Couture (Alta costura), ambientada en la vorágine de la Semana de la Moda de París, y protagonizada por Angelina Jolie la película teje un relato coral en el que tres mujeres de mundos muy distintos cruzan sus trayectorias en un momento decisivo de sus vidas. Maxime (Angelina Jolie), directora de cine de terror independiente, Ada (Anyier Anei), aspirante a modelo, y Angèle (Ella Rumpf), maquilladora freelance con aspiraciones a escribir. Presentada en Toronto, la película dirigida y escrita por Alice Winocour tuvo su premiere española en Sección Oficial del pasado Festival de San Sebastián. Coproducción entre Francia y EE.UU donde Winocour filma la moda no como mero decorado, sino como un ecosistema humano: talleres, pasarelas, jerarquías, cuerpos, miradas y silencios. Estreno el 8 de mayo de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Couture (Alta costura)'
Resumen
- 1 Crítica de 'Couture (Alta costura)'
- 2 Una crítica al mundo de la moda que se queda corta
- 3 La angustia como nexo común
- 4 Angelina Jolie robando el protagonismo de un drama coral
- 5 Personajes con los que cuesta conectar
- 6 Una drama que no arriesga
- 7 Couture (Alta costura), una crítica que se queda en la superficie
Ficha Técnica
Título: Couture (Alta costura)
Título original: Coutures / Stitches
Reparto:
Angelina Jolie (Maxine Walker)
Anyier Anei (Ada)
Ella Rumpf (Angèle)
Louis Garrel (Anton)
Vincent Lindon (Dr. Laurent Hansen)
Garance Marillier (Christine)
Finnegan Oldfield (Tim el periodista)
Aurore Clément (Anne)
Guillaume Marbeck (Maquillador para un desfile de moda comercial)
Grégoire Colin (El director de imagen)
Joana Preiss (Joana)
François Philippi (Supervisor de efectos especiales de estudio)
Katia Crivellari (Enfermera)
Año: 2025
Duración: 106 min.
País: Francia
Director: Alice Winocour
Guion: Alice Winocour
Fotografía: Andre Chemetoff
Música: Anna von Hausswolff, Filip Leyman
Género: Drama
Distribuidor: Avalon Distribución Audiovisual
Tráiler de 'Couture (Alta costura)'
Sinopsis
Maxine es una cineasta estadounidense que se embarca en un viaje de vida o muerte cuando llega a París para la Semana de la Moda, donde su vida chocará con la de otras dos mujeres. (Avalon Distribución Audiovisual)
Dónde se puede ver la película en streaming
Una crítica al mundo de la moda que se queda corta
Si la intención era hacer una crítica al mundo de la moda o del arte, la película se queda corta.
Más que retratar el oscuro mundo de la alta costura, se queda a veces en lo superfluo, con una trama irregular a caballo entre lo humano y lo superficial. Quizá porque pretende ser profunda en cada uno de los personajes, pero, al tratarse de una película coral, no hay tiempo para desarrollar sus historias como hubiera sido de esperar.
La narrativa se mueve entre el peso de lo personal y lo profesional, apoyándose en una premisa que en Francia tiene un valor muy concreto: el arte como parte de su identidad. A partir de ahí, se plantean varias historias con conflictos propios, pero al intentar abarcar tanto, ninguna termina de desarrollarse.
Falta tiempo, profundidad e intención para que los personajes evolucionen y para que lo que les ocurre tenga consecuencias claras dentro de la historia. Lo que sí logra es encajar con el tipo de mundo que desarrolla Couture (Alta costura), pero no va más allá.
La angustia como nexo común
Es interesante ver cómo todos los personajes comparten un estado constante de angustia, que no parte tanto de lo personal como de un contexto más amplio: la guerra, la enfermedad o la precariedad laboral. Está presente en todos, pero no se llega a desarrollar como algo propio de cada personaje.
Pero no deja ver las verdaderas emociones de unos personajes que parecen tan fríos como la propia industria quiere mostrarse. Podemos ver la ansiedad reflejada en sus rostros, en su forma de moverse e incluso en su comportamiento. Esto deja ver la soledad en la que se desenvuelven. La falta de expresión, tanto en palabras como en actos, refleja esa dificultad para mostrar lo que sienten. Son personajes muy contenidos a nivel emocional, algo que encaja con el mundo que retrata Couture (Alta costura): una industria que funciona desde la imagen y donde lo emocional queda en segundo plano. Una fachada inaccesible.
Algo que sí tienen en común nuestras protagonistas es la premisa de que deben ocuparse del presente para poder tener un futuro. Por eso, todo lo demás —sus sueños, aspiraciones o responsabilidades más allá de lo laboral— queda en un segundo plano, dando como resultado unos personajes consumidos en la propia red que ellas mismas han creado para sobrevivir.
Y es a eso a lo que se enfrentan en Couture (Alta costura): a la decisión de si seguir como hasta ahora o cambiar, pero no necesariamente para conseguir lo que siempre han deseado, sino porque su propia vida les empuja a tomar conciencia de sí mismas y del lugar que quieren ocupar.
Angelina Jolie robando el protagonismo de un drama coral
En cuanto a la historia coral, lo que se percibe es una Angelina Jolie con más presencia y protagonismo que el resto, con planos más largos y más centrados en ella.
El papel de Anyier Anei es quizá el más revelador, el que más muestra esa crítica al mundo de la moda, pero a costa de que el personaje pierda protagonismo dentro de la historia, para contarnos algo que ya conocemos sobre el mundo del modelaje.
La costurera apenas tiene presencia, quedando como una cuarta voz en el sentido más amplio de la expresión.
Y Angèle, como maquilladora, es quien conserva cierta humanidad dentro de ese entorno y quien funciona como hilo conductor de las distintas historias, incluida la suya propia.
El resultado es un drama coral en el que las historias se cruzan, pero no llegan a influirse entre sí, dejando más sensación de observación que de desarrollo.
Personajes con los que cuesta conectar
Couture (Alta costura) también muestra la falta de conexión de los personajes con sus propias historias personales. La propia industria los convierte en una pieza más del sistema, algo que no puede detenerse, aunque eso suponga poner en riesgo sus vidas fuera del trabajo.
La mirada narrativa, a través de la voz de la maquilladora, da unidad y continuidad al conjunto. Sin embargo, más allá de ese punto, apenas hay interacción real entre ellas. Aunque las historias compartan contexto, no son partes de un todo, sino historial paralelas e individuales.
Además, no hay una evolución de los personajes que nos permita conectar ni entender por qué toman finalmente las decisiones que toman. Todo queda en un limbo en el que falta coherencia y contexto narrativo para comprenderlos de verdad. No es que el desarrollo sea complejo, es que prácticamente no existe.
Una drama que no arriesga
Es un guión con fuerza, con interpretaciones con mucho carácter como la de Anyier Anei o Angelina Jolie que, sin embargo, cae en el recurso fácil de recurrir a lo evidente para retratar las emociones de sus personajes.
Se apoya en elementos que hemos visto muchas veces: caminar de forma introspectiva, salas de espera largas, llamadas de última hora que cambian el rumbo… recursos que vale, funcionan, pero que no aportan nada nuevo.
Alice Winocour podría haber buscado otras formas de contar la historia que acompañaran mejor lo que intenta desarrollar.
Couture (Alta costura), una crítica que se queda en la superficie
Couture (Alta costura) tiene más sentido cuando pasa por encima y se queda en una mirada observacional, casi documental, de lo que ocurre, que cuando intenta adentrarse y dar profundidad y eco a la historia de sus personajes.
De hecho, el desenlace vuelve a ser brusco y forzado: no es incoherente, pero llega de golpe, sin haber desarrollado ese recorrido en los personajes.
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