Cuestión de justicia es un drama judicial basado en una historia real. Los hechos ocurrieron entre los ochenta y noventa en el estado de Alabama. Además de Michael B. Jordan, cuenta con los oscarizados Jamie Foxx y Brie Larson como protagonistas. Estreno en cines el 28 de febrero.

El director Destin Cretton coescribe con Andrew Lanham la adaptación de la novela de Bryan Stevenson, el abogado protagonista. El caso McMillian fue uno de sus primeros casos tras fundar Iniciativa por la Igualdad de la Justicia. Un bufete de abogados que defiende a los injustamente condenados en EE.UU. En el caso de Cretton, considerado autor indie, debutó en Sundance con el cortometraje Short Term 12 (2009). Historia que convertiría más adelante en largometraje, Las vidas de Grace (2013), primera colaboración con Brie Larson. Su siguiente trabajo, El castillo de cristal (2017), sería un fracaso. Sin embargo, ahora vuelve con esta apuesta segura. Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings será su próximo proyecto, convirtiéndose así en realizador de los estudios Marvel.



Cuestión de justicia

 

Crítica de Cuestión de justicia

Ficha Técnica

Título: Cuestión de justicia
Título original: Just Mercy

Reparto:
Michael B. Jordan (Bryan Stevenson)
Brie Larson (Eva Ansley)
Jamie Foxx (Walter McMillian)
O’Shea Jackson Jr. (Anthony Ray Hinton)
Tim Blake Nelson (Ralph Myers)
Rob Morgan (Herbert Richardson)
Lindsay Ayliffe (Juez Foster)
Ron Clinton Smith (Woodrow Ikner)
Mary Kraft (Profesor Bartholet)
Drew Scheid (Linus)

Año: 2019
Duración: 136 min.
País: Estados Unidos
Director: Destin Cretton
Guion: Destin Cretton, Andrew Lanham (Novela: Bryan Stevenson)
Fotografía: Brett Pawlak
Música: Joel P. West
Género: Drama judicial
Distribuidor: Warner Bros Pictures España

Filmaffinity

IMDB

Tráiler

Sinopsis

Cuestión de justicia es una historia real, potente y que invita a la reflexión. Cuenta la historia del joven abogado Bryan Stevenson (Jordan) y de su histórica batalla por la justicia. Después de graduarse en Harvard, Bryan recibe ofertas de trabajo muy lucrativas. Pero él prefiere poner rumbo a Alabama para defender a personas que han sido condenadas erróneamente o que carecían de recursos para tener una representación legal adecuada, y lo hace con el apoyo de la activista local Eva Ansley (Larson).

Uno de sus primeros y más turbulentos casos es el de Walter McMillian (Foxx), que en 1987 fue sentenciado a la pena muerte por el asesinato de una chica de 18 años, a pesar de que las pruebas demostraban ostensiblemente su inocencia. Además, el único testimonio en su contra provenía de un delincuente que tenía motivos para mentir. En los años posteriores, Bryan se ve envuelto en un laberinto de maniobras legales y políticas y de un racismo abierto y descarado mientras lucha por Walter y otros como él, a pesar de tenerlo todo en su contra, incluido el sistema legal. (Warner Bros Pictures España)



Cuestión de justicia merece una oportunidad

Aunque en los vídeos promocionales pueda parecer una pastelada importante, Cuestión de justicia es una obra que merece una oportunidad. Se trata de un film de corte narrativo clásico, donde puedes apreciar los tres actos del guion sin mucho esfuerzo. Catalogada como drama judicial, Cuestión de justicia es un film de esos que condensan varios géneros a la vez.

En el primer acto, con la presentación de los personajes protagonistas y del contexto, podrías pensar que es un thriller psicológico. A partir del segundo acto, el film se torna en un oscuro western al estilo de Sam Peckinpah. Te compadeces del rechazo que el abogado Bryan provoca al llegar al condado de Monroe. Primero con los prisioneros en el corredor de la muerte, escépticos con su idea de concederles esperanza. Después, tratar de convencer al orgulloso Fiscal del Distrito Tony Chapman de que las instituciones sureñas deben cambiar.

Luego la familia de uno de sus clientes, Walter McMillian. Un buen padre de familia que tuvo la mala suerte de nacer en el sur de los EE.UU. Donde los afroamericanos son tratados como presuntos culpables de cualquier crimen juzgado. No es fácil convencer a los tuyos cuando sabes que partes con desventaja. De modo que el letrado Bryan Steven tiene la difícil tarea de enmendar justicia a tiempo. Con la ayuda de Evan Ansley, compañera abogada, Bryan consigue establecerse en el lugar y preparar la defensa. El último acto se centra en los juicios que dirimen la inocencia de McMillian tras recurrir en apelación. Al final, por Cuestión de justicia, toda una suerte de géneros se sucede.

Cuestión de justicia
Copyright 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.

Conmueve la actuación de Michael B. Jordan

Hubo un tiempo en que Hollywood se sentía libre moralmente para condenar situaciones de injusticia en la sociedad norteamericana. Las instituciones son cómplices en muchas ocasiones de mantener un sistema legal injusto. En Cuestión de justicia se recupera este planteamiento sobre el funcionamiento perverso del sistema. Porque Bryan realmente no defiende a su cliente McMillian contra el razonamiento de personas, sino contra un ente mayor. La manera de proceder en la justicia estadounidense, sobre todo en los estados del sur, pone los pelos de punta. El racismo, la condena perpetua o la pena de muerte son temas muy sensibles que por desgracia siguen denunciándose. Y este film aborda todo esto desde una mirada humana, pero con el enfoque de un profesional.

Porque la labor de Bryan aquí es dar un equilibrio entre los sentimientos más puros y el valor de libertad. Conmueve la actuación de Michael B. Jordan, descubriéndose en él su faceta más íntegra. Su control del ritmo e intensidad en sus frases. La verdad es que la toga le sienta muy bien. Ya no es solo un buen actor de cine de acción. Ejercer la abogacía en la gran pantalla siempre es un reto para cualquier actor dramático. En el caso de Jamie Foxx, su mimetismo para representar cualquier rol haciéndolo suyo es infalible. Si bien no tuvo mucho reparo en poner el acento sureño; es de origen texano. Igualmente, Brie Larson actúa con mucha naturalidad pese a tener menos protagonismo. Las intervenciones de O’Shea Jackson Jr. o Tim Blake Nelson son destacables. En general, el reparto es de lo mejor de la cinta.

Cuestión de justicia
Copyright 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.

Cuestión de justicia es una película que emociona

El director Destin Cretton y Andrew Lanham adaptan la novela del abogado Bryan Stevenson con un guion sólido y ameno. No es fácil tratar asuntos tan manidos como el racismo sin caer en pomposidades ni maniqueísmos. A estas alturas, la originalidad para contar historias que conmuevan igualmente que Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962) escasea. Y Hollywood ha hecho de esto un género propio sin hacer autocrítica dentro del star system. Precisamente, Cuestión de justicia sucede en el estado donde Harper Lee escribió la novela sobre el abogado Attichus Finch. De hecho, la película hace un guiño a este clásico de la literatura norteamericana.

Pese a no ser correspondida en la temporada de premios del gremio, Cuestión de justicia es una película que emociona. Eso sí, de forma contenida. Porque no hace falta utilizar recursos dramáticos que generen el efecto pañuelo para llegar a la verdad. Una de las secuencias más brillantes del film es cuando Bryan acude a la prisión para ver la ejecución de un cliente preso. El silencio puede decir mucho más que las palabras cuando las circunstancias te afectan profundamente.

La música del compositor Joel P. West acompaña, aunque no brilla. Se trata más bien de un apoyo para enfatizar el drama, muy común en este cine. En cuanto a la dirección de fotografía, Brett Pawlak apenas arriesga. Su uso de la cámara es riguroso, limpio y correcto; sin emplear planos recurso. Lo apuesta todo al plano americano; será por aquello de reflejar un estado conservador.

Just Mercy
Copyright 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.

Conclusión

En la mayoría de dramas judiciales se repite la fórmula del débil contra el poderoso. En esta ocasión, Cuestión de justicia trata más bien del individuo frente al sistema. Esta película nos recuerda que el tiempo pasa, pero en algunos lugares todo sigue igual. Cualquier lucha individual sirve para ganar derechos colectivos. Es cierto que es un tema muy manido, pero la historia de Bryan Stevenson merecía contarse en cine, porque contiene épica. Y verdad. No hay truco final ni eslóganes vacíos. Dar a conocer organizaciones como la que dirige Bryan es una obligación, sobre todo en EE.UU.

Y la película, pese a tener un estilo muy conservador, entretiene bastante. La diferencia con otras del género es que aquí no hay maldad personificada. Son las personas quienes se dejan llevar por sus costumbres, creando problemas y cometiendo errores humanos. El drama es que estos errores van demasiado lejos y hacen mucho daño. A veces, por suerte, pueden enmendarse. Cuestión de justicia deja un poso de esperanza para seguir creyendo que las personas están por encima de cualquier sistema.

Reportaje de Cuestión de justicia en Días de Cine TVE

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