En A Taxi Driver: Los héroes de Gwangju Jang Hoon repite con el protagonista, Song Kang-Ho, el antihéroe por excelencia, mostrándonos como en las revueltas que se sucedieron en Corea del Sur en 1980 a la muerte del dictador Park Chung-hee y posterior ascenso del general Chun Doo-hwan, los más débiles revistieron su impotencia de valor infinito y solidaridad para rebelarse ante la opresión gubernamental. Estreno 8 de Junio.



A Taxi Driver. Los héroes de Gwangju

Crítica de A Taxi Driver. Los Héroes de Gwangju

Ficha Técnica

Título: A Taxi Driver. Los héroes de Gwangju
Título original: Taeksi Woonjunsa

Reparto:
Kang-ho Song (Man-seob / Kim)
Thomas Kretschmann (Peter)
Hae-jin Yoo (Tae-sul / Hwang)
Jun-yeol Ryu (Jae-sik / Gu)
Hyuk-kwon Park (Reporter Choi)
Gwi-hwa Choi (BBC Reporter David John)
Daniel Joey Albright (BBC Reporter David John)

Año: 2017
Duración: 137 min.
País: Corea del Sur
Director: Jang Hoon
Guion: Jeong-hwa Eom
Fotografía:
Música: Jo Yeong-wook
Género: Drama. Acción
Distribuidor:  Cinemaran

Tráiler



Situemos la acción

Song Kang-ho (“The Host”, “Memories of murder”), interpreta a Kim, un taxista de Seúl viudo con una hija, que va saliendo adelante como puede, acosado por las deudas, con un taxi que se cae a pedazos y varias mensualidades de alquiler de su casa sin pagar.

Milagrosamente, y a cambio de una importante cantidad de dinero debido al peligro existente, le contratará para ir a Gwangju un periodista (Thomas Kretschmann “El Pianista”) que quiere investigar las numerosas muertes de civiles que allí están sucediendo desde el ascenso al poder del general Chun Doo-hwan.

En Gwangju se han cortado las comunicaciones, y el Estado censura las noticias. Nadie sabe lo que allí acontece. La ley marcial impera en el país.

Cuando llegan las calles están vacías pero el hospital lleno. Ese día, 20 de mayo de 1980, es una verdadera “primavera coreana”. Los estudiantes se manifestarán para reclamar libertad y democracia, al grito de “preferimos morir de pie a vivir de rodillas”.

A Taxi Driver

El ejército dispara a la multitud desarmada. Horrorizados, Kim junto con el periodista y algunos hombres más, lo verán desde la azotea del hospital mientras el reportero graba. Al final, bajan a la calle y se ven envueltos en el fragor de la batalla. Hay muertos por todas partes.

Se dan cuenta de la importancia que tienen las imágenes grabadas para dar a conocer al mundo la situación, y por ello intentarán a cualquier precio que esa grabación salga de Corea y se emita en las televisiones de todo el mundo.

Esta es la historia del reportaje de la masacre de Gwangju, donde un humilde taxista jugó un papel destacado en el proceso de sacar a la luz las barbaridades cometidas por el gobierno dictatorial, dejando a un lado sus problemas y volcándose en el bien común.

LOS HÉROES DE GWANGJU

El director surcoreano Jang Hoon que en el pasado ya dirigió otras películas con mensaje político como, por ejemplo The host, ha vuelto a dirigir esta que nos ocupa como si fuera un thriller de acción, con todos los ingredientes para ser una película de éxito, no en vano fue seleccionada como candidata a los Óscar como mejor película de habla no inglesa.

Aun disfrazada de película de acción con protagonista antihéroe de los que el espectador en seguida se enamora, y con persecuciones automovilísticas imposibles, amén de giro brusco de guion que nos hace pasar de las risas del principio a la tensión más angustiosa, consigue perfectamente su objetivo de activar conciencias y realizar un retrato en movimiento de unos hechos históricos que sus dirigentes intentaron ocultar al mundo.

Sumamente inquietantes son las escenas de la manifestación de los estudiantes, donde los disparos indiscriminados sobre los manifestantes, desdibujados en una atmósfera difuminada por los botes de humo, son de un aterrador realismo que conmueve hasta las lágrimas al indefenso espectador en su butaca.

A Taxi Driver

Y, como no, el verdadero “héroe” de la película es Song Kang-ho, que interpreta al taxista Kim.

Con una gran variedad de registros interpretativos en su haber, iremos viendo como su personaje pasa de ser un sencillo trabajador al que poco le importa la política, al de un ciudadano al que se le despierta su pensamiento crítico debido a los acontecimientos en los que se ve envuelto.

Thomas Kretschmann interpreta a un creíble reportero que filmará la masacre, pendiente de su trabajo e ignorante de los problemas de la gente que le rodea.

ENTRE LOS PLANOS DE LOS HÉROES DE GWANGJU

Pocas veces disfrutamos en pantalla grande de unos paisajes tan magníficos como los que el taxista y su cliente nos muestran de camino a la ciudad de Gwangju, todo un deleite para la vista.

Ese verde lujuriante enmarcado en autopistas vacías que contrasta con calles sucias llenas de papeletas propagandísticas llovidas del cielo, o los colores del cumpleaños del Buda frente a las atrocidades en las calles, yuxtaponen la sublime belleza con el más profundo horror humano. El cielo y el infierno. La vida y la muerte.

Lo que casi no vamos a ver son mujeres. Al más puro estilo norteamericano de películas de acción, los que luchan, sufren y salvan al mundo son hombres. Las mujeres están en casa o en los hospitales con los heridos.

EL DEVENIR DE LOS HECHOS

Corría el año 1980 en Corea del Sur. El dictador Park Chung-hee es asesinado y Corea del Sur sufre un golpe de estado, ascendiendo el general Chun Doo-hwan al poder. Centenares de personas, sobre todo estudiantes, tomaron las calles de Seúl y varias ciudades más para reclamar libertad y democracia.

Estas rebeliones fueron duramente reprimidas por la policía y el ejército, ocasionando gran número de muertes. Pero el pueblo no se rindió.

El 18 de mayo en la ciudad de Gwangju, cientos de estudiantes que intentaron acceder a la universidad se encontraron con que soldados apostados en las puertas se lo impidieron.

La situación se complicó y los estudiantes se defendieron arrojando piedras. La lucha se trasladó al centro urbano por lo que el gobierno decide enviar tropas y sitiar la ciudad. Nada ni nadie podía salir de allí.

A Taxi Driver

Las fuerzas gubernamentales golpearon y dispararon indiscriminadamente a manifestantes y a testigos presenciales.

No hay cifras claras de los muertos que allí hubo. Fuentes oficiales hablan de 165 personas, mientras que las estimaciones no oficiales mencionan que habrían muerto entre 1000 y 2000 civiles.

La masacre de Gwangju fue un hito importante en la política e historia de Corea del Sur. La popularidad de Chun Doo-hwan cayó en picado y los hechos propiciaron movimientos que posteriormente llevarían la democracia a este país.

Esta masacre se convirtió en la insignia de la lucha de los surcoreanos contra los regímenes autoritarios y su búsqueda de la democracia.

CONCLUSIÓN

A Taxi Driver: Los héroes de Gwangju ha conseguido dar visibilidad a un capítulo trágico y violento de la historia surcoreana y a la vez ofrecer una película entretenida, inquietante, con un ritmo intenso y progresivo, enmarcado en una actuación magistral del protagonista y una más que correcta factoría técnica.

Una oportunidad de oro para aprender un poquito de historia sin tener que hincar los codos; simplemente tenemos que sentarnos, abrir los ojos y disfrutar.

CALIFICACIÓN: 8.5 / 10

Reportaje de A Taxi Driver: Los héroes de Gwangju en Días de Cine TVE

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Los libros son mi pasión,
la vida, mi aprendizaje,
el cine es mi evasión,
y los huecos que quedan los llena mi imaginación.

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