Anatomía de un Dandy es todo un homenaje a la figura de Francisco Umbral, dirigido por Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, y narrado por Aitana Sánchez Gijón. Una película apoyada por la administración de Valladolid y Castilla y León, presentada además en la 65 Seminci. Estreno el 20 de noviembre de 2020 en salas de cine españolas.



Anatomía de un Dandy

Crítica de ‘Anatomía de un Dandy’

Ficha Técnica

Título: Anatomía de un Dandy
Título original: Anatomía de un Dandy

Reparto:
(Voz: Aitana Sánchez-Gijón. Intervenciones de: Francisco Umbral, María España Suárez, Raúl del Pozo, Juan Cruz, Manuel Jabois, Pedro J. Ramírez, Ángel Antonio Herrera, Antonio Lucas, David Gistau, Victoria Vera, Ramoncín)

Año: 2020
Duración: 90 min.
País: España
Director: Charlie Arnaiz, Alberto Ortega
Guion: Óscar García Blesa, Emilio González, Álvaro Giménez Sarmiento
Fotografía: Luis Ángel Pérez
Música:
Género: Documental
Distribuidor:

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Tráiler de ‘Anatomía de un Dandy’

Sinopsis

Decía Umbral que él solo sabía escribir memorias. Sin embargo, detrás del personaje creado por él mismo se encontraba una vida llena de incógnitas que quedaron sin responder tras su muerte en 2007. Los más de 10.000 artículos y casi 200 novelas escritas, que siempre tomaron como referencia sus propias experiencias personales, no hicieron otra cosa que fomentar el mito y el enigma del dandy.



El dandy vulnerable

Este homenaje, que no se ve cegado por el personaje, enfoca todos los rincones de su vida, y es apoyado y presentado en la tierra que lo vio nacer. Un trabajo de buen ritmo, con una recreación de las entrevistas grabadas. Aunque la gran riqueza de Anatomía de un Dandy son las voces escogidas, que aportan información interesante al examen clínico del personaje que creó Umbral sobre sí mismo. Algunos son María España, quien relata sobre la parte más humana, el Francisco padre; Manuel Jabois habla sobre la investigación del padre secreto, Alejandro, y narra la historia de la familia donde Francisco se sintió como un intruso. También está la visión de Pedro J. Ramírez como su jefe, y Ángel Antonio Herrera y Rosa Montero como compañeros.

Umbral fue un escritor bastante prolífico, con 200 novelas y más de 10.000 artículos, dos de sus libros más destacados son Mortal y rosa, sobre su hijo, y Un ser de lejanías, sobre el final del camino. Fue un personaje mimado por el público, y el Estado, ya que recibió todos los premios, incluido el Cervantes. Aunque jamás fue aceptado por la Academia de las Letras, una cuestión con la que tuvo sentimientos enfrentados que se retroalimentaban. Menospreciaba a la Academia, aunque anhelaba entrar en ella, el Olimpo donde no le dejaron entrar. Aunque se encubría afirmando que Valle-Inclán tampoco entró, y es que Umbral se fijaba en estos escritores polémicos, personajes a los que tuvo de referente. Como Larra, del que escribió Larra, anatomía de un dandy en 1965.

Anatomía de un Dandy

“He venido a hablar de mi libro”

En la mente de los telespectadores, sobre todo los más jóvenes, esta frase es la que permanece a veces por encima del escritor: “He venido a hablar de mi libro”. A Umbral le gustaba la televisión, y a la televisión le gustaba Umbral. Anatomía de un Dandy aborda todos estos claroscuros, el escritor que por la mañana escribía sus “negritas” donde destripaba a Ana Belén, por la tarde iba a un plató de televisión y luego se pasaba la noche en el centro de Madrid con Ramoncín o “paseándose con dos suecas del brazo”.

Aunque tuvo un final en soledad, un escritor que fue perdiendo la fluidez de palabra y, como dicen los que le rodearon al final del camino, no aceptó la vejez. David Gistau cuenta que “le pillé ya mayor”, el Umbral que ya no bebía y pasaba las tardes en su jardín de la Ducha donde lamentó la lejanía de las vidas y momentos que ya vivió. Al final de su vida se reconocería en sus propios escritos como un farsante, manufacturado por la idea que Delibes puso en él antes de marcharse a Madrid.

Anatomía de un Dandy

El hijo

Uno de los momentos más duros de Anatomía de un Dandy son esas escenas, muchas narradas por María España, donde cuenta la pérdida del hijo. El hijo, no mi hijo, ni el niño, no Pincho. Para María España y el propio Umbral es “el hijo”, otra forma de lejanías. Este tramo es el más desgarrador y emocional para el público.

María relata el dolor y la incapacidad de Umbral de lidiar con la muerte del hijo debido a la leucemia. El propio escritor afirmaría que solo vivió realmente cinco años de su vida, los cinco años que vivió su hijo. Aún así María alaba cómo, aunque Umbral perdió la fe en Dios en esa época, supo encontrar la felicidad en esos momentos en el hospital. Además, se escuchan grabaciones donde el escritor hizo todo lo posible para hacerle la vida más llevadera al hijo, enseñándolo a leer, creando cuentos sobre una Luna de queso. Que otro Umbral hubiera sido sin esta ausencia.

Anatomía de un Dandy

Conclusión de ‘Anatomía de un Dandy’

Anatomía de un Dandy aporta mucha luz y explicaciones sobre el personaje de Francisco Umbral. Destapa al mito y enfrenta al ser humano detrás de la misteriosa neblina que colocó incluso alrededor de su propio nombre, su origen, la relación e identidad de su padre.

Construyó al Umbral que conocemos, con el abrigo de piel de astracán, la bufanda roja, un corte de pelo complejo y gafas anchas. Acuñó la palabra “movida” pues, como se dice en el documental, pocos retrataron Madrid y todos sus protagonistas tan bien como él, “solo Almodóvar y Sabina”.

Reportaje de Anatomía de un Dandy en Días de Cine TVE *

*Después del reportaje de The Mystery of the Pink Flamingo

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