Nos situamos en una Irlanda bella, pero estancada en sí misma. Una realidad de los años 80 reflejada con fiereza, sin florituras. Una sociedad que finge compostura y dureza obliga a dos jóvenes a simular una relación para ocultar una orientación sexual castigada con susurros malévolos y bromas descaradas. Elamedia Estudios estrenará finalmente en cines el 26 de febrero de 2021 la comedia irlandesa Dating Amber, un largometraje de David Freyne, que ha participado recientemente en la 58ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón dentro de la sección Enfants Terribles.



Dating Amber

Crítica de 'Dating Amber'

Ficha Técnica

Título: Dating Amber
Título original: Dating Amber / Beards

Reparto:
Fionn O'Shea (Eddie)
Lola Petticrew (Amber)
Sharon Horgan (Hannah)
Barry Ward (Ian)
Simone Kirby (Jill)
Evan O'Connor (Jack)
Ian O'Reilly (Kev)
Emma Willis (Tracey)
Anastasia Blake (Janet)
Lauryn Canny (Sarah)
Shaun Dunne (Cian)
Adam Carolan (Geoff)
Peter Campion (Sweeney)
Ally Ni Chiarain (La monja)

Año: 2020
Duración: 92 min.
País: Irlanda
Director: David Freyne
Guion: David Freyne
Fotografía: Ruairi O'Brien
Música: Hugh Drumm, Stephen Rennicks
Género: Drama. Amistad
Distribuidor: Elamedia

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Dating Amber'

Sinopsis

Dating Amber es una mirada conmovedora, honesta y divertida sobre los altibajos de la vida adolescente, donde la única manera de encajar es no ser tú mismo, incluso si va en contra de tu propia forma de ser. Ambientada en Irlanda a mediados de los años noventa, Eddie y Amber deciden fingir una relación para evitar que todos especulen sobre su orientación sexual.

Eddie está ansioso por entrar en el ejército como su padre, mientras que Amber sueña con mudarse al centro liberal de Londres. Sin embargo, su arreglo “ideal” comienza a desmoronarse, lo que obliga a Eddie a profundizar en su propia negación. Es entonces cuando Amber se da cuenta del peligroso futuro que le espera a su mejor amigo si ella no interviene. Dating Amber es una carta de amor para todos aquellos que crecieron en un pequeño pueblo y que necesitaban escapar de allí para ser ellos mismos.(Elamedia)



La fuerza de una pareja

Eddie (O'Shea) y Amber (Petticrew) muestran tal complicidad y química en su interpretación conjunta (es casi imposible juzgar su trabajo por separado pues el uno sin el otro pierden fuerza) que acomodan al espectador en su asiento dispuesto a disfrutar. La soltura y suavidad con la que Lola Petticrew se apodera de su personaje, Amber, es la fuerza que toma el timón del film. Cargando con gran parte del peso y sabiendo delegar en Fionn O’Shea, permite que este brille de un modo ascendente hasta que queda equilibrada la balanza. Saben cuando fusionarse en un solo personaje: el de la peculiar pareja que forman.

Sin embargo, el director David Freyne tiene muy claras las pautas por las que se rige: la comedia romántica americana (y en ocasiones noventera). Esta es la semilla que nos perseguirá durante sus 92 minutos de duración. Es inevitable dejarnos llevar por una década que, por lo general, nos arrastra a una nostalgia romántica que oculta lo turbio de la época. Cuando los clichés hollywoodienses dejan de ser un retal para pasar a dominar el guion, nos encontramos con unas interpretaciones castigadas por el manto que las cubre.

Dating Amber

Una valiente crítica

Que Irlanda es un país hecho a sí mismo es algo que siempre se ha intuido entre sus vecinos europeos. Es uno de esos lugares casi místicos al que muchos visitan por su belleza pero pocos conocen realmente. A pesar de la influencia obvia con la comedia americana, sí se refleja a la perfección las diferencias con el lugar en el que nos encontramos. De la misma forma nos sumergimos en una sociedad que, si bien nos es desconocida, nos resulta familiar por las similitudes evidentes. Y es que entre tanta risa sencilla, el mensaje es crudo y, por momentos, se percibe con potencia.

Sin olvidar los toques de humor, nos muestran un ambiente cargado de prejuicios que se convierten prácticamente en prohibiciones instauradas en las mentes de los dos jóvenes. Freyne muestra la realidad de una época de transición que Irlanda, como tantos otros, no supo llevar bien por lo acelerado de los cambios morales. Entre situaciones hilarantes se esconde un trasfondo que, a poco que nos paremos a pensar, es tan oscuro como disimulado. La sensación es que el director no quiere hacernos reflexionar a lo largo de Dating Amber, no nos permite distraernos. En realidad implanta una moraleja que dejaremos que nos ronde tiempo después del visionado. Objetivo conseguido.

Beards

Una pizquita de aquí y otra de allá

La pena es que, entre tanto cliché, Dating Amber va perdiendo personalidad propia. Lo que parecía algo fresco y profundo culmina en un desfile de situaciones cómicas que refuerzan una y otra vez la situación criticada de Amber y Eddie. El cocktail es sencillo, polos opuestos irreconciliables a simple vista: un gay y el ejército, una homosexual y el patriarcado. Sin ser un tópico en sí, lo cierto es que se trata de una fórmula sencilla como la de la niña buena y el lobo feroz. ¿Da juego? Sí, pero con la sensación de estar siempre en la misma partida.

Dating Amber

Conclusión de 'Dating Amber'

Reiremos y empatizaremos con Amber y Eddie. No por su condición sexual en sí, si no por la prohibición invisible de soñar con ser uno mismo. Con aires de comedia de situación que se ha estirado hasta casi romperse, pero sin perder brillo, la ternura ganará a la carcajada fácil. Y es que unir dos elementos aparentemente opuestos, activar la batidora y tirar de salsa básica no resta el buen rato que nos ofrece. Y, sobre todo, la reflexión que, pese a estar situada hace tres décadas y parecer muy lejana, por desgracia sigue tan presente como para Eddie y Amber. Ideal para aquellos que quiera reír hoy y reflexionar mañana, haciendo de ella un largometraje completo.

Reportaje de Dating Amber en Días de Cine TVE

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