Después del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Viejo amigo Cicerón dirigida por Mario Gas, se estrenó en el Teatro La Latina el 4 de febrero de 2021. Josep María Pou, Alejandro Bordanove y Maria Cirici son los nombres de estos tres actores que se sumergen en un texto de Ernesto Caballero, elogiado dramaturgo español y durante ochos años director del Centro Dramático Nacional.



Viejo amigo Cicerón

Crítica de ‘Viejo amigo Cicerón’

Ficha Técnica

Título: Viejo amigo Cicerón
Título original: Viejo amigo Cicerón

Reparto:
José María Pou
Alejandro Bordanove
Maria Cirici

Imágenes registradas:
Jose Luís Alcobendas
Ivan Benet
Aleix Peña
Xavier Ripoll
David Vert

Duración: 70 min. apróx.
Dirección: Mario Gas
Dramaturgia: Ernesto Caballero
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación:
Juanjo Llorens
Vestuario:
Antonio Belart
Espacio Sonoro:
Orestes Gas
Vídeoescena:
Álvaro Luna
Ayudante de dirección:
Montse Tixé
Ayudante de iluminación:
Rodrigo Ortega
Ayte. escenografía:
Paula Font
Dirección de producción:
Maite Pijuan
Producción ejecutiva:
Marina Vilardell
Jefe de producción:
Álvaro de Blas
Dirección oficina técnica:
Moi Cuenca
Oficina técnica:
David Ruiz
Regidor:
Paco Montes
Sastre:
Cristian Magallanes
Técnico sonido:
Pablo de la Huerga
Construcción escenografía:
Arts-cenics y Taller escenografía Joan Jorba
Confección vestuario: Època y Goretti
Agradecimientos:
Teatre Nacional de Catalunya y La Perla 29
Producción: Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida
y el Teatre Romea de Barcelona

Tráiler de ‘Viejo amigo Cicerón’

Sinopsis de ‘Viejo amigo Cicerón’

Viejo amigo Cicerón es una obra centrada en la gura del célebre orador romano, protagonista destacado de las intensas luchas y las violentas transformaciones acaecidas en el siglo primero anterior a nuestra era. José María Pou es Cicerón personificando la integridad moral de quien mantiene la coherencia de sus convicciones políticas aún en las más adversas circunstancias.

Marco Tulio Cicerón se nos presenta, pues, como un político excepcional en un mundo de mezquinas ambiciones personales, deslealtades y pequeñas componendas tan propias de la vida pública desde entonces. Político, jurista, orador, filósofo, divulgador, podría encarnar la célebre máxima de Terencio pues nada de lo humano le resultaba ajeno. En cualquier caso, nuestra propuesta participa de características propias del mundo del hombre y la mujer de nuestros días, tanto es así que en el texto aparecen expresiones próximas al lenguaje conciso y coloquial de nuestro tiempo presentando una obra cuya principal intención es, al modo ciceroniano, suscitar el debate cívico de nuestro momento histórico, tan inquietantemente similar al que vivió Marco Tulio Cicerón. Le acompañarán en este fascinante viaje su incondicional secretario Tirón, su amada hija Tulia y su fiel amigo y consejero Ático. (TEATRO LA LATINA).



Viejo amigo Cicerón
Foto de David Ruano

Un orador romano en el s.XXI

Josep María Pou es Cicerón, el gran filósofo y orador romano; pero traído a nuestra época. Viste con gabardina, lleva maletín y hasta contesta al teléfono móvil. Aparece en forma de profesor de filosofía de una universidad, como si de la serie catalana “Merlí” se tratase, y ayuda a un chico y a una chica con su trabajo final de carrera. Les propone preguntas y obliga a los estudiantes a discutir, a entender y a plantearse los principios de la filosofía social. En Viejo amigo Cicerón se discute sobre la democracia y sobre el cumplimiento de las leyes. ¿Deben las leyes estar por encima de cualquier poder? ¿Debe el ser humano revelarse o acatarlas? Es curioso ver como cuestiones filosóficas del año 100 a.C. siguen siendo temas de actualidad. 

Una extensa clase de filosofía

Mario Gas, ya un veterano del teatro en España, nos presenta una puesta en escena donde la palabra supera a la acción. Donde un texto carente de pausas, espacios e interacción, nos da una extensa lección de filosofía. En escena se presenta a tres personajes hieráticos y anclados al suelo, donde recitan el texto en su espacio asignado del escenario, y donde en ningún momento cruzan de un lado a otro. En escena hay libros, sillas, espacio para caminar, libretas, bolígrafos y hasta una pizza, pero nada de eso se emplea, o si se hace es de forma mínima. Mario Gas ha decidido que los actores no se muevan y discutan entre ellos a dos metros de distancia. Sin la posibilidad de expresarse libremente. ¿Quizá por mantener el protocolo de sanidad actual?

Teatro La Latina
Foto de David Ruano

Tengo que destacar que la dicción de Alejandro Bordanove y María Cirici es excepcional, su proyección vocal y su alcance, pero tristemente, en ocasiones carecían de naturalidad. No debemos olvidar que son dos universitarios de mochila y auriculares, dos chicos jóvenes, pero en algunos momentos dejábamos de verlo. Josep María Pou, por el contrario, habla de forma natural, real y mantiene una postura corporal cómoda. Podemos ver su proceso mental y sus pensamientos antes de hablar. 

La primera impresión

Nada más entrar al patio de butacas, me impactó la escenografía, cuidada al detalle y perfectamente diseñada por Sebastià Brosa. Un diseño de iluminación por Juanjo Llorens cautivador, con unos contraluces y un efecto, muy bien conseguido, de luz natural a través de unas ventanas. Ambos aspectos nos trasladan a una biblioteca real y nos permite adentrarnos en la historia de Viejo amigo Cicerón.

Viejo amigo Cicerón
Foto de David Ruano

Conclusión

Viejo amigo Cicerón es una apuesta difícil. Es un texto denso, pero no por ello carente de interés. Pero es cierto, que el poco dinamismo de la dirección no ayuda a su digestión. Se presentó por primera vez en un festival de teatro clásico, y creo que ha sido eso, la palabra “clásico” lo que ha confundido a este montaje. Si se tratan temas de actualidad, si se ha llevado a un personaje de la antigua Roma al s.XXI, si los estudiantes son chicos de hoy en día,… ¿Por qué hacer una obra con voces impostadas y con aires de teatro isabelino?

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1 COMENTARIO

  1. Me encanta la historia de Roma y esta obra ha sido una decepción monumental
    Para los que nos interesa el tema la trama es superficial y no aporta nada
    Para los que no les interesa (y me da pena admitirlo pero alguno de mis amigos entraba en esa clasificación) resultó un auténtico tostón en el que casi se duerme
    Para colmo compramos entradas muy caras para tener buena ubicacion y nos mandaron al último piso. El acomodador dijo que eran en el primero pero que ya no podíamos bajar o molestariamos a los demás. No nos iluminó el camino al asiento así que tropecé con la escalera y me caí golpeándome en las rodillas
    En fin, pague 2 entradas por 50 euros y me alojaron en la última fila del último piso.
    Pero aunque me las hubiesen regalado no lo habría valido

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