Yulenka (2009) se trata de uno de los primeros intentos del cine comercial ruso por hacer un thriller con elementos terroríficos en condiciones. La película dirigida por Aleksandr Strizhenov cumplió sus expectativas artísticas y hoy en día está bastante bien considerada por los amantes del género, mientras que en su momento fue un fracaso en taquilla, cosechando sólo poco más de la mitad de lo que había costado en producción (cinco millones de dólares) y reuniendo a tan sólo seiscientos mil espectadores en Rusia.



Yulenka

Crítica de Yulenka

Ficha Técnica

Título: Yulenka
Título original: Yulenka

Reparto:
Marat Basharov (Andrey Belov)
Darya Balabanova (Yulenka)
Khelga Filippova (Madre de Sonya)
Sergey Grekov (Zakhar)
Anna Kazyuchits (Anna)
Irina Kupchenko (Gymnasium Vice-Principal)
Oksana Lavrenteva (Lera)
Vladimir Makarov (Devil)
Diana Shpak (Marina Shimadina)
Aleksandr Strizhenov (Detective)

Año: 2009
Duración: 102 min.
País: Rusia
Director: Aleksandr Strizhenov
Guion: Andrei Kureichik, Grigoriy Podzemelnyy, Valentin Spiridonov
Fotografía: Artur Gimpel
Música:
Género: terror. Thriller
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler en versión original de Yulenka 

Sinopsis

Un profesor universitario, que quiere tomarse las cosas con más calma, se muda con su esposa y su hija, de la gran ciudad a una localidad más pequeña y comienza un nuevo trabajo en un gimnasio femenino. Algo raro está sucediendo con la clase, parecen esconder un secreto. Resulta que estas niñas no juegan con muñecas, crean juguetes a través de vidas humanas, y pronto la vida y la familia de los maestros se ven amenazadas por una presencia maligna. Y para poder salir de esta pesadilla, depende únicamente de una niña que dice: «todo lo que quería era que mi mamá fuera feliz».



Algo pasa en esta escuela

La película nos presenta a un padre (interpretado por Marat Basharov) que junto a su pareja (Oksana Lavrenteva) y su hija (Aleksandra Dijne) deciden mudarse a una pequeña ciudad, donde el padre ha encontrado trabajo como profesor. Sin embargo, ya desde el primer minuto se da cuenta de algo extraño sucede en esa escuela, sobre todo cuando se entera de que en la clase en la que le toca impartir, una alumna se suicidó en extrañas circunstancias…

Una atmósfera inquietante

Lo más aterrador de la película es la atmósfera del filme. Sin recurrir a la violencia (que habría sido repudiada por el público generalista ruso) la obra sigue otras estrategias mucho más inteligentes y sutiles. Sin duda alguna, la mejor de ellas es la de utilizar un grupo de niñas que son realmente terroríficas. La película conscientemente nos las presenta como un grupo sospechoso desde el primer minuto. Y poco a poco, la película va dejando pistas que nos muestran que no es oro todo lo que reluce.

Yulenka

A destacar esos planos generales de la clase, donde las alumnas van contestando de manera aparentemente tácita a nuestro profesor protagonista y como nosotros notamos que ellas saben algo que tanto el profesor como nosotros como espectadores no sabemos. Es ahí donde el guión aprovecha todo su potencial para ir creando la tensión. Hay algo que no sabemos y que como se dice en la propia película: «Algo no está bien». Todo en la escuela es ciertamente turbador….Desde las comentadas niñas hasta algunos detalles como la directora de la escuela (hablando en alemán en ocasiones, al más puro estilo del mad doctor de Strangelove de Kubrick), ese celador prácticamente idiota, esos desfiles que están tan exageradamente bien hechos que parecen seguir la estética nazi…

Dobles sentidos: La educación es el futuro

La película no es solo un simple thriller. Acotarla de esta manera sería un craso error. Lo más interesante es la cantidad de lecturas que la película esconde. Para empezar, que el propio profesor sea un moscovita que se traslada a una ciudad provincial ya se puede leer como un miedo evidente hacia esa Rusia más profunda, que esconde secretos ocultos a los foráneos.

Por otra parte, el descontrol de una nueva generación que no obedece a los padres y que es literalmente el mal es un espejo de la sociedad post-URSS que se había generado después de la caída del bloque. Hay que tener en cuenta que ser profesor, si bien no era un trabajo gratamente pagado, por lo menos era rentable, pero con la caída del comunismo el trabajo de profesor se convirtió (y sigue siéndolo en ciudades pequeñas), en un trabajo casi como «segundo trabajo» para poder subsistir. Obviamente, de esta educación sólo pueden salir, literalmente, monstruos.

Y obviamente hay una intención del director aún más turbia al presentarnos una serie de alumnas que a pesar de ser niñas, tienen comportamientos adultos. En este sentido la película sería una delicia si Freud estuviera vivo. Ni falta comentar que algunas de las alumnas tienen algunas insinuaciones más que amistosas con nuestro protagonista.

Niños actuando bien

Teniendo en cuenta que los niños tienen un papel básico en la película cabría presuponer una catástrofe, pero en realidad las interpretaciones de los niños, ocultando un oscuro secreto y mostrándose fríos y distantes son acertadísimas.

Yulenka

Por supuesto destaca el personaje de Yulia, interpretada por Daria Balabanova, quien con una simple sonrisa es capaz de poner los pelos de punta. Es por ella que la película recibe el título y lo cierto es que se come al resto de actores. Actualmente esta actriz sigue en activo, aunque de momento ha tenido una carrera un tanto irregular.

Críticas para todos los gustos

Las críticas que recibió la película fueron de todo tipo, aunque dan una idea de lo retrasado que está el genero y de los absurdos clichés que se vierten sobre él en los medios oficiales, con argumentos que parecen sacados de revistas de cine de hace cincuenta años. De hecho, las críticas más positivas del filme vinieron desde la crítica más cercana al género de terror y los especialistas del mundillo.

Por hacernos una idea, Daria Goryacheva, del diario digital «Gaseta.ru» dijo del guión que mostraba un gusto pésimo y enfermizo. Por su parte, Alyona Soltnseva para «Vremeniy novostei» afirmó que la película sólo podía gustar a los amantes del trash (cuando es obvio que el filme tiene una factura alejadísima de ese tipo de cine).

Conclusión

Película obligada para amantes del género del thriller más perturbador. Y es aún más disfrutable si tenemos en cuenta que la etiqueta rusa aporta un exotismo más que interesante.

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