Antidisturbios es una miniserie española creada por Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña (Madre, El Reino). Ambos escriben los guiones de los 6 capítulos junto a Eduardo Villanueva (La pecera de Eva, Impares), mientras que la dirección corre a cargo de Sorogoyen con la colaboración de Borja Soler en los episodios 3 y 4. El argumento gira en torno a un grupo de seis miembros del cuerpo de antidisturbios que son enviados a ejecutar un desahucio que finaliza con un trágico accidente.

Está protagonizada por Vicky Luengo (Homicidios, Las leyes de la termodinámica), Raúl Arévalo (La isla mínima, La vida inesperada), Álex García (Litus, Kamikaze), Roberto Álamo (Tiempo después, Que Dios nos perdone), Hovik Keuchkerian (Alacrán enamorado, Justi&Cia), Raúl Prieto, Patrick Criado, Tomás del Estal, David Lorente y Mónica López. La serie se presentó en pantalla grande, fuera de concurso, en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián y se estrena en televisión en la plataforma de Movistar+ desde el día 16 de octubre de 2020.



Antidisturbios

Crítica de ‘Antidisturbios’

Ficha Técnica

Título: Antidisturbios

Reparto:
Raúl Arévalo
Álex García
Roberto Álamo
Hovik Keuchkerian
Vicky Luengo
Raúl Prieto

Año: 2020
Duración: 50 min (6 episodios)
País: España
Dirección: Rodrigo Sorogoyen
Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen, Eduardo Villanueva
Música: Oliver Arson
Fotografía: Álex de Pablo, Diego Cabezas
Productora: Caballo Films / Movistar+
Género: Acción. Policíaco
Distribuidora: Movistar+

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Antidisturbios’

Sinopsis de ‘Antidisturbios

Seis antidisturbios ejecutan un desahucio en el centro de Madrid que se complica y un hombre acaba muriendo. Un equipo de Asuntos Internos será el encargado de investigar los hechos y los seis antidisturbios se enfrentan a una acusación de homicidio imprudente. El grupo de agentes busca una salida por su cuenta que acaba separándolos y, finalmente, complicando aún más la situación. Laia, una de las agentes de Asuntos Internos, se obsesiona con el caso y acaba descubriendo que, tras ese desahucio malogrado, hay mucho más.



Una serie muy cinematográfica

La serie Antidisturbios es increíblemente cinematográfica. Había leído varias entrevistas al director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, diciendo que merecía ser vista en pantalla grande. Tras tener la suerte de verla en el Kursaal, entiendo a qué se refería. Son cinco horas que se pasan volando. Se nota que Rodrigo Sorogoyen y todo su equipo han afrontado los capítulos como si fueran parte de una película. Tienen el mismo ritmo narrativo y una estética visual similar a la que encontrábamos en trabajos anteriores como El Reino o Que Dios nos perdone.

El punto de partida de la serie es mostrarnos el día a día de un equipo formado por seis policías Antidisturbios, pero acaba yendo mucho más allá. En el primer capítulo, los iremos conociendo al tiempo que son enviados a ejecutar un desahucio de riesgo. En el piso donde deben proceder, encuentran gente de una plataforma antidesahucios esperándolos. Enseguida vemos que no va a ser fácil. Este primer capítulo es el mejor de todos y consigue unos índices de tensión acumulada magistrales. Las consecuencias trágicas que tendrá el alzamiento, derivarán en una trama mucho más compleja con implicaciones políticas y sociales.

Cada capítulo de Antidisturbios, tiene como título el nombre de uno de los integrantes del cuerpo. Se buscará profundizar en la psicología de cada uno de los personajes implicados, combinándolo con la investigación del incidente por parte de unos policías de asuntos internos. Y es que, aunque la serie lleva el título de Antidisturbios, el punto de vista principal lo tiene una policía metódica y obsesiva encarnada de forma sorprendente por la actriz Vicky Luengo. En la primera escena que aparece, la veremos jugando al Trivial Pursuit con su familia. Un momento de apariencia banal que servirá para describirnos a ese personaje magistralmente.

Antidisturbios
Fotos de Movistar

La corrupción como mal endémico

Antidisturbios es pura adrenalina. Prepárate para asistir a un espectáculo de primer orden que combina acción y thriller policíaco, sin descuidar nunca la concepción de sus personajes. Tiene un reparto espléndido donde encontramos a Raúl Arévalo, Álex García, Hovik Keuchkerian o Roberto Álamo. Todos están magníficos, protagonistas y secundarios. Para hilar todos los episodios y no perder el interés, Sorogoyen, Isabel Peña y Eduardo Villanueva, urden una trama compleja con buenos giros, donde se incide en algunos temas que ya estaban presentes en El Reino. Se describe la corrupción como mal endémico de un país y la necesidad de las cloacas del Estado de buscar chivos expiatorios para salvaguardar el status quo de las instituciones.

A veces sobrevuela un discurso ventajista que se mira en el espejo de hechos recientes acontecidos en España, pero nunca acaba siendo tan adoctrinante para que moleste. Más allá de algunas pequeñas licencias de guion y pequeños excesos innecesarios en la caracterización de los personajes, la serie funciona como un tiro.  Estoy convencido que va a reventar audiencias al tratarse de una de las mejores ficciones para televisión que se han hecho jamás en este país.

La realización y el montaje están llenos de garra. Nos deja sin respiración y con los ojos como platos durante todos los capítulos. Hay que destacar las escenas de acción de los episodios 1 y 5 (el desahucio y el control policial de un partido de fútbol). Son secuencias de pura tensión verdaderamente antológicas, nada que envidiar a los mejores blockbusters norteamericanos. En el resto de la serie se apuesta más por una intriga policial clásica que mantiene siempre la carga dramática, gracias a la sólida construcción de unos personajes poliédricos. Los buenos y los malos se confunden. Los prejuicios y los estereotipos se matizan.

Antidisturbios
Fotos de Movistar

Conclusión de ‘Antidisturbios’

Antidisturbios es una miniserie española de 6 capítulos de unos 50 minutos de duración cada uno. Está creada por Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, que llevan trabajando juntos desde Stockholm. Combina intriga policíaca y acción frenética, con un trasfondo social muy reconocible. Pero por encima de la trama, está la concepción de los personajes, todos muy bien interpretados. Si tuviera que elegir, me quedo con el trabajo de Vicky Luengo y de Hovik Keuchkerian. Pero todos están geniales y muy bien elegidos para cada rol.

El tratamiento visual es poderoso y espectacular, siempre subrayado por la música de Olivier Arson. Sorogoyen se luce como nunca y demuestra que es el cineasta español actual con más talento, junto Alberto Rodríguez, para poner en imágenes este tipo de secuencias. Antidisturbios tiene un concepto curioso con el uso de las lentes de cámara. El primer episodio está filmado con muchos grandes angulares, sin embargo, a medida que avanzamos por los siguientes episodios irán desapareciendo. Ya en el último capítulo no se utiliza ninguna lente angular.

Con esta concepción visual, se busca sumergirnos dentro del cuerpo de Antidisturbios, como si el espectador fuera uno más en plena acción. Luego, se propone un distanciamiento progresivo para que evaluemos la situación desde una posición más lejana y analítica. Para entonces, ya conocemos los hechos y quién es quién. Es un recurso inteligente que nos sirve para abstraernos y liberarnos de todos los prejuicios iniciales con los que afrontemos la serie. Por cierto, el productor ya ha confirmado la intención de realizar una segunda temporada si se encuentra una trama suficientemente interesante. Yo os adelanto que no me la perderé y vosotros tampoco deberíais. Antidisturbios es la mejor serie española del año.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí