Cheng-Chui Kuo dirige la dramedia romántica Clément, Alex et tous les autres con un guion escrito por él mismo. El film cuenta con la actriz Carolina Jurczak, conocida por series como «Marseille» o «Ben». El realizador taiwanés es conocido en el cine francés, gracias a títulos como «Séance familiale», por el cual estuvo nominado a los premios César al mejor cortometraje o «Forêt Debussy». Esta película fue nominada en el Festival Internacional de Cine de Gays y Lesbianas de Milán al Gran Premio del Jurado, en la categoría de mejor película. Llega a España de la mano del Festival LesGaiCineMad 2019 en Madrid.



Clément, Alex et tous les autres

Crítica de ‘Clément, Alex et tous les autres’

Ficha Técnica

Título: Clément, Alex et tous les autres
Título original: Clément, Alex et tous les autres

Reparto:
Yannis Bougeard (Clément)
Carolina Jurczak (Alex)
David Mora (David)
Chloé Berthier (Anne)
Bellamine Abdelmalek (Leo)

Año: 2019
Duración: 75 min
País: Francia
Director: Cheng-Chui Kuo
Guion: Cheng-Chui Kuo
Fotografía: Julien Gidoin
Género: Drama
Productora: Outplay Films

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Clément, Alex et tous les autres’

Sinopsis de ‘Clément, Alex et tous les autres’

Clément, Alex et tous les autres presentan a Clément, que es gay, Alex, que es lesbiana y comparten un espectacular piso en París. Cuando necesitan alquilar una habitación los candidatos harán cualquier cosa por conseguirla. Una comedia sentimental, urbana y elegante, adaptación al cine de la obra teatral del propio director. (FESTIVAL LESGAICINEMAD 2019).



Foto de Outplay Films

La idiosincrasia LGBT

Cheng-Chui Kuo realiza un viaje sobre las vivencias personales y el bagaje que supone la propia experiencia en ámbitos tan amplios como el amor, el deseo y hasta la sexualidad. Clément, Alex et tous les autres es una película que acierta en la manera de exponer la humanidad de sus personajes. En ningún momento hay una pretenciosidad de hacer una reivindicación del colectivo LGBT rasgando sus vestiduras, sino que crea un paralelismo ligero e incluso, cómico, donde la heterosexualidad es la diferente en esta conjugación social. Juega con el mecanismo de desarrollar un universo en el que, realmente, la sexualidad acaba en un segundo plano. El realizador busca ahondar más en las heridas que brotan de sus personajes, externamente si el motivo de su desesperación es un hombre o una mujer. Por lo tanto, lleva a una normalización que se debería aplicar socialmente.

La personalidad de sus personajes contiene mucha verdad en ellos y no necesita profundizar sobre su contexto social-biográfico para poder desarrollarlos. Habla de los traumas acarreados por una vida marcada por la pérdida o la ausencia de sentimientos. Las relaciones entre todos los personajes se mueven dentro de una naturalidad y una viveza cotidiana que consigue conectar con el espectador. Al igual que su propio título, la esencia se enfoca sobre todo en Clément y Alex, pero deja un espacio emocional y sensitivo para el resto de elementos que forman parte de la cinta. El verdadero protagonista de este largometraje coral es el sentir. Sin embargo, la manera de componer la historia de Jeanne no termina de casar con el motivo principal del film. Aporta artísticamente al principio, pero desestabiliza al espectador en su desenlace.

Clément, Alex et tous les autres
Foto de Outplay Films

Sin aditivos

Esta comedia francesa cuenta con un reparto muy enriquecido. Clément, Alex et tous les autres ha sabido dar a cada uno de ellos su sitio para poder lucirse interpretativamente. Yannis Bougeard se mete en la piel de Clément y ofrece una visión aparentemente pausada de su personaje. Bougeard sabe lo que reside en él y lo exterioriza de una forma muy sutil. Los fantasmas del pasado se presentan en esa frialdad y distancia, lo que conlleva a crear un vínculo con el espectador de empatía. Por su lado, Carolina Jurczak brilla con luz propia. Su actuación como Alex es fresca, alegre, pero, además, la dota con una complejidad distinta. Utiliza la expresividad corporal y gestual para transmitir al público el abanico de sensaciones y las caretas emocionales que puede haber detrás de una sonrisa.

Bellamine Abdelmalek es el único que, en cierto modo, no termina de entrar en esa sinergia que sí comparte el resto del elenco. Hay que comentar que su reto es algo más difícil, a nivel expresivo, pero no entra en las entrañas de su personaje y se muestra algo fuera de este plano íntimo. A diferencia de Chloé Berthier, que, aunque sea un personaje más secundario, realiza una labor actoral sobresaliente. Es una actriz que ilumina y revela esa fragilidad, que se convierte en su mayor fuerza. Junto con Bougeard, se complementan perfectamente. Por último, hablar de Laura Boujenah que trae a una Maeva perfecta, mostrando esas taras y esa contrariedad, que acaba dando pinceladas de enredos que transmite más movimiento en escena. Por lo tanto, es un grupo de actores en los que fluye una química muy orgánica.

Clément, Alex et tous les autres
Foto de Outplay Films

Ligera como una pluma

La realización de Clément, Alex et tous les autres no innova en su fotografía, aunque muestra una calidad y un buen planteamiento visual. Su estética recuerda a otros filmes “feel-good” como “Entre copas”. Uno de los elementos más característicos es la cámara fija en diversas secuencias, donde consigue que el espectador enlace su perspectiva con el propio encuadre. Se transforma en su propio ojo. De esta manera, aprovecha los fueras de plano y acerca la película al público de una forma directa. Una estrategia que triunfa y aporta dramatismo a la propia obra. Luego, la dirección artística mantiene un ambiente igualado en todo momento, cuidando todos los detalles, incluyendo el color. Hay una tonalidad suave, que da equilibrio. Evoca un efecto de serenidad y de reflexión que mete a la audiencia dentro de este universo del día a día.

Únicamente no van a su favor las extrañas secuencias de Jeanne. Al principio, esa manera de recrear y hacer un homenaje al cine de antaño, contrasta con esa identidad liviana y de carácter independiente. Sin embargo, durante el desarrollo del desenlace no encuentra su lugar y acaba entorpeciendo el acabado de la cinta. Pese al transcurso notable del largometraje, en su capítulo final no sabe encauzarlo y da un resultado que no hace justicia. La semilla no termina de germinar, pero, aun así, el resultado global es satisfactorio. Con respecto a la banda sonora, destaca por la ausencia de musicalidad, pero subrayando los silencios de la propia voz interior. Se escucha la afasia del suceso, pero, en ocasiones, se rompe por la intensidad vital. Un tratamiento increíble con una conclusión precipitada e inadecuada.

Foto de Outplay Films

Conclusión

Clément, Alex et tous les autres es una película reflexiva, ligera y muy humana. Dibuja unos personajes que representan sus propias vivencias, dejando la posición del colectivo LGBT como una característica más de sus personalidades. Una normalización por la que debe lucharse. Durante la mayor parte del film demuestra una profundidad interesante y crea unos lazos afectivos entre sus personajes que se agradece. Un reparto con química, destacando sobre todo la labor de Carolina Jurczak. Sin embargo, sucumbe a un final desacertado, que no redondea el potencial que muestra durante todo su metraje. Una cena entre amigos en los que los sentimientos y las emociones vuelan sobre ellos y encuentran un poso de realidad, pero sin rematar la acción.

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