Tras un inicio rompedor y una segunda entrega estable, Yo nunca estrena la temporada 3 en Netflix con la promesa de una cuarta, tambaleándose entre lo necesario para el guion y lo prometido al espectador. Desde el 12 de agosto de 2022 en la plataforma.



Yo nunca temporada 3

Crítica de 'Yo nunca temporada 3'

Ficha Técnica

Título: Yo nunca
Título original: Never Have I Ever

Reparto:
Maitreyi Ramakrishnan (Devi Vishwakumar)
Poorna Jagannathan (Nalini Vishwakumar)
Darren Barnet (Paxton Hall-Yoshida)
John McEnroe
Benjamin Norris (Trent Harrison)
Jaren Lewison (Ben Gross)
Richa Moorjani (Kamala)
Lee Rodriguez (Fabiola Torres)
Ramona Young (Eleanor Wong)

Año: 2020
Duración: 28 min.
País: Estados Unidos
Director: Lang Fisher (Creador), Mindy Kaling (Creador), Tristram Shapeero, Kabir Akhtar
Guion: Lang Fisher, Mindy Kaling, Justin Noble
Fotografía: Rhet W. Bear
Música: Joey Stephens
Género: Comedia juvenil
Distribuidor: Netflix

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de Yo nunca temporada 3

Sinopsis

En la segunda temporada de la comedia sobre el paso a la vida adulta Yo nunca, la adolescente estadounidense de origen indio Devi (Maitreyi Ramakrishnan) sigue lidiando con las presiones cotidianas del instituto y los dramas domésticos mientras se ve envuelta en nuevas relaciones sentimentales. (Netflix España)

Dónde se puede ver la serie en streaming



¿Qué podemos esperar de Devi Vishwakumar?

Al final de la segunda temporada, dejamos a Devi al comienzo de la relación de sus sueños. Ese amor platónico que toda adolescente ha vivido y sufrido se torna algo tan real que asusta a nuestra protagonista, convirtiéndola en el núcleo de sus propios problemas. Tras una pequeña redención, Devi llega a esta temporada 3 de Yo nunca partiendo desde cero con ilusión y aparente tranquilidad. Sin embargo, es la inmadurez de nuestra protagonista la que suele dirigirnos a los conflictos principales de la trama, y en esta temporada no va a ser diferente. Trabajar el complicado carácter de Devi Vishwakumar es precisamente la gracia de todo el meollo y, una vez más, el guion se esfuerza (unas veces con más éxito que otras) para que empaticemos con ella y sigamos cogidos de su mano.

Para ello, y algo descaradamente, se respaldan en la fuerza de secundarios como su psicóloga, su profesor o su prima Kamala, personajes que facilitan los diálogos más ácidos de Devi. Nos divertiremos, de nuevo, divertidos ante sus acciones y debatiendo entre juzgarla o, simplemente, sentirnos identificados. Justo ahí es donde reside la fuerza de este personaje que, una temporada más, nos arrollará con ella. Además, Maitreyi Ramakrishnan se muestra más cómoda que nunca en su papel de Devi Vishwakumar, y lo transmite con soltura y naturalidad, algo muy destacable, por cierto, en esta temporada 3 de Yo nunca y un inmenso punto a favor.

Yo nunca serie temporada 3
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¿Qué podemos esperar de la familia Vishwakumar?

Si al final de la primera temporada presenciamos el último paso del duelo por su padre (la aceptación) por parte de Devi, en esta será Nalini quien deberá enfrentarse a la realidad de un modo más individual, enriqueciendo así al personaje más complejo de Yo nunca. Gracias a esto, además, seguiremos disfrutando de pequeñas y enternecedoras secuencias del pasado que, aunque algo innecesarias ya, mantienen la esencia inicial que nos conquistó.

Del mismo modo, los demás miembros de la familia Vishwakumar prosiguen en su lucha por ser fiel a su cultura, a sí mismas y a los cambios que acogen con los brazos abiertos y cierto miedo. Ese debate interno nos genera una importante empatía acompañada de cierta curiosidad hacia Kamala y Nalini. Sin duda otro de los puntos fuertes de esta temporada 3 de Yo nunca.

Never Have I Ever
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¿Qué podemos esperar de los amigos?

Rupturas inesperadas y relaciones aún más inesperadas. Da la sensación de que los guionistas jugaron a los dioses caprichosos lanzando unos dados para decidir la suerte de sus personajes. Tras escoger, llega el reto de encajar todas las piezas y no salir de la coherencia de una buena construcción inicial. Las vueltas de tuerca es lo que tiene, que se deben manejar con cuidado y, en gran medida, lo consiguen.

Pierde fuerza la trama, sin embargo, con sus secundarios más distantes. Aquellos que solo deben rellenar el escenario y acompañar el hilo conductor, a veces entorpecen con sus formas demasiado histriónicas, convirtiendo el instituto de Devi Vishwakumar en un escenario algo surrealista y casi caricaturesco si tenemos en cuenta la intención inicial seria y comedida de la serie.

Yo nunca temporada 3
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¿Qué novedades podemos esperar?

Una de las debilidades principales de la temporada 3 de Yo nunca es que ninguno de los dos galanes principales llega a ser escogido por el público como EL Galán. Esto aligera el suspense que todo lío amoroso debe provocar y el espectador se huele que los propios guionistas no han elegido bando. No, esto no va a cambiar... ¿O sí?

Porque a esto añadimos una segunda debilidad bastante habitual en este tipo de series: la evolución necesaria de los protagonistas los alejan de las características que en un principio encandilaron al espectador (un claro ejemplo fue Big bang theory). Ardua tarea la de no estancarse mientras se procura mantener fiel a la audiencia que tiene claro lo que viene a buscar.

Para roto un descosido: Un nuevo personaje será el hilo conductor en la evolución de nuestra Devi y de la propia trama. Así procuran aligerar ese delicado paso de la adolescencia a una actitud más adulta, pues ese personaje, casi descaradamente, procurará que al espectador le agraden los cambios. De la misma manera acogedora procurará llevarnos de la mano esquivando esos evidentes fallos dejándonos con la duda de si hemos añadido un condimento clave… o un toque excesivo de giros, piruetas y florituras.

Never Have I Ever
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¿Qué podemos esperar de Yo nunca?

Si repasamos con cuidado, descubrimos con facilidad que los roles típicos de toda obra dejan demasiado a la vista el parecido entre Yo nunca y La chica invisible, de la que parece seguir mamando con algo de descaro. No se sabe si por coincidencia de las nuevas fórmulas cada vez menos rompedoras del género adolescente o intencionadamente, pero casi podemos emparejar a cada personaje principal con su doppelgänger de la mencionada serie de MTV (muy recomendable, por cierto, si eres fan de Yo nunca).

El resultado final de esta temporada 3 de Yo nunca es el batiburrillo entre un éxito algo inesperado y accidentado, un reparto más que convincente y unos guionistas juguetones. La tercera temporada de Yo nunca mantiene el frescor algo envalentonado de sus inicios, pero olvida su origen humilde y temeroso. Por lo que, mientras coge fuerza por un extremo de la cuerda, se debilita por el otro. Todos tenemos en mente una larga lista de series que se alargaron en exceso por su éxito repentino: y es que el público es el que manda, y luego debe lidiar con lo ordenado. Y vosotros, nosotros, ese público, pedimos a gritos una tercera temporada (y una cuarta, ya puestos) antes de terminar la primera, fascinados y refrescados en una novedad masticable y tan digerible como el agua.

Por lo tanto, debemos disfrutarla y analizarla, por si acaso se les ocurriera alargar más de la cuenta y estropearan lo que, en un par de coletazos más, quedaría como una de las mejores series de género adolescente de la década. Veremos cuál es su propia apuesta, y esperemos pacientemente que la cumpla.

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