Estrenado en 2020, Barbián sigue viajando por distintas ciudades de España. El pasado 13 de agosto de 2022 se representó en el marco de la Semana Grande las fiestas de Gijón. Rodrigo Cuevas, considerado como uno de los artistas emergentes más destacados de Asturias, protagoniza este homenaje a la Zarzuela. Junto a él, los músicos Frank Merfort y Richard Veenstra, quiénes han permitido realizar este viaje entre lo castizo y lo moderno, entre Madrid y Berlín, sin dejarse la huerta y el cabaré. Dirigido por Fernando Carmena, cuenta con clásicos de maestros como Chapí, Chueca o Sorozábal.



Barbián

Crítica de 'Barbián'

Ficha Técnica

Título: Barbián
Título original: Barbián

Reparto:
Rodrigo Cuevas

Duración: 100 min. apróx.
Dirección: Fernando Carmena
Dramaturgia: Fernando Carmena
Interpretación y Arreglos: Frank Merfort y Richard Veenstra
Vestuario:
Constantino Menéndez (Made by Kös)
Fotografías:
Lukasz Michalak @EstudioPerplejo
Producción: Veranos de la Villa

Extracto de 'Barbián'

Sinopsis de 'Barbián'

La zarzuela, que se dio principalmente en las ciudades, muchas veces retoma motivos y ritmos del campo, y se convierte en el ensueño rural de los desplazados a la urbe. Si el sincretismo zarzuelero abrazó la jota, el chotis y el cuplé, ahora no podrá resistirse a la voz, la gracia y las madreñas de Rodrigo Cuevas, un auténtico barbián contemporáneo que ha sabido aunar la música popular con el cabaré y que en los últimos tres años ha pasado de cantar en garitos para decenas de personas a presentar sus shows, sexis y cargados de feromonas, en los más grandes auditorios de toda la península. Por cierto, el título, ‘Barbián’, es una palabra que viene del caló ‘barbán’, que significa ‘aire’, y en castellano se dice de alguien desenvuelto, gallardo, atrevido. (WEB OFICIAL). 



Barbián
Foto de "Barbián" (Arnaldo García)

Una carta de amor

Rodrigo Cuevas se ha convertido en uno de los artistas asturianos más llamativos de los últimos años, gracias a sus propuestas rompedoras que combinan el estilo del cabaret y performance con la música regional. Su último espectáculo lleva por nombre Barbián, donde se recoge la tradición de la Zarzuela, siendo inspiración de distintas partes de la geografía española. El repertorio seleccionado es una maravilla, siendo un auténtico viaje por algunos de los clásicos más conocidos de este género musical, así por piezas que no han gozado del mismo escaparate público. Además, destaca que el intérprete las pone en contexto, aportando uno de los menesteres de los espectáculos dramáticos, como es el de aportar conocimiento. Gracias a ello, no se trata de una consecución de canciones, sino que todas ellas llevan un motivo detrás y confeccionan una coherencia interna muy rica.

Las temáticas seleccionadas navegan por distintos sectores, desde la dignificación de las figuras de las prostitutas, pasando por la reivindicación de las segadoras sin dejarse la crítica ácida hacia las consideradas mujeres bien. Por ello, hay que aplaudir una dramaturgia fresca, necesaria para acercar este tipo de espectáculos a un público menos acostumbrado. Asimismo, cumple con lo que se espera del propio Cuevas, no dejándose de lado en ningún momento su marca ya insignia en su carrera. Sin embargo, hay que aplaudir que se vea una evolución en su narración, siendo una madurez creativa que augura nuevos horizontes para el artista. En este sentido, Fernando Carmena, director y dramaturgo del espectáculo, es gran responsable de la calidad que obtiene este show tan cañí y moderno. Con lo cual, es una oportunidad estupenda para dejarse llevar por la travesía musical que ofrece esta creación.

Rodrigo Cuevas
Foto de "Barbián" (Arnaldo García)

Carisma y sello de identidad

Hay una parte importante del público que relaciona la marca de Rodrigo Cuevas con la cultura asturiana combinada con el efecto más performático e, incluso, coqueteando con el transformismo y lo extravagante. Y es así. No obstante, en Barbián se observa cómo el artista se sumerge de lleno en su nueva etapa, mostrando cohesión con sus anteriores trabajos, pero ofreciendo algo totalmente distinto. Por ello, se aplaude que haya podido potenciar este desarrollo en su carrera artística. Por otra parte, apuntar el carisma que el artista tiene sobre las tablas, con una interactividad perfecta con el público. De esta manera, consigue que los asistentes conecten con él sin ninguna dificultad, además de dejarse seducir por un carácter cotidiano y mamarracho, que llenan de vida el espectáculo. Tiene talento como maestro de ceremonias, logrando suplir otros aspectos menos brillantes de su labor en escena.

Sobre la creación escénica, destaca por el diseño de iluminación, que conserva ese aspecto místico y nocturno que encaja con la personalidad del espectáculo. También hay que mencionar el vestuario, a cargo de Constantino Menéndez, el cual impacta desde el primer momento, con ese ejercicio de monumentalidad estrambótica. Sin duda, es uno de los mejores elementos que más llaman la atención en escena. Asimismo, la labor de los músicos, así como los arreglos y los técnicos que lo llevan a cargo en directo, es extraordinaria. Como detalle, durante la representación en Gijón el 13 de agosto, el acompañamiento musical en distintas partes fue interesante y una decisión acertada. Únicamente, se siente que la coreografía queda demasiado simple en comparación con los otros aspectos artísticos. Lo mismo sucede con la propia escenografía, menguando algo más el efecto espectacular que podría adquirir Barbián.

Barbián Rodrigo Cuevas
Foto de "Barbián" (Arnaldo García)

Conclusión

Barbián es un espectáculo que homenajea a la Zarzuela desde una propuesta performática y underground, que triunfa en su ejecución. Destaca una dramaturgia que mantiene una coherencia bien confeccionada entre las distintas canciones que forman parte del espectáculo. Asimismo, Rodrigo Cuevas muestra una evolución muy interesante en su trayectoria artística, sin perder su sello de identidad. Además, el carisma que desprende sobre el escenario le permite conectar fácilmente con el público. Por otro lado, la puesta en escena triunfa en el diseño de vestuario y de iluminación, así como la labor del equipo de sonido y músicos. Sin embargo, flaquea en coreografía y en escenografía. Aun así, el resultado es más que satisfactorio. La Zarzuela revive algunos de sus éxitos en un viaje a lo largo y ancho de la geografía española con un espectáculo fresco, insinuante y sugerente.

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CINEMAGAVIA
7,5 / 10
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Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) y técnico audiovisual en Ricoh. Sueño con ver mis obras y películas acompañadas de un público emocionado. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
barbian-critica-teatroHomenajea a la Zarzuela desde una propuesta performática y underground, que triunfa en su ejecución. Una dramaturgia que mantiene una coherencia bien confeccionada entre las distintas canciones que forman parte del espectáculo. Rodrigo Cuevas muestra una evolución muy interesante en su trayectoria artística, sin perder su sello de identidad. La puesta en escena triunfa en el diseño de vestuario y de iluminación, así como la labor del equipo de sonido y músicos. La Zarzuela revive algunos de sus éxitos en un viaje a lo largo y ancho de la geografía española con un espectáculo fresco, insinuante y sugerente.

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