El pasado 3 de mayo se estrenó Tierra Baldía en la Sala AZarte, el regreso teatral de Anna Allen. Escrita y dirigida por José Luis Algar, está inspirada libremente en "Yerma", uno de los clásicos más aclamados de Federico García Lorca. Además, la idea original es de la propia Allen, a quién recordamos gracias a trabajos como "Cuéntame cómo pasó" o "Paquita Salas". Se representa todos los viernes de mayo a las 20 horas.

Puedes leer nuestra ENTREVISTA de Anna Allen, por Tierra Baldía, pulsando AQUÍ.



Estreno de Tierra Baldía

Crítica de 'Tierra Baldía'

Ficha Técnica

Título: Tierra Baldía
Título original: Tierra Baldía

Reparto:
Anna Allen

Duración: 60 min. apróx.
Dirección: José Luis Algar
Dramaturgia: José Luis Algar
Libremente inspirado en: "Yerma", de Federico García Lorca, sobre una idea original de Anna Allen
Maquillaje y peluquería:
Pedro Hache
Fotografía y diseño gráfico:
Algarart
Música original y escenografía:
José Luis Algar
Producción: AlgarArt (José Luis Algar)

Tráiler de 'Tierra Baldía'

Sinopsis de 'Tierra Baldía'

“He perdido el derecho a ser vulnerable y me he tenido que convertir en una roca…”

Lorca declaró en diversas ocasiones que Yerma tenía un tema pero no un argumento concreto. En Tierra Baldía, versión libre de Jose Luis Algar, surgida a partir de conversaciones con la actriz, se extraen los temas principales -la maternidad, la frustración sexual, las relaciones disfuncionales, la pasión, las apariencias…- para construir un monólogo teatral con un texto totalmente nuevo interpretado por Anna Allen, (Cuéntame, Acusados, Paquita Salas, Antígona del siglo XXI / Festival de Mérida…) que pone voz, cuerpo y alma a esta Yerma con ánimo de narradora que establece contacto directo con el público, busca complicidad y se abre en canal mientras repasa su vida con sus tenues luces y sus enormes sombras. (SALA AZARTE). 



Tierra Baldía
Foto de AlgarArt

Desnudando el alma

José Luis Algar, partiendo de una idea original de Anna Allen y una versión libre de “Yerma”, de Federico García Lorca, trae en Tierra Baldía una dramaturgia poética y llena de sentimiento. Dividida en tres actos, con sus correspondientes intervalos, la pieza reflexiona en torno a las temáticas que ya se mencionaban en la conocida obra de Lorca. Gracias a ello, se explora el laberinto de pensamientos que podrían acongojar a esa Yerma que todavía no ha sucumbido a su triste destino. Hay que valorar muy positivamente el lenguaje utilizado, elevado, con elegancia, sutil, capaz de crear imágenes y con una fuerza muy bien desarrollado. Con lo cual, una de sus principales bazas es lo bien escrita que está.

Al ser una pieza que exige un nivel de concentración máxime, también ha sido una decisión correcta la extensión del libreto, perfecto y efectivo. Lógicamente, toma mucho del simbolismo que se recoge en la obra de Lorca, siendo un homenaje en torno a su obra muy provechoso. Asimismo, se analizan aspectos de la vida de la protagonistas desde una vertiente más personal, más introspectiva, explorándose el prisma de la libertad, de la honra, del deseo, en resumen, la propia contradicción que supone la vida. No es un texto fácil, algo que se agradece, dado que para exponer algo de esta índole, debe tener una complejidad alta.

Anna Allen
Foto de AlgarArt

Ante el pensamiento perpetuo

Anna Allen regresaba a los escenarios con Tierra Baldía, metiéndose en la piel de esta Yerma. En primer lugar, la capacidad interpretativa de Allen se hace patente desde el primer minuto que pisa el escenario, con el detalle de la acción, del movimiento en escena, controla cada elemento que le permite expresar y transmitir hacia el patio de butacas. No es nada fácil el ejercicio teatral que realiza, al encontrarse sola sobre el escenario, por lo que, se aplaude su compromiso y su concentración ante lo que hace en escena. Tiene medido cada momento, sin perder la frescura de lo emotivo, de lo sensitivo, de lo natural.

Gracias a ese equilibrio entre lo genuino y lo preparado, hace que se combinen en una estrategia que triunfa sobre las tablas. Por tanto, logra una conexión especial con el público, quién asiste a esta desnudez personal y se deja invadir por la atmósfera que crea. Allen sabe aprovechar cada momento que le ofrece la obra para no dejarse nada en el tintero y zambullirse de lleno en lo que le pide la escena. Por otra parte, la voz está colocada perfectamente, acompañado de un parlamento y un tono adecuados para el tipo de texto que es, con una dicción estupenda y un uso de los silencios y de la cadencia en su punto.

Anna Allen
Foto de AlgarArt

Un patio y una vida

Una de las principales virtudes de Tierra Baldía es la forma en la que con tan pocos elementos logran un resultado muy efectivo. En primer lugar, la escenografía utiliza el minimalismo a su favor, para ofrecer una intimidad muy interesante y sugerente, aunque la escoba se podría omitir. Las sábanas, utilizadas incluso de soporte de proyección, son visualmente atractivas. Después, se funde con un diseño de iluminación catártico, con un uso del color exquisito, sabiendo en qué punto teñir toda la escena y cuando retornar a esa visión más cotidiana. Gracias a ese trabajo, el espectador comprende y sabe por donde está yendo, siendo un elemento expresivo de gran calidad. Una muestra de la importancia de la colorimetría y el poder que tiene cada elección lumínica para dibujar el momento por que el que se está transitando.

Los audiovisuales son interesantes, sobre todo por el lugar donde están diseñados, tal vez podría ser más cautivador el diseñarlo en vertical, para que tenga más presencia sobre la propuesta escénica. Aun así, tal y como está, cumple absolutamente con su función. El espacio sonoro está muy cuidado, con efectos de sonido muy bien escogidos, creando un escenario en las mentes de los asistentes con los lugares que se extraen de esta escucha. Con respecto a la música, bien elegida. Después, los intervalos cumplen con su función, aunque pueda dar a veces sensación de final de función, pero una vez superado el primero, se comprende la estructura de la pieza. Por último, el ritmo es pausado, contemplativo, hay alguna parte, pequeños detalles, que se hace algo más densa, pero no influye negativamente en el resultado. Es una obra que debe ser disfrutada sosegadamente.

Tierra Baldía
Foto de AlgarArt

Conclusión

Tierra Baldía es una oda a la figura de Yerma con un texto elegante, sutil, inteligente y con un uso del lenguaje exquisito. Por tanto, el libreto homenajea a la pieza de Lorca, pero ha sabido captar su propia esencia y se aplaude la poética y la profundidad de su despliegue. Anna Allen está estupenda sobre las tablas, siendo una interpretación magnética, entrando de lleno en lo que le demanda la escena y la obra. Cautivadora. La puesta en escena es magnífica, un uso de los elementos de alto nivel, con un especial uso exquisito de los colores y la iluminación. Asimismo, se aplaude el espacio sonoro y el uso del audiovisual. El ritmo, en general, es óptimo, para ser contemplativo, pero algún momento se hace algo más denso de lo que debiera. Una invitación introspectiva que captura al espectador por el poder que desprende este montaje delicado y perspicaz.

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Diego Da Costa
Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) e Ingeniero Audiovisual en Ricoh España. Co-creador de la compañía artística La Joie de la Colina. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
tierra-baldia-critica-teatroUna oda a la figura de Yerma con un texto elegante, sutil, inteligente y con un uso del lenguaje exquisito. Por tanto, el libreto homenajea a la pieza de Lorca, pero ha sabido captar su propia esencia y se aplaude la poética y la profundidad de su despliegue. Anna Allen está estupenda sobre las tablas. La puesta en escena es magnífica, un uso de los elementos de alto nivel, con un especial uso exquisito de los colores y la iluminación. El ritmo, en general, es óptimo. Una invitación introspectiva que captura al espectador por el poder que desprende este montaje delicado y perspicaz.

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