Spartakus (1977) se trata de una versión cinematográfica dirigida por Vadim Derbenyov y Yuri Grigorovich del ballet que compuso Aram Jachaturían en el 1956. Una delicia que basa su narrativa en la rebelión del esclavo Espartaco y que ha tenido numerosas representaciones a lo largo de la historia (también en los últimos años ha seguido reestrenándose). La película puede verse en Filmin.



Spartakus

Crítica de 'Spartakus'

Ficha Técnica

Título: Spartakus
Título original: Spartakus

Reparto:
Natalia Bessmertnova
Maris Liepa
Nina Timofeyeva

Año: 1977
Duración: 92 min.
País: Unión Soviética (URSS)
Director: Vadim Derbenyov, Yuri Grigorovich
Guion: Vadim Derbenyov, Yuri Grigorovich
Fotografía: Vadim Derbenyov
Música:
Género: Drama. Histórico
Distribuidor:

Filmaffinity

Sinopsis de Spartakus

Espartaco es un ballet en tres actos y diez escenas basado en la vida de Espartaco. Estrenado el 27 de diciembre de 1956 en el Teatro Kírov de Leningrado contó con la coreografía de Nikolái Vólkov y música de Aram Jachaturián. En 1969 se hizo una nueva versión con una coreografía de Yuri Grigorovich. En 1977 se hizo una versión cinematográfica, para su estreno en salas.

El tema de Espartaco era de un gran valor en el marco de la ideología soviética, por representar al jefe de la revuelta de los esclavos gladiadores que en la Antigua Roma, y como si de un proletario que se rebela se tratara, se levanta contra un orden económico injusto. Frigia y Espartaco no sólo lucharán contra la injusticia, la vanidad y el vicio, sino que, por sobre todas las cosas, tratarán de preservar el amor que los une, fracasando en su intento de levantamiento contra Roma. (Filmin)



La figura de Espartaco en la URSS

Cuatro años antes de que Stanley Kubrick, Dalton Trumbo, Howard Fast y Kirk Douglas presentaran su versión de Espartaco, ya nos encontramos con la versión de Ballet sobre dicho personaje histórico, cuya música fue compuesta por el reconocido autor Aram Jachaturían. La premier de la obra se produjo en el teatro Bolshoi, en el año 1956, y tuvo tal éxito que se realizaron reinterpretaciones posteriores. El Ballet se inspiraba, como indica el título, en la figura histórica de Espartaco, un esclavo que lideró una rebelión que casi consigue derrocar a la propia Roma.

No es casual que la URSS potenciara la figura de Espartaco, como un héroe y modelo a seguir. Para el materialismo histórico, la figura del esclavo tracio suponía una lucha contra el modelo esclavista, que era el que imperaba en Roma en aquellos tiempos en los que sucedió la rebelión. Pero la condición de Espartaco como liberador podía extrapolarse a tiempos modernos, y así lo hizo el propio ballet.

Tampoco es coincidencia, que Espartaco, la película norteamericana estrenada en el año 1960, tuviera una gran acogida en la URSS, convirtiéndose en una de las películas más vistas en toda la historia, por encima de muchas obras soviéticas. La visión de Dalton Trumbo, el guionista de la película, quien fue uno de los guionistas que se encontraban en la lista negra de McCarthy por su izquierdismo, era más que adecuada con la sintonía ideológica de la URSS.

Spartakus
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La Versión cinematográfica

En el 1977, el director Vadim Derbenyov dirigió junto con Yuri Grigorovich una versión cinematográfica del ballet. No se trata de una versión al estilo Teatro 3, es decir, teatro filmado, sino que hay un dominio del lenguaje cinematográfico. La cámara realiza primeros planos cuando quiere subrayar algún aspecto, así como otros recursos como un montaje claro y cinematográfico. Evidentemente, el Ballet está pensado para ser visto y disfrutado en vivo, así que Spartakus solo es capaz de transmitir una pequeña parte de lo que significa estar sentado en una butaca y disfrutar de una orquestra y actores en vivo.

Spartakus
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Lucha de clases

Craso, interpretado por el bailarín Maris Liepa, uno de los grandes artistas de ballet de todos los tiempo, es un general romano que utiliza su poder como un déspota. En el primer acto, hace acto de aparición, rodeado de todo el ejército romano (con un bello despliegue de producción). El compás musical nos lo presenta con toda su autoridad y firmeza. En ocasiones, Craso levanta la mano, realizando el saludo romano, que más tarde, Mussolini utilizaría como saludo fascista. La alusión a Roma como un estado fascista es sutil, pero está ahí.

Para esta introducción, Jachaturian se sirve sobre todo de una instrumentalidad de viento con la que intenta emular la propia música triunfal romana. Trompas y trompetas en todo su esplendor.

Vadim Derbenyov, Yuri Grigorovich
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Espartaco, el liberador

La figura de Espartaco está interpretada por Vladimir Vasiliev, otro de los grandes bailarines conocidos en la URSS. Es la antitésis de Craso, el hombre que supone todo lo contrario. Más allá de las magníficas coreografías, destaco por encima de todo la bella escena en la que el protagonista es obligado por Craso a enfrentarse con otro esclavo a muerte (secuencia que también aparecería en la película de Kubrick). Tanto la danza, un ritual mortal y a la vez estético, como la música de Jachaturían elevan este momento a la cumbre de la historia musical.

Vadim Derbenyov, Yuri Grigorovich
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El final: Cristo resucitado

Según cuenta la historia real, Espartaco fue crucificado, junto a millares de esclavos que se habían levantado en la rebelión. El estado romano colocó sus cuerpos crucificados a lo largo de la vía que conducía a Roma, para que todos los esclavos y gentiles que tuvieran la más mínima idea de volverse a rebelar, se lo pensarán dos veces.

En el ballet, se diseña una escena en la que el propio Espartaco se asimila a la figura de Cristo, cuando es recogido después de su muerte por sus seres queridos, que lo acogen en sus brazos. Sin duda, la imagen que viene a la cabeza, y que está diseñada especialmente así, es la de la Pietà, iconografía que hace referencia al descendimiento del cuerpo de Cristo por parte de su madre, la Virgen María, también con Juan Bautista. La imagen más reconocible del tema es quizá la escultura de Miguel Ángel. Espartaco pasa así a convertirse en otro Cristo, pero este con unas inclinaciones políticas mucho más evidentes. Un símbolo de la lucha de los más pobres contra la opresión de los más ricos.

Conclusión de 'Spartakus'

Spartakus es una obra de ballet excepcional. Quizá la versión fílmica no es capaz de representar toda la fuerza de una obra pensada para ver en vivo, pero sin duda merece una oportunidad para los amantes de la música y el género del ballet.

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