Crítica de Un Océano entre Nosotros dirigida por James Marsh

En Un Océano entre Nosotros, el director James Marsh, ganador del Óscar por “La Teoría del Todo”, se pone al timón de  una aventura basada en hechos reales, la biografía de un regatista aficionado, Donald Crowhurst, que intentó ganar la regata de circunnavegación del globo Sunday Times Golden GlobeRace en solitario y sin escalas.

Colin Firth, el actor al que pronunciar “El Discurso del Rey” le proporcionó un merecido Óscar de la Academia, da vida a este aventurero, saliendo totalmente del arquetipo de personajes a los que nos tiene acostumbrados. Estreno el 7 de Septiembre.



Un océano entre nosotros

Crítica de Un Océano entre Nosotros

Ficha Técnica

Título: Un Océano entre Nosotros
Título original: The Mercy

Reparto:
Colin Firth (Donald Crowhurst)
Rachel Weisz (Clare Crowhurst)
David Thewlis (Rodney Hallworth)
Jonathan Bailey (Rodador)
Adrian Schiller (Mr. Elliot)
Tim Downie (Editor de estilo)
Laurence Spellman (Oficial de beneficios)
Finn Elliot (James Crowhurst)
Oliver Maltman (Dennis Herbstein)
Kit Connor (Simon Crowhurst)
Eleanor Stagg (Rachel Crowhurst)
Alexia Traverse-Healy (Françoise Moitessier)
Danny Jackson (Balandrista)
Paul A Munday (Aparejador de barcos)
Nick Owenford (Camarógrafo de la BBC)

Año: 2018
Duración: 101 min.
País: Reino Unido
Director: James Marsh
Guion: Scott Z. Burns
Fotografía: Eric Gautier
Música: Jóhann Jóhannsson
Género: Aventuras. Drama
Distribuidor: Vértice Cine

Filmaffinity

IMDB

Tráiler

Sinopsis

En 1968 el navegante aficionado Donald Crowhurst (Colin Firth) se impone un objetivo épico: ganar la Sunday Times Golden GlobeRace dando la vuelta al mundo en su velero, en solitario y sin escalas. En tierra deja a su mujer Clare (Rachel Weisz), su mayor defensora, que como él se enfrenta en solitario a otra aventura: seguir adelante con sus hijos y sin el amor de su vida. Mientras Claire se mantiene firme en su hogar, Donald continúa su carrera en alta mar a pesar de los múltiples obstáculos… pero su meta, hoy, continúa siendo un gran misterio…”



LA SINGLADURA DE DONALD CROWHURST

En 1968, precisamente ahora se cumplirán los 50 años del hecho, se convocó la regata de circunnavegación del globo Sunday Times Golden GlobeRace, para celebrar el aniversario de la primera regata en la que se hizo la circunnavegación de la Tierra, pero esta vez se haría sin escalas.

El premio: 5000 libras, trofeo y la gloria eterna.

De los nueve regatistas que participaron en la carrera, poco a poco todos fueron abandonando por diversos motivos.

Aprovechando el interés mundial que los viajes en solitario despertaban, The Sunday Times patrocina la regata Golden Globe, ofreciendo una crónica y un seguimiento de los avances de los participantes, así como de sus familias que quedaban en tierra, pormenorizada y constante.

Un Océano entre Nosotros

Donald Crowhurst, que en ese momento no atravesaba un momento profesional y económico boyante, decidió participar, construyéndose él mismo un barco, un trimarán, en el que nadie creía, y consiguiendo financiación de diversas empresas a cambio de publicidad.

Con este fin, los patrocinadores le obligaron a llevar una bitácora detallada del viaje y realizar grabaciones con cámara en mano. Había que corresponder al patrocinio.

Me voy porque no estaría tranquilo si me quedara” dijo Donald Crowhurst antes de emprender su peligrosa cruzada a bordo del Teignmouth Electron, su barco.

Nuestro navegante seguramente contaría con el ataque de tempestades, de indómitos vientos, frío, calor, calmas desesperantes… pero con lo que no contó es con un enemigo voraz y despiadado: la soledad, que allí, protegida por miles de millas de un medio hostil, atacó sin piedad ni misericordia.

Y mientras tanto, su esposa en casa, intentaba salir adelante con sus hijos, sin ingresos, con la preocupación lógica de tener a su marido perdido en la mar, y con los periodistas y patrocinadores detrás de ella, como lobos al acecho.

LA REGATA

La gente no decide ser extraordinaria, deciden lograr cosas extraordinarias”, decía Sir Edmund Hillary.

Esta historia de la que estamos hablando no es la típica crónica de una regata en la que vamos a ver la competición pura y dura entre los participantes, o las mil y una peripecias y trampas que el mar suele ofrecer a los incautos que se adentran en sus aguas.

Aquí vamos a ver más cosas. Por un lado, sí que vemos la lucha de un hombre contra el mar. Por otro lado, tenemos el miedo de un navegante sin experiencia, con un barco que no está en condiciones de emprender un viaje transoceánico, pero que, llegado a un punto, ya no puede echar marcha atrás, por vergüenza y por pura necesidad económica.

Un Océano entre Nosotros

Además, hay que tener en cuenta la feroz campaña de marketing que lanza The Sunday Times, y la agonía que produce en el protagonista y su familia el acoso y venta de su intimidad por parte de los medios de comunicación.

Y, por otra parte, vemos la verdadera trama, misteriosa e interesante, de lo que realmente debió de pasar en esa singladura en solitario, que comenzó con mal pie, con un barco mal acabado que dio problemas nada más salir del puerto.

Esta es la historia de un hombre común, anodino, que quiso ser un héroe, para la sociedad, para sus hijos, para su mujer. Pero la empresa en la que se embarcó era tan grande como pequeño su barco y sus posibilidades. Los problemas, la culpa, la soledad y la vergüenza se convertirán en los verdaderos protagonistas de la travesía.

SEPARADOS POR UN OCÉANO

El director James Marsh, ganador en la categoría de mejor Largometraje Documentación en 2008 por “La Teoría del Todo”, llevó a cabo una meticulosa investigación de los hechos acaecidos en aquella regata y en los motivos que llevaron a un navegante poco avezado en navegar en aguas del océano a embarcarse en semejante experiencia.

Tenía a mano numeroso material para inspirarse. Existen las grabaciones de los periodistas, las bitácoras de la singladura y los vídeos que Donald Crowhurst grabó, y que constituyen un testimonio gráfico valioso; un compendio de todo ello lo podemos ver en el documental “Deep Water”, cuyo tráiler podéis ver aquí (puede haber spoiler):

El guionista, Scott Z. Burns conocía la historia de Crowhurst ya que la había seguido durante años. El resultado ha sido una narración completamente creíble, muy aproximada a la historia real en los momentos que se basa en hechos comprobados, pero que en lo tocante a los que sucedió en alta mar, no se ha profundizado ni se ha dado el empaque que este enigma merecía.

Un Océano entre Nosotros tiene dos partes bien diferenciadas: los preliminares, y la travesía propiamente dicha.

La preparación del viaje, las dudas y el miedo de un marinero de agua dulce que se ve abocado a un viaje para el que no está preparado, es el plato fuerte de la película. Ahí es donde la película gana en fuerza y es adictiva.

Sin embargo, la parte de la  travesía, que debería ser la más importante, hace aguas. No engancha, no explica bien el problema existente, y no se concede importancia al escenario del océano, que es la razón de ser de la regata.

LOS CROWHURST

Colin Firth da vida al regatista. Profundamente interesado por la epopeya que vivió este hombre en el océano, nos introduce en su piel, en su barco y en su mente con una de sus mejores interpretaciones, alejada del estereotipo que normalmente suele interpretar.

Un Océano entre Nosotros

Rachel Weisz, ganadora del Óscar a la mejor actriz de reparto por “El Jardinero Fiel”interpreta a Clare Crowhurst, la sufrida esposa del protagonista. Discreta y natural, es la perfecta compañera de reparto de Colin Firth.

CONCLUSIÓN

Una magnífica interpretación de los actores y una historia con mucha fuerza e interés humano que en su día tuvo al mundo pendiente de este viaje incierto, no alcanzan a suplir la ligereza con que se trata el misterio marítimo que aquí se narra.

Por otra parte, tratándose de una película que transcurre en el mar, que es el otro gran protagonista, se echa de menos muchas veces los sonidos inherentes al medio acuático, el sonido del viento, de los aparejos; no “se sienten” los embates de las olas. El hechizo del mar no traspasa la pantalla. Es un mar triste y aburrido.

De todas formas, la primera parte de la película nos atrapa y nos hace caer en su red. El enigma que envuelve esta aventura es absorbente y, aunque después naveguemos entre dos aguas, sin viento en las velas, nos mantiene ojo avizor hasta el final, abriendo un debate moral que daría para muchas horas de conversación.

CALIFICACIÓN: 6/10

Reportaje de Un Océano entre Nosotros en Días de Cine TVE

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Los libros son mi pasión,
la vida, mi aprendizaje,
el cine es mi evasión,
y los huecos que quedan los llena mi imaginación.

Luz Nogués

Los libros son mi pasión, la vida, mi aprendizaje, el cine es mi evasión, y los huecos que quedan los llena mi imaginación.

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