Crítica de Como Nuestros Padres dirigida por Laís Bodanzky

Como Nuestros Padres es el cuarto largometraje de la directora brasileña Laís Bodanzky, cuya ópera prima “Bicho de siete cabezas” (2001) consiguió un gran éxito de crítica internacional. La película coescrita con su marido Luiz Bolognesi y protagonizada por María Ribeiro (saga de “Tropa de Élite” y “Entre Nosotros“), retrata las emociones de una mujer en pleno conflicto intergeneracional. Estuvo presente en la sección oficial de la pasada Seminci en su 62ª edición. Estreno aplazado al 10 de Agosto .



Como nuestros padres

Crítica de Como nuestros Padres

Ficha Técnica

Título: Como nuestros padres
Título original: Como Nossos Pais

Reparto:
Maria Ribeiro (Rosa)
Clarisse Abujamra (Clarice)
Jorge Mautner (Homero)
Annalara Prates (Juliana)
Felipe Rocha (Pedro)
Sophia Valverde (Nara)
Paulo Vilhena (Dado)

Año: 2017
Duración: 102 min.
País: Brasil
Director: Laís Bodanzky
Guion: Laís Bodanzky, Luiz Bolognesi
Fotografía: Pedro J. Márquez
Música:
Género: Drama
Distribuidor:  Surtsey Films

Tráiler

Sinopsis

Rosa anhela ser perfecta: en su trabajo, como madre, hija, mujer y amante. Cuanto más lo intenta, peor siente que lo hace. Hija de una pareja de intelectuales y madre de dos niñas preadolescentes, Rosa se encuentra atrapada entre dos generaciones y pretende entregarse, ser moderna, perfecta e infalible, una superheroína, hasta que, un día, su madre lanza una bomba y Rosa comienza a redescubrir su verdadero yo. (Surtsey Films)

Premios

  • Premios Platino: Nominada al Premio Cine y Educación en Valores. 2018


Situemos la acción

El drama brasileño Como Nuestros Padres está centrado en Rosa (Maria Ribeiro), de 37 años, una mujer altruista, madre de dos hijas pequeñas y redactora de una empresa que vende productos de baño. Siempre está ocupada intentando cubrir todas las necesidades de su familia para conseguir mantenerla unida y feliz. Sus hijos cada vez requieren mas atención y exigencias, por lo general su marido siempre se encuentra ausente y a su madre la siente constantemente distante.

Apenas tiene oportunidad de dedicarse y pensar en ella misma, ha dejado sus ambiciones como escritora aparcadas hace tiempo. Sin embargo, a través de una serie de sucesos repentinos en su vida, se ve obligada a descubrir quien es ella en realidad, junto a su madre, como hija y esposa.

Como Nuestros Padres

En las primeras escenas, vemos a Rosa y su familia visitando a su madre Clarice (Clarisse Abujamra), una mujer de espíritu libre durante una comida dominical. Allí también estará su hermano. La comida se interrumpe repentinamente debido a una sorprendente revelación de Clarice: Rosa no es realmente hija del que ha considerado siempre su padre, Homero, un artista medio hippy. Esta revelación le quitará de un plumazo toda su identidad. De repente, Rosa comprende mejor por qué la relación con su madre siempre ha sido difícil.

Como nuestros padres

La búsqueda de su verdadero padre al que su madre conoció hace casi cuarenta años la lleva a confrontarse con su identidad como mujer. Los hombres en la película brillan por su ausencia. Dado (Paulo Vilhena), el marido de Rosa, trabaja como antropólogo activista para salvar la región amazónica, convirtiendo a Rosa en el motor principal de la familia, no solo lleva el peso económico, sino también la educación de sus hijas y la organización del hogar.

Una “super woman” moderna que tiene que hacer verdaderos malabarismos para encajar sus responsabilidades domésticas con la faceta profesional. Debido a esto, ella ha tenido que sacrificar sus ambiciones como escritora. Parece que la vida se repite ya que su madre mantenía a Homero (Jorge Mautner).

Como Nuestros Padres

En la segunda mitad de Como Nuestros Padres el espectador comienza a comprender y justificar la transformación de Rosa. Primeramente por la necesidad de descubrir quien es, la búsqueda de su identidad y, a continuación, por los comportamientos de su madre con la que tuvo durante toda su vida un resentimiento por el trato recibido, si bien ahora, empieza a comprenderla y darse cuenta de que se trata de una mujer libre, sin perjuicios, y alejada de estereotipos. Probablemente Rosa se da cuenta de que al final todos seremos “como nuestros padres”.

Súper Woman del Siglo XXI

Es evidente que la película plantea un escenario para hacer reflexionar sobre la evidente necesidad de realizar una revaluación y replanteamiento del contexto de la Mujer en el siglo XXI. Se cuestiona el amor, porque se vuelve no como un sentimiento, sino como un concepto impuesto por la sociedad; y la fidelidad como una reprensión que traba nuestros devaneos.

En Como Nuestros Padres reflexionamos hasta que punto la emancipación y el empoderamiento femenino se han convertido en una realidad concreta en el día a día de la mayoría de las mujeres. Rosa es hija, esposa, madre y profesional. Tiene demasiadas tareas que realizar al mismo tiempo y se siente demasiado agobiada por las múltiples obligaciones que son impuestas a la mujer independiente del siglo XXI.

La película tiene el mérito de no convertirse en un mero panfleto feminista reivindicativo, gracias a un equilibrado guion, escrito entre la propia directora, Laís Bodanzky, y su marido Luiz Bolognesi. Se adentran en la profundidad del tema de una manera agradable y tranquila. No tratan de contar una historia que sea la mujer contra el hombre, sino de la mujer con el hombre, en la que ambos transformen juntos ciertos conceptos e ideas preconcebidas de la sociedad actual.

Como Nuestros Padres

Para unos Rosa puede parecer una mujer burguesa acomodada que no puede imaginar la vida fuera la unidad familiar tradicional. Para otros una egoísta que se queja sin tener muchas razones para ello, con una vida confortable de la que se siente insatisfecha. Lejos de todo ello, la realidad es que Rosa no sabe bien quien es ni lo que quiere ser, pero si tiene claro, que está harta de ser una “super woman”, capaz de mantener ella sola un hogar, trabajar fuera de casa y encargarse del cuidado de sus hijas. Rosa es una mujer que aboga por sus propios sueños, al igual que su marido cumple los suyos como activista ecológico por tiempo prolongado en el Amazonas.

Conclusión

Los conflictos existentes entre generaciones son perfectamente reconocibles a lo largo de la película. Cuando Caru (Antonia Baudouin), la hija menor de Homero de una relación posterior, se muda temporalmente con Rosa a su casa, ésta queda atrapada entre dos generaciones. Por un lado hippies jubilados en la figura de su padre y por otro hipsters como su hermanastra, la cual cuestiona a Rosa sobre las hipocresías del modelo tradicional de familia. Ambos personajes harán sentir a Rosa con dolor y tristeza lo anodina que se ha convertido su aburguesada vida.

Estamos ante una película por la que estoy seguro se sentirán reflejadas e identificadas muchas mujeres españolas cuando la vean, aunque la trama se desarrolle en Brasil. Es el perfecto retrato de millones de mujeres en todo el mundo que realizan malabarismos sobrehumanos para conciliar la vida familiar, profesional, íntima y personal, sin descuidar en ningún momento de sus obligaciones impuestas, cumplirlas a la perfección, pero sin sentir reconocimiento alguno por el descomunal trabajo realizado.

CALIFICACIÓN: 7,5/10

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Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing….

Eduardo Gil Rodríguez

Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing....

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