Señor, un nombre contundente para una película en la que un amor prohibido entre dos polos opuestos de la sociedad india, nos invita a pensar qué haríamos si nos encontrásemos en esas circunstancias.

Bajo la premisa de que no se elige a quién amar, Rohena Gera, su directora, dibuja un escenario emocional en el que dos personas de mundos muy diferentes comparten, en un pequeño espacio, un sentimiento muy grande de difícil solución. Estreno en España el 27 de septiembre.



Señor

Crítica de ‘Señor’

Ficha Técnica

Título: Señor
Título original: Monsieur (Sir)

Reparto:
Tilotama Shome (Ratma)
Vivek Gomber (Ashwin)
Geetanjali Kulkarni (Laxmi)
Raoul Vohra (Padre de Ashwin)
Ahmareen Anjum (Devika)

Año: 2018
Duración: 96 min
País: India
Directora: Rohena Gera
Guion: Rohena Gera
Fotografía: Dominique Colin
Música: Pierre Aviat
Género: Drama romántico
Distribuidora: Surtsey films

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Primer tráiler de ‘Señor’

Segundo tráiler de ‘Señor’ en VOSE

Sinopsis

Ratna trabaja como empleada del hogar para Ashwin, un hombre de familia adinerada. Ashwin parece tener de todo, pero se ha rendido a alcanzar sus sueños y se siente perdido. Sin embargo, Ratna, que no tiene nada, está llena de esperanza. Cuando sus dos mundos se encuentran y ellos conectan, las barreras parecen insuperables.



Un hombre y una mujer

En Señor se nos muestra a un hombre hundido, que acaba de salir de un desengaño amoroso, viviendo en un minúsculo piso con su asistente doméstica, Ratna: una joven viuda de origen rural, que, con respeto reverente a su jefe, al que trata de señor constantemente, le cuida con una atención esmerada debido a la grave depresión que él sufre en esos momentos.

Un hombre y una mujer jóvenes, de distintas castas, viviendo en la misma casa solos, ¿qué puede pasar? Pues esta predictibilidad que, desde el principio de la cinta asalta al espectador, es un arma de doble filo, ya que pronto esa premonición de lo que va a pasar se va a convertir en una atmósfera de un exquisito y sutil suspense, que hace que nos peguemos a la pantalla como afanosos voyeurs deseosos de ver el desenlace de esa relación transgresora para la sociedad.

Señor
Copyright Neue Visionen Filmverleih

Viento del este, viento del oeste

Cuando vemos la tensión que va creciendo en ese pequeño piso situado en una de las mejores zonas de Mumbai (India), estamos asistiendo también al choque de dos mundos, los poderosos y los débiles, y  de dos civilizaciones: el este y el oeste.

Ashwin (Vivek Gomber, Court) es un indio rico, sofisticado y cosmopolita, educado en Estados Unidos, y que vive, viste y piensa a la manera occidental. Es también un pobre niño rico, que, teniéndolo todo, piensa que vive en una jaula dorada, sin libertad.

Ratna (Tillotama Shome, Monsoon Wedding) es una viuda de pueblo, carente de todo y con un duro pasado  a sus espaldas, sin ningún derecho ni esperanza, pero feliz con la libertad que le da el anonimato de vivir en una gran ciudad.

En este contexto, se da la conjunción de la India más tradicional representada por Ratna, con costumbres ancestrales indias fuertemente arraigadas, perteneciente al sector más humilde, con la India más moderna, adinerada y cosmopolita en la figura de Ashwin.

Hasta en el pequeño espacio donde conviven se ven las diferencias: la zona que ocupa el “Señor”, es totalmente occidentalizada, y al otro lado del fino tabique, la habitación de Ratna, poco más que un armario, donde ella tiene un jergón en el suelo y cuatro cosas colgadas en las paredes, representa las costumbres indias más tradicionales.

Separados por una fina pared, hay un pasillo común que comparten, en el que, por un lado, asistimos a la tremenda desconexión entre los dos mundos, y, por otro, a los atisbos de conexión que van surgiendo entre los dos jóvenes. En ese pasillo se entrecruzan oriente y occidente, tradición y modernidad, tabú y amor, el sentido y el deber, un hombre y una mujer.

Señor
Copyright Neue Visionen Filmverleih

No se elige a quién amar

¿Cómo amamos a los que amamos? ¿Quién nos da permiso para amar? Esas son las preguntas que, en esta cinta, se plantea su directora, Rohena Gera y que aborda, a través de esta historia de amor imposible entre dos personas de distinta casta, el problema aún persistente en la India, de lucha de clases y segregación racial.

Un indio de Mumbai, adinerado y triunfador probablemente no hubiera elegido enamorarse de una humilde asistenta, y, a sensu contrario, a una chica humilde, que sabe cuál es su sitio, jamás se le habría pasado por la cabeza enamorarse de alguien no perteneciente a su casta. Pero, como diría el cantautor Juan Manuel Serrat

“De vez en cuando la vida

se nos brinda en cueros

y nos regala un sueño tan escurridizo

que hay que andarlo de puntillas

por no romper el hechizo”

Pues eso ha pasado aquí. Dos corazones heridos que no estaban destinados a cruzarse, se han encontrado en ese pasillo oscuro de ese piso de Mumbai. ¿Vivirán el sueño que la vida les brinda?

Señor
Copyright Neue Visionen Filmverleih

Hombre rico, mujer pobre

El tema hombre rico, triunfador versus mujer pobre o desfavorecida, se ha tratado innumerables veces en el cine. Sin ir más lejos, tenemos los ejemplos de Pretty woman (en un momento de la película, hay un pequeño guiño a esta icónica cinta), Sentido y sensibilidad, o la Cenicienta, sin ir más lejos.

Pero, lo que diferencia esta película de todas las que anteriormente han tratado este argumento, aparte de sumar el añadido de la diferencia de castas insalvable en la India, es la tremenda delicadeza y naturalidad con que la directora ha tratado este inmenso problema y su solución final. Ha sabido plasmar y transmitir las emociones y las diversas etapas por las que, en un vals lento, se irán deslizando los protagonistas.

Esbozando, que no mostrando, una tensión sexual no resuelta en esta pareja, con elegancia infinita, la directora sutilmente obtiene toda la atención del espectador, testigo involuntario de esta relación tan problemática.

Además, el colorido que aportan las imágenes de la India más tradicional y la música típica de ese bello país, desgranada por una trompeta, envuelven y arropan esta historia de amor imposible, en un envoltorio bordado con sensibilidad y respeto.

Conclusión

Señor nos proporciona un elegantísimo recorrido emocional que irá derribando las barreras que la diferencia de clases impone todavía en la India.

Suavidad, elegancia, sutileza, delicadeza son adjetivos que describen a esta cinta, que no pasa desapercibida, y que, abre el debate posterior a qué haríamos nosotros si nos encontrásemos en esa situación.

Francamente, una película maravillosa, de las que apetece ver una y otra vez, con emoción asegurada y buen sabor de boca.

Reportaje de Señor en Días de Cine TVE

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