Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia es el título de la precuela del clásico de fantasía que Netflix ha estrenado este año. En la plataforma, además de la serie, también tenemos la oportunidad de revisar la película.

Casi cuarenta años después del estreno de Cristal Oscuro, orquestada por Jim Henson (Dentro del Laberinto) y Frank Oz (Star Wars: Episodio V – El Imperio Contraataca), Cheryl y Lisa Henson toman el testigo que inició su padre para crear esta primera temporada de diez capítulos que nos adentra, una vez más, en el mágico mundo de Thra.

En una época en la que John Rambo se escondió en las montañas, Kevin Flynn se introdujo por accidente en un videojuego o Rick Deckard retiró replicantes, ambos directores crearon la primera película realizada íntegramente con marionetas además, con éxito de taquilla.



Cristal Oscuro La Era de la Resistencia

Crítica de ‘Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia’

Ficha Técnica

Título: Cristal Oscuro: La era de la resistencia
Título original: The Dark Crystal: Age Of Resistance

Reparto: —-

Año: 2019
Duración: 50 min.
País: Estados Unidos
Director: Jeffrey Addiss (Creador), Will Matthews (Creador), Louis Leterrier
Guion: Jeffrey Addiss, Will Matthews, Javier Grillo-Marxuach, Richard Elliot, Simon Racioppa, J.M. Lee, Kari Drake, Margaret Dunlap, Vivian Lee
Fotografía: Erik Wilson
Música: Daniel Pemberton, Samuel Sim
Género: Animación. Fantástico
Distribuidor: Netflix España

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Tráiler de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia

Todo lo que necesitas saber sobre ‘Cristal Oscuro’

Sinopsis de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia

Mientras los gobernantes sedientos de poder consumen la vida del planeta Thra, un grupo de intrépidos gelfling se unen para luchar y salvar el planeta de la oscuridad.



Final, principio. Es todo lo mismo

Recuerdo haber visto este documental sobre Star Wars, y más concretamente centrado en la figura de Yoda, en el que mostraban cómo le habían dado forma: comenzando por las ideas y el planteamiento, pasando por los modelos de arcilla y, finalmente, el látex. En un momento  dado del documental dan a conocer cómo se las ingeniaron para mover a este personaje.

He de reconocer que nunca me paré a pensar, cuando veía caminar, hablar o parpadear al maravilloso morador de Dagobah, que eran cuatro las personas que tenían como misión que cobrara vida. En esta ocasión, Frank Oz era el titiritero principal, es decir, movía toda la estructura como si caminara y, a su vez, el bastón en el que Yoda apoyaba su mano izquierda. A su lado, Cathy Mullin desplazaba la mano derecha, Wendy Midener se encargaba de las orejas y David Barclay del movimiento de los ojos.

A todo ese trabajo había que sumarle la altura de los escenarios, debido a que los titiriteros debían tener los brazos constantemente en alto. O los ‘animatronics’, un sistema que emplean casi siempre en los seres más pequeños y que únicamente requiere de sencillos movimientos de rostro. Un trabajo arduo, con un esfuerzo tremendo, pero que consiguió unos resultados espectaculares.

Cristal Oscuro La Era de la Resistencia
Copyright Kevin Baker / Netflix

La llamada del Cristal

En el documental La Llamada del Cristal, que Netflix realizó durante la creación de la serie, Taron Egerton dice, refiriéndose a la serie, que «seguimos fascinados y alucinados con los efectos especiales, pero hay tanto que me parece que crea una cierta desensibilización. Aquí todo tiene peso, es real, tiene textura». Y puede que no le falte razón.

Bueno, es cierto que las emociones que despierta una película o una serie no se miden solo por sus efectos visuales, faltaría más, pero sí pueden ayudar en cierta medida a ello. Mira que tienen que estar muy bien hechos por ordenador el fuego de una hoguera, el agua de un río o el reflejo de la luz en la piel de para que no nos demos cuenta de que no es real.

Y la serie tiene efectos digitales, sí, pero son testimoniales. Algún fondo, para hacer más extenso el mundo de Thra, o los propios rayos que despide el Cristal de la Verdad cuando está sometido a tortura. De hecho, hace algunos años realizaron pruebas para una serie con los personajes creados digitalmente. Sin embargo, se dejó guardada en un cajón hasta que surgió la idea del camino más largo: las marionetas.

Cada elemento ha sido cuidado al detalle. Sin ir más lejos, cada planta fue creada en base a las fotografías originales de la película de 1982. Todo ello regado con escenarios complejos, enormes, donde los detalles de cada uno de los seres que los pueblan es una gozada para los sentidos.

Cristal Oscuro La Era de la Resistencia
Copyright Kevin Baker / Netflix

Sucedió hace mil trienios

La mitología del mundo de Thra puede parecer, a simple vista, sencilla. El argumento de Cristal Oscuro nos dejó un camino quizá vago para la extensión de 90 minutos de la que disfrutaba su metraje. Sin embargo, con los libros del artista Brian Froud, y la serie de Louis Leterrier, su universo ha crecido exponencialmente, haciendo que sus seres y lugares se conviertan en una suerte de catálogo que nunca querrías terminar de descubrir.

No debemos olvidar que el artífice visual de todos los habitantes que pueblan Thra es el ilustrador Brian Froud. Creador del libro clásico Hadas, lo hizo junto a otro gran maestro de los lápices, Alan Lee, ilustrador del universo de Tolkien, tanto en cine como en libros. Sin ir más lejos, Peter Jackson le requirió para los bocetos de sus dos trilogías.

Otra de las responsables de que Cristal Oscuro saliera adelante fue Wendy Midener. Su creación de figuras míticas y alguna que otra exhibición en Nueva York, hicieron que Jim Henson se fijara en su trabajo. Enseguida la convocó para trabajar junto a Brian Froud, llegando a crear las cabezas de los Gelfling principales del clásico: Jen y Kira. Llegó incluso a participar en la creación de Yoda para Star Wars.

Como curiosidad, decir que Brian y Wendy acabaron casándose. Más tarde tuvieron un hijo que se llamó Toby Froud, quien encarnó al bebé de la película Dentro del laberinto. Sí, yo también me quedé con la boca abierta, pero parece que los caminos de los marionetistas y artistas de Cristal Oscuro son inescrutables.

Cristal Oscuro La Era de la Resistencia
Copyright Kevin Baker / Netflix

Protegemos a los señores, y los señores protegen el cristal

El mundo de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia está compuesto por diversas razas. Tenemos a los Skeksis, que son el lado oscuro de su otra mitad, los Místicos (o urRu). El resultante de la unión de Skeksis y Místicos se llama urSkeks, venidos de otro planeta. Por lo que sabemos de la película original, tanto Místicos como Skeksis son complementarios, es decir, que si uno muere, el otro también. Además, los urSkeks fueron separados hace muchos trienios por culpa de sus experimentos con el Cristal de la Verdad, el cual se fragmentó y dio origen a sus dos mitades tan diferentes.

Los Místicos son pura bondad y conocimiento. De alguna manera, representan la parte espiritual de los urSkeks. Su aspecto se asemeja mucho al de las rocas, dando a entender que sus cualidades físicas e internas son más o menos las mismas: tranquilidad, lentitud, tiempo. De hecho, hay ciertos momentos en los que, por su velocidad a la hora de hablar, podrían recordarnos un poco a los Ents de El Señor de los Anillos.

No hay villanos en la historia del cine, las series, los libros… Pero recuerdo pocos con la maldad que habita en el interior de los Skeksis. Sin ir más lejos la serie deja patente, desde el final de su primer capítulo, que no va a ser un viaje sencillo ni tampoco edulcorado.

Sentarse a ver Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia, siendo adulto o niño, significa sufrir cada una de las torturas, vejaciones, insultos y muertes que llevan a cabo estos seres tan despreciables. Sin ir más lejos, Simon Pegg, la voz original de Chambelán, dice en una conversación para el documental La Llamada del Cristal que le puso a su hija la película y que, aunque le gustó, también le aterrorizó.

Cristal Oscuro La Era de la Resistencia
Copyright Kevin Baker / Netflix

Un trozo se perdió

Los Gelfling, por su parte, están formados por siete clanes: Dousan, Drenchen, Grottan, Sifa, Spriton, Stonewood y Vapra. Su sociedad es matriarcal, conformado cada uno de ellos por una Maudra, que es la líder del clan. Los Vapra son algo especiales, debido a que poseen a la Pan-Maudra, la líder de los siete clanes. Esto los convierte en el clan que lidera a los Gelfling.

Los Skeksis basan su supervivencia en el miedo y respeto que infunden desde hace muchos trienios sobre el resto de razas, sobre todo los Gelfling. Sin ir más lejos, cada cierto tiempo acude una pequeña comitiva de Skeksis en busca de un diezmo hasta Ha’rar, hogar de los Vapra. En esos momentos queda patente que hasta los Gelfling pueden quedar corrompidos de alguna manera por las malas artes de los Skeksis.

Todo son creencias en Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia. Los Gelfling protegen a los señores del cristal porque es lo que siempre han creído y es lo que deben hacer sin rechistar. Nadie cuestiona su poder y su liderazgo en Thra. Y cuando alguien lo hace, como poco le tildan de loco y de traidor, siendo perseguido incluso por los suyos.

Como dice Chambelán, en cierto momento: «Si lo creen, no podrán creer en ellos». El mundo de los Gelfling se desmoronaría si supieran que los Skeksis no son lo que dicen y parecer ser, por no mencionar qué pasaría si, además, supieran que pueden morir y lo que hacen para evitar ese desenlace en su especie.

The Dark Crystal: Age Of Resistance
Copyright Kevin Baker / Netflix

Ella guarda todos los secretos

Más allá de la maldad de los Skeksis y de la claudicación de los Gelfling, existen otros habitantes en Thra ante los que caes rendido nada más conocerlos. Uno de ellos, sin duda, es Aughra. Aughra es la encarnación de Thra, es decir, su voz y sus ojos. Fue engañada por los Skeksis casi al principio de todo. Aughra, interesada por la procedencia de los urSkeks, a cambio de la custodia del Cristal de la Verdad recibió un planetario donde podría explorar a través del espacio y las estrellas, para así conocer más de ellos.

Su forma de ser es única. Es la encarnación del mundo, pero viaja de un lado para otro como si no supiera hacia dónde va o qué debe hacer. Su carácter despreocupado, como si no fuese alguien sumamente importante en su mundo, además de su desapego a los elogios o los abrazos, hacen de este personaje único.

Y hablando de seres únicos, los Skeksis tiene diferentes grados de poder, como su escala social indica. Sin embargo, uno de ellos es posiblemente uno de los mejores villanos de la historia. Se trata de Chambelán, que lleva por nombre skekSil. Seguramente sea el más inteligente de todos los de su raza, y la manipulación es su sello de identidad. No deja nada al azar, situando los engranajes necesarios para que, posteriormente, se activen solos. Cualquiera que se acerque a él formará parte de esa maquinaria tan oscura y sucia que tiene en su interior.

The Dark Crystal: Age Of Resistance
Copyright Kevin Baker / Netflix

Esta es… mi oportunidad

También tenemos a los Podling, una raza que tuvo poco protagonismo en el clásico, pero que en la serie incluye a uno de ellos, Hup, como componente del grupo que pretende liderar la rebelión contra los Skeksis. Con un lenguaje propio, creado ‘ex profeso para la película. Algunos de ellos también cuidan de los Skeksis en el castillo, y todos parecen comprender sus palabras. Ellos procuran incluir en sus conversaciones vocablos que los demás puedan entender también, como una lengua común, por si se pierden en el proceso.

Finalmente, hay otros seres que, aunque no sean tan protagonistas en un primer momento, son realmente importantes en la trama. Ahí están los Arathim, fundamentales en las victorias de uno u otro bando, y su conexión con la película. Los Gruenak, que podemos apreciar en contadas ocasiones y que son pura ternura hasta que se les enfada, como a todos. O Lore, que permanece a la espera hasta ser encontrado. Incluso este personaje, con los andares tan complicados que tiene, es manejado por marionetistas.

Ya nada es fácil

A estas altura sabrás, solo con ver la película, que Cristal Oscuro no endulza nada de su contenido. Las muertes son muy crueles, haciéndote sentir cada una de ellas, porque empatizas rápidamente con cada uno de los personajes. En Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia sucede lo mismo, aunque multiplicado. Los sacrificios que sufren cada uno de los héroes de Thra te atraviesan como si fueran un trozo de metal al rojo vivo.

Las marionetas dejan de ser marionetas. Tu mente olvida por completo que debe de haber varias personas debajo de los Skeksis o de un Podling para hacer que camine o parpadee. Podríamos hacer una leve comparativa con personajes como Darth Vader o V. Ellos, con una máscara entre lo que sucede y su rostro, mostraban su estado de ánimo o sus pensamientos sin que pudiéramos verles la cara.

Con las marionetas pasa algo parecido porque, aunque les veamos en toda su plenitud, no dejan de ser marionetas, y aun así, podemos ver reflejadas todas sus emociones, sus anhelos, sus sentimientos.

The Dark Crystal: Age Of Resistance
Copyright Kevin Baker / Netflix

La voz de Thra

En Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia, el trabajo que llevan a cabo los actores con sus voces es sublime: Taron Egerton, Natalie Dormer, Jason Isaacs, Anya Taylor-Joy, Simon Pegg, Mark Hamill… Sin olvidar, por supuesto, a los actores de doblaje, que encarnan a la perfección las voces de cada uno de los personajes. No soy un experto en este maravilloso mundo, pero sí puedo decir que el tono de personajes como Chambelán (interpretado por Xavier Casan), que es sumamente característico, no deja de ser una completa delicia.

El papel de los actores a la hora de poner sus voces es clave, dado que primero se graban todos los movimientos de las marionetas (incluidas sus bocas y las características propias de cada personaje), que hablan al compás de los propios marionetistas.

Finalmente, los actores deben situar sus voces en el momento exacto, en un trabajo que de por sí ya es complejo en condiciones normales, debido a que una persona de carne y hueso tiene expresiones faciales que pueden ayudar. Aquí no, y es algo que deben interpretar con sus voces, su intensidad o tensión; además de los movimientos, gestos o inclinaciones heredados de la propia grabación.

Otro mundo, otro tiempo

Cada una de las localizaciones de Thra es una maravilla visual y sensorial. Desde los bosques interminables de Stonewood, pasando por el Desierto de Cristal o las cuevas de los Grottan. La luz, los colores, el brillo de cada uno de estos sitios lo hace único.

Lugares puntuales como el Círculo de los Soles, apartado y solitario, rodeado de arena y tormentas que harían que cualquiera se platease más de una vez el mero hecho de acercarse. El Árbol Santuario, en completa conexión con el subsuelo y, a su vez, el Oscurecimiento que poco a poco se come el mundo donde al que está enraizado. O la imponente y hermosa biblioteca de Ha’rar, donde adquiere sus conocimientos la curiosa Brea.

Y, por supuesto, el Castillo de Cristal, construido por los ursKeks para rodear el Cristal de la Verdad. Todo un símbolo de poder y tiranía cuando lo rigen los Skeksis, y una preciosidad de cristal transparente y brillante mientras lo habitan los ursKeks.

La canción de Thra

La música que compuso Trevor Jones (El Último Mohicano, Dentro del Laberinto) para la película es una maravilla, de esas que identificas a los pocos segundos se comenzar a sonar. Con la banda sonora de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia ocurre exactamente igual. Notas épicas en la batalla o en la huida, momentos de calma con instrumentos tribales con los Podlings, sonidos chirriantes que solo son apreciados por los Skeksis.

Daniel Pemberton (Spiderman: Un Nuevo Universo, Yesterday) nos transporta de lleno hasta Thra con los primeros instantes del arranque de la serie. Incluso, en ciertos momentos a lo largo de la serie, podemos escuchar los famosos acordes del tema principal que orquestó Trevor Jones para Cristal Oscuro.

Para no pestañear

  • El Círculo de los Soles, con la sorpresa que llevan a cabo el Hereje y el Nómada, además de su particular relación.
  • La Orden del Menor Servicio y el baño Podling.
  • El planetario de Aughra y su despertar.
  • La biblioteca de Ha’rar.
  • El despertar de Lore.
  • La declaración de guerra en el fuego azul.
  • El Arquero y sus flechas.
  • Los Fizzgig y su temperamento.
  • La batalla por Thra.
  • Cualquier momento con Aughra y Hup.

Conclusión de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia

Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia es digna de su predecesora. El trabajo en la dirección de Louis Leterrier (Transporter) es impecable y casi sobrehumano. Además de dirigir todos y cada uno de los diez capítulos que componen temporada, también los editó. Sin duda alguna, un servidor aguarda con ansias la segunda temporada, que presumiblemente tratará sobre las guerras Garthim, aunque aún es pronto. Por no mencionar el destino de alguno de los héroes principales, como es el caso de Deet.

Un regreso hermoso, épico por momentos, que nos lleva de nuevo al mundo de Thra. Un mundo mágico que nos regaló, entre otros Jim Henson allá por 1982. Una serie que destila amor en toda su compleja creación. El viejo oficio de marionetista, de mover lo estático, de insuflar vida a lo que nunca lo tuvo, vuelve a convertirse en puro arte de crear, de contar historias que emocionen y lleguen a cualquier edad, por muchos trienios que pasen.

En una entrevista, el propio Jim Henson dijo que «mis hijos siempre han formado parte del proceso creativo. Mis dos hijas mayores siempre han sido personas que me inspiran». No deja de ser curioso que sus dos hijas mayores, Cheryl y Lisa Henson le inspiraran en su trabajo y, años más tarde, fuesen ellas las que se inspiraran en el trabajo de su padre para sacar adelante Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia. Los caminos de la creación son inescrutables.

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