Una ventana al mar es la película del director madrileño Miguel Ángel Jiménez realizada en 2019 como coproducción hispano griega. Narra la historia de una funcionaria separada de 53 años a la que diagnostican un cáncer de colon. Ante el impacto inicial su vida sufre inicialmente un bloqueo emocional.

Reacciona vitalmente yendo de viaje turístico a Grecia con dos amigas de edades parecidas y sus parejas. Tras recorrer Atenas y algunas islas decide quedarse frente a la opinión de su hijo y nuera que desean vuelva a Bilbao para sus sesiones de quimioterapia. Estrenada en cines el 2 de octubre de 2020.



Una ventana al mar

Crítica de Una ventana al mar

Ficha Técnica

Título: Una ventana al mar
Título original: Una ventana al mar

Reparto:
Emma Suárez (Maria)
Akilas Karazisis (Stefanos)
Gaizka Ugarte (Imanol)
Kostas Petrou (Sotiris)
Katerina Zafeiropoulou (Aretina)

Año: 2019
Duración: 105 min.
País: España
Director: Miguel Ángel Jiménez
Guion: Luis Gamboa, Miguel Ángel Jiménez, Luis Moya
Fotografía: Gorka Gómez Andreu
Música: Pascal Gaigne
Género: Drama romántico
Distribuidor: Filmax

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Tráiler de ‘Una ventana al mar’

Sinopsis

Una ventana al mar es un drama romántico protagonizado por Emma Suarez (ganadora de tres Goya, el último por Julieta, de Pedro Almodóvar) en el papel de María, una funcionaria de cincuenta y cinco años de Bilbao a la que diagnostican una grave enfermedad. A pesar de eso y en contra del consejo de su hijo (Gaizka Ugarte), decide hacer un viaje a Grecia con sus dos mejores amigas. Allí, descubrirá la isla de Nisyros, un pequeño remanso de paz y calma donde vuelve a sentir las ganas de vivir. Mientras explora la isla y se sumerge en sus tesoros escondidos, conoce a Stefanos (Akilas Karafisis) y se enamora inesperadamente de él. (Filmax)



Maitexu recibe un diagnóstico impactante

Una ventana al mar comienza con imágenes características de Bilbao para situarnos en el contexto geográfico de la protagonista principal Maitexu (Emma Suárez). Pronto le dan de baja laboral al diagnosticarle un cáncer de colon.

La fotografía de Gorka Gómez Andreu retrata el Puente Colgante de Portugalete, los alrededores del Guguenheim y calles céntricas con la característica luminosidad otoñal de Bilbao. Luego la cámara la describe abatida emocionalmente por el impacto diagnóstico de su enfermedad y su primera sesión de quimioterapia.

Maitexu va a cenar a casa de su único hijo Imanol (Gaizka Ugarte) para ver a sus dos nietos pequeños. Acepta finalmente la propuesta de quedarse a vivir con ellos mientras duren los tratamientos hospitalarios.

Ésta primera parte de Una ventana al mar nos va situando a la protagonista con sus reacciones emocionales ante su nueva enfermedad. Se reúne con sus dos mejores amigas en una tarde lluviosa para comunicarles su decisión de no acompañarlas en un viaje que tenían previsto hacer a Grecia.

Planos y secuencias rodados en Bilbao, Getxo y Portugalete plasman lugares conocidos para marcar el comienzo del viaje no sólo físico sino vital de Maitexu.

La banda sonora en ésta primera parte son del cantante vasco Mikel Labora además de la interpretación del Requiem de J. Brahms por la Coral de Bilbao, poniendo el encuadre musical local.

Miguel Ángel Jiménez

De la luz otoñal de Bilbao a la luminosidad de Grecia

Maitexu tras haber hablado con sus dos grandes amigas finalmente reconsidera su decisión y acepta viajar a Grecia con ellas y sus parejas.

Tras esto el guion de Luis Moya y del propio director Miguel Ángel Jiménez se recrea mostrándonos los característicos luminosos paisajes griegos para el comienzo del giro vital de la protagonista.

También aprovecha la ocasión para recrearse el director de fotografía filmando los atractivos y bellos paisajes griegos como telón de fondo para la película atrayendo de paso al espectador.

Maitexu acompaña a sus dos amigas inseparables y sus parejas dejándonos bellas postales del Partenón, el puerto del Pireo y sus excursiones por la isla de Nisyros travesía marítima incluida.

Viajes en moto, baños en playas nudistas y cenas con música y baile sirtaki son servidos por el director para atracción visual del público y muestra del carpe diem de la protagonista.

Decidida a vivir la intensidad del aquí y ahora los días que puedan quedarle de vida renuncia a volver a Bilbao para continuar sus sesiones de quimioterapia.

Despide a sus amistades en el embarque del puerto para su regreso a Atenas antes de proseguir su viaje de vuelta a España. Ella se queda sola dispuesta a disfrutar en su nuevo paraíso mientras pueda hacerlo. Recorre la isla en moto para bañarse en solitarias calas y sentirse viva al máximo.

Una ventana al mar
Foto de MADAVENUE

El amor entre Stefanos y Maitexu en Nisyros

El guion nos prepara poco a poco para el desenlace final de Una ventana al mar haciéndola cada vez más intimista y emocional pero sin caer en cursilerías. Concede cada vez mayor presencia a la protagonista principal pero necesita introducir una nueva presencia actoral que dé más contenido a la trama del largometraje.

En uno de sus paseos solitarios Maitexu conoce a Stefanos (Akilas Karazisis) que está en su barco pesquero “Big blue” varado en el puerto y con quien comparte unas cervezas y conversación.

El guion vuelve a introducir la conexión con su familia de Bilbao que le urgen a que vuelva para continuar sus revisiones médicas y sesiones de quimioterapia.

Nuevamente la luminosa fotografía deleita a los espectadores con los tipismos marítimos de la isla. Travesías sobre el mar azul, deleites gastronómicos de los sabrosos erizos y recogida a pulmón libre de esponjas del fondo del mar.

Buena interpretación de los ahora ya dos protagonistas principales encarnados por Emma Suárez y Akilas Karazisis dando soporte dramático a las nuevas secuencias.

Vamos conociendo la personalidad del marinero maduro griego con sus problemas personales del pasado y que ahora revive con los nuevos sentimientos que surgen entre ellos.

Mientras la enfermedad avanza su hijo Imanol intenta convencerla sin conseguirlo de que vuelva a Bilbao para continuar su tratamiento. Maitexu sabedora de la gravedad de su estado de salud prefiere seguir en la isla especialmente ahora que ha encontrado el apoyo y el amor de Stefanos.

Su hijo viaja sin avisarle hasta la isla griega para tratar de conseguir que su madre vuelva a Bilbao para proseguir sus tratamientos pero sin conseguirlo se despide desde el barco de Maitexu y su nueva pareja griega.

Una ventana al mar se cierra con el viaje de Imanol, su mujer Ione y los dos niños para conocer el lugar donde su madre eligió vivir hasta el final de su vida.

Una ventana al mar

Conclusión de ‘Una ventana al mar’

Película de Miguel Ángel Jiménez, coproducción hispano griega protagonizada por Emma Suárez y Akilas Karazisis. Una mujer separada de mediana edad es diagnosticada de cáncer y realiza un viaje a Grecia con sus dos mejores amigas y sus parejas.

Cuando llegan a la isla de Nisyros decide no regresar a Bilbao con ellas para disfrutar el tiempo que le quede de vida en tan apacible y luminoso lugar.

Guion que mantiene el interés, correcta interpretación del elenco de actores y actrices.  Banda sonora con el cantante vasco Mikel Labora, el Requiem de Brahms por la Coral de Bilbao y temas griegos compuestos por Pascal Gaigne e interpretados por F.A.M.E.S. Orchestra.

Película agradable de ver por su tono intimista, emocional y vital con el aliciente del contraste de paisajes entre Bilbao y Grecia bien plasmados por su director de fotografía.

Reportaje de Una Ventana al Mar en Días de Cine TVE

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