por tanto, considera que esta propuesta es lo más especial que podía imaginar para su primera vez en el anfiteatro romano.
El debut adquiere un carácter especialmente simbólico al coincidir con su cumpleaños, un hecho que convierte la experiencia en algo mágico según sus propias palabras. Con una sólida trayectoria en teatro, cine y televisión, asume uno de los personajes más emblemáticos del imaginario clásico en una propuesta donde comparte escenario con el cuerpo de baile del Düsseldorf Ballet Theater.
Spartacus sitúa al espectador en los momentos finales de la existencia del legendario gladiador. Mientras aguarda la muerte, el protagonista emprende un recorrido por sus recuerdos, reviviendo los episodios que marcaron su vida y la rebelión que desafió el poder de Roma. A través del movimiento, la música y la palabra, la propuesta reflexiona sobre conceptos universales como la libertad, la dignidad y el sacrificio.
La dramaturgia, firmada por Ana Graciani, construye un relato que trasciende la recreación histórica para profundizar en el conflicto interior de un hombre convertido en símbolo universal de la lucha por la libertad. El texto busca mostrar las distintas caras del héroe, incluyendo sus contradicciones, inseguridades y miedos, alejándose de la imagen épica tradicional para construir un viaje profundamente humano. Una aproximación que humaniza al personaje más allá de la leyenda.
Una fusión para el Teatro Romano
María Graciani plantea una puesta en escena donde la danza neoclásica dialoga con el teatro y la narración para ofrecer una lectura contemporánea de uno de los grandes mitos de la Antigüedad. El espectáculo nace de la emoción y propone recorrer los últimos recuerdos de Espartaco en el instante previo a su muerte. Combina disciplinas artísticas en una propuesta que la directora define como fundamentalmente emocional.
Aunque la figura del gladiador tracio ha inspirado películas célebres, novelas y ballets en todo el mundo, esta es la primera vez que el Festival de Mérida inaugura su programación con una producción dedicada íntegramente al legendario esclavo. Una apuesta arriesgada que incorpora por primera vez este personaje al repertorio de estrenos del certamen. De esta manera, consolida al festival como referente internacional de las artes escénicas inspiradas en el mundo clásico. La edición se extenderá hasta el 30 de agosto con nueve espectáculos en el Teatro Romano.
No te pierdas Spartacus del 3 al 5 de julio de 2026 en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.
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