Tras haber dirigido varios cortometrajes y haberse formado en Los Ángeles como cineasta, el valenciano Álvaro Ortega salta al largometraje con la claustrofóbica Drea & Cloe, que tras su paso por cines se estrena en Prime Video este 17 de junio.



Drea & Cloe

Crítica de 'Drea & Cloe'

Ficha Técnica

Título: Drea & Cloe
Título original: Rebecca

Reparto:
Alexandra Masangkay
Natalia Rodríguez
Mabel Rivera
Paula García Lara
Elena Lecuyer

Año: 2025
Duración: 90 min
País: España
Dirección: Álvaro Ortega Sanahuja
Guion: Álvaro Ortega Sanahuja
Música: Eneko Vadillo
Fotografía: Diego Trenas
Género: Thriller
Distribución: Prime Video

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de 'Drea & Cloe'

Sinopsis de 'Drea & Cloe'

Drea & Cloe, dos ambiciosas directoras de orquesta, se conocen en una fiesta organizada por una orquesta de fama mundial. Ambas sienten una intensa atracción mutua, pero al descubrir que son rivales directas para liderar esa orquesta, su encuentro se descontrola en una noche de pasión y violencia donde el amor y la rivalidad se confunden peligrosamente. (PANORAMA5 PICTURES).

Dónde se puede ver la película



Drea & Cloe
Foto de Panorama5 Pictures

Una batalla por la batuta 

La premisa de Drea & Cloe llama la atención desde su inicio. Dos aplaudidas directoras de orquesta son invitadas a la apertura de la nueva temporada de la afamada Orquesta Sinfónica Real. Las dos conectan rápidamente, surgiendo una atracción inmediata, que va a más por compartir el mismo alojamiento en una lujosa mansión de la OSR.

Lo que no esperan es que a ambas les ofrezcan el puesto de Norma Rodarte, la veterana 'maestro' de la OSR. Es ahí donde Ortega plantea una incómoda pregunta: ¿cuál es el límite de la ambición artística y hasta qué punto una persona lo sacrifica todo por su vocación?

Realmente, Ortega expande en forma de largo lo que planteó inicialmente en su corto 'Waltz', realizado en 2015 y donde mostraba la tensa rivalidad que surgía entre dos mujeres pianistas que aspiraban al mismo puesto en una orquesta sinfónica.

El valenciano le da una vuelta de tuerca, al convertirlas en directoras de orquesta que deben suceder a otra veterana. Los melómanos saben que son pocas las mujeres que han logrado no sólo una posición estable como directoras de orquesta, sino trascender y erigirse como grandes 'maestros'. Fue Antonia Brito, en 1930, la pionera que abrió la veda y se convirtió en la primera fémina en dirigir la Filarmónica de Berlín.

Sí, figuras como Marin Alsop, Mirga Gražinytė-Tyla, Karina Canellakis, Alondra de la Parra o Inma Shara han roto barreras. No obstante, queda mucho para lograr la igualdad en el gremio. El principal ejemplo que ninguna mujer ha dirigido a la Filarmónica de Viena en su afamado Concierto de Año Nuevo hasta el momento.

Drea & Cloe
Foto de Panorama5 Pictures

Entre el thriller psicológico y el horror

De ahí, que la película presente una premisa incómoda en la que dos mujeres apasionadas por sus carreras, que lo han dado todo, deben rivalizar para alcanzar la gloria. Ortega, quien también escribe el guion, muestra que ellas no quieren competir entre sí, sino que es el propio sistema el que las enfrenta. Es ahí donde Drea & Cloe juega su principal baza.

Bajo ese planteamiento, Ortega crea un filme que combina el thriller psicológico al más puro estilo 'Cisne negro' -tirando también de tropos clásicos que se han podido ver desde 'Eva al desnudo'- con toques de comedia negra y drama romántico. Una mezcla que comienza funcionando, hasta que deriva en el terror más sangriento y donde Ortega saca su lado más salvaje, evocando a títulos tan dispares como 'La perfección' o la sórdida 'La pianista' de Haneke. De hecho, la corrupción de la figura femenina bajo una batuta, bien puede traer a la mente la fascinante 'Tár' de Todd Field.

Foto de Panorama5 Pictures
Foto de Panorama5 Pictures

Dos actrices sobresalientes

Es ahí donde entran en escena sus dos actrices protagonistas. Natalia Rodríguez, a la que se le ha visto recientemente en títulos tan dispares como Castigo divino o Kraken: El libro negro de las sombras, ofrece una de sus interpretaciones más entregadas de su filmografía. Puede verse desde su propia represión por decidir dejar de tener proyectos personales por su carrera hasta su desesperación por sentir que su gran oportunidad artística la puede perder por su amor y rival.

Al otro lado está Alexandra Masangkay, conocida principalmente por la saga de El hoyo. La intérprete barcelonesa sirve de contrapunto. Si Rodríguez es fuego, dado que se la ve más pasional, Masangkay es el hielo. Aparentemente más dura, resulta fascinante su evolución a lo largo de la cinta. Toca aplaudir también por contar con una trama LGBT narrada de forma orgánica y en la que la atracción física de las dos mujeres es plasmada de manera espontánea.

Sus dos interpretaciones suben de intensidad gracias a una puesta en escena de inspiración teatral, con Marta Muñoz como directora de arte. Esa lujosa mansión, templo de la música, termina derivando en un claustrofóbico ring de boxeo del que sólo puede surgir una ganadora.

Foto de Panorama5 Pictures
Foto de Panorama5 Pictures

Conclusión

A pesar de contar con dos actrices que ponen toda la carne en el asador y con una puesta de escena que transmite cómo la pasión puede derivar en odio y angustia, la mezcla de géneros deja cierto sabor agridulce. La ironía de la comedia negra parece más bien fortuita y la violencia extrema da la impresión de estar impostada. Eso no impide poder disfrutar de sus dos protagonistas, en duelo interpretativo que consigue atrapar al público. Una ópera prima con buenas ideas, pero quizás, como le pasa a tanto a Drea como a Cloe, peca de excesiva ambición.

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CINEMAGAVIA
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Miguel Ángel Pizarro
Periodista especializado en cultura y entretenimiento. Amante del cine francés y de la animación. Admirador de François Ozon y Naomi Kawase.
drea-cloe-critica-peliculaA pesar de contar con dos actrices que ponen toda la carne en el asador y con una puesta de escena que transmite cómo la pasión puede derivar en odio y angustia, la mezcla de géneros deja cierto sabor agridulce. La ironía de la comedia negra parece más bien fortuita y la violencia extrema da la impresión de estar impostada. Eso no impide poder disfrutar de sus dos protagonistas, en duelo interpretativo que consigue atrapar al público. Una ópera prima con buenas ideas, pero quizás, como le pasa a tanto a Drea como a Cloe, peca de excesiva ambición.

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