Caza de brujas (Heksejakt) es la nueva ficción de las creadoras noruegas Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen. A través del destape de un intrincado caso de corrupción política, la serie, disponible en Filmin desde el 22 de septiembre, nos propone un escenario de intrigas adictivo y realista.



Caza de brujas (Heksejakt)

Crítica de ‘Caza de brujas (Heksejakt)’

Ficha Técnica

Título: Caza de brujas
Título original: Heksejakt

Reparto:
Ingrid Bolsø Berdal (Ida Waage)
Christian Skolmen (Tore Waage)
Axel Bøyum (Jonas Waage)
Charlotte Spakmo Boe (Emma Waage)
Gard B. Eidsvold (Ola Waage)
Mads Ousdal (Peer Eggen)
Preben Hodneland (Jan Gunnar Askeland)
Nader Khademi (Pedram Samadi)
Caroline Glomnes Johansen (Birgitte Bugge)

Año: 2020
Duración: 45 min.
País: Noruega
Director: Eva Sørhaug, Stian Kristiansen
Guion: Anna Bache-Wiig, Siv Rajendram
Fotografía: Jakob Ingimundarson, Torkel Riise Svenson
Música: Johannes Ringen
Género: Thriller
Distribuidor: Filmin

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IMDB

Tráiler de ‘Caza de brujas (Heksejakt)’

Sinopsis

¿Puede una única acción originar un escándalo nacional que salpique incluso a las intocables élites del país? ¿A qué se expone la persona que saca a la luz estas irregularidades? “La mejor serie del año” según la prensa noruega lleva la firma de Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen, guionistas de “Utoya. 22 de julio”.

Ida Waage es la directora financiera de uno de los bufetes de abogados más importantes de Oslo. Un día encuentra sobre su mesa una extraña factura de una empresa holandesa que le llama la atención. Cuando descubre la verdad que se esconde tras el documento, decide llevar el asunto al sistema. Las consecuencias serán importantes, tanto para ella como para varias personas muy influyentes de las élites noruegas.(Filmin)



Caza de brujas: La corrupción política y el poder

Caza de brujas (Heksejakt) es un relato que resultará familiar a los espectadores. Una trama de corrupción salpica las cuentas de un bufete de abogados y, tanto desde la Justicia como desde los medios de comunicación, se afanan por descubrir toda la verdad. A medida que avanza el misterio, más y más capas de la sociedad se van manchando con los trapos sucios de la trama y queda cuestionarse: ¿acaso hay escapatoria a la corrupción del poder¿

El guion también corre a cargo de Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen, que llevaron a la gran pantalla la masacre perpetrada por Anders Breivik en 2011 en Utoya. 22 de julio (2018). Esta vez nos proponen una emocionante miniserie de 8 capítulos de 45 minutos cada uno. En ellos, la denuncia de una sola mujer lleva al desbarajuste de un ecosistema de lavado de dinero y tráfico de influencias en las altas esferas noruegas.

Lo hacen a través de un reparto coral en el que cada personaje aporta lo esencial para entender que la corrupción no entiende de mandos, de fronteras o de oficio, sino de poder. En Caza de brujas (Heksejakt), como en la vida real, todo aquello que compre el dinero es susceptible de acabar cayendo en una perversión moral.

Caza de brujas
Fotos de Filmin

“Son todos amigos, ese es el problema”

Caza de brujas (Heksejakt) ha recibido la aclamación de la crítica nacional e internacional por el descarnado retrato de los estratos más importantes de su democracia. Su protagonista, Ingrid Bolsø Berdal, ha recibido el premio Golden Screen por su magistral interpretación de una mujer fuerte, íntegra y vulnerable al mismo tiempo. Cualidades que comparte con su compañera de reparto Sara Khorami, la periodista encargada de revelar el caso ante la opinión pública.

La serie también aborda el papel de los medios de comunicación, y lo hace en un sentido que llena de dignidad la ficción. El personaje de Khorami se encuentra constantemente en el dilema sobre qué debe y qué no debe publicar y cómo mantenerse imparcial ante una situación de tremenda injusticia. 

Aquí no hay un personaje que nos sirva como brújula moral: todos cometen actos ilícitos o se manchan las manos de alguna manera. A veces, para intentar ajusticiar a “los malos”, otras, para llenarse los bolsillos. En cualquier caso, Caza de brujas (Heksejakt) nos expone sin filtros ni matices los errores del sistema judicial. Y lo difícil que es llevar un camino de rectitud cuando no puedes confiar ni siquiera en quienes deberían proteger la integridad del Estado.

Heksejakt
Fotos de Filmin

Los personajes: el punto fuerte de Caza de brujas

La serie noruega nos plantea el carácter de cada actor principal mediante una fotografía cuidada —que les brindó la nominación en los Golden Screen— y repleta de personalidad propia.

Aunque el punto fuerte de las creadoras son sus personajes femeninos. Imbuidos en gamas de gris, las mujeres de Caza de brujas (Heksejakt) llevan la mayor parte de la carga dramática. Todo un soplo de aire fresco para el género, normalmente dominado por hombres ceñudos y trajeados. 

Ellas son las impulsoras del cambio —una periodista, una íntegra profesional económica, una ministra de Justicia—, pero también quienes se benefician de la corrupción —una directora de comunicación a la que no le importa la verdad, una abogada que solo quiere escalar puestos profesionales—. En definitiva, un plantel de personajes femeninos tan variado como el masculino, lo que le otorga a Caza de brujas (Heksejakt) un valor base esencial en la actualidad.

Caza de brujas
Fotos de Filmin

Intrigante viaje al centro de la corrupción

Caza de brujas (Heksejakt) es una serie que, a pesar de extenderse durante casi ocho horas, se ve en un suspiro. La tensión constante consigue mantener la atención del espectador de forma eficaz. Se cimienta sobre algunos tropos consolidados en este tipo de ficciones: amenazas, montajes, persecuciones y sobres de información clasificada. Sin embargo, y a pesar de lo predecible que puedan llegar a ser algunos de sus giros, la serie consigue con nota todos sus objetivos. Es un claro retrato del poder y de las fuerzas corruptas que componen, en parte, las democracias actuales.

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