Tras el éxito de El silencio de la ciudad blanca, el universo literario de Eva García Sáenz de Urturi regresa a la pantalla bajo la dirección de la dupla formada por Manuel Sanabria y Joaquín Llamas. Esta entrega no es solo un thriller policial, es un descenso a los abismos personales de su protagonista. Se trata de una adaptación cinematográfica del superventas El libro negro de las horas escrito por la ganadora del Premio Planeta, que se convirtió en el top 2 de libros más vendidos en España en el año de su publicación. Kraken: El libro negro de las horas se estrena el 24 de abril de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Kraken: El libro negro de las horas'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Kraken: El libro negro de las horas
Título original: Kraken: El libro negro de las horas
Reparto:
Alejo Sauras (Unai)
Maggie Civantos (Esti)
Natalia Rodríguez (Mencia)
Natalia Millán (Ítaca)
Aitziber Luma (Ítaca joven)
Ana Gracia
Fernando Soto (Juan de la Cuesta)
Sofía Castañón (Deba)
Martin Urrutia (Gael (joven))
Año: 2026
Duración: 111 min.
País: España
Director: Manuel Sanabria, Joaquín Llamas
Guion: Rocío Martínez Llano, Juan Carlos Cueto, Óscar David Gómez. Novela: Eva García Sáenz de Urturi
Fotografía: Carlos Pérez Gascó
Música: Pablo García Lozano
Género: Thriller. Intriga
Distribuidor: Vértice Cine
Tráiler de 'Kraken: El libro negro de las horas'
Sinopsis
Vitoria, 2022. El exinspector y perfilador criminal Unai López de Ayala, alias Kraken, (Alejo Sauras) recibe una llamada anónima que cambiará lo que cree saber de su pasado familiar: tiene una semana para encontrar el legendario Libro negro de las horas, una de las 7 exclusivas joyas bibliográficas que existen, si no, su madre, a la que creía muerta desde hace décadas, morirá.
Unai vuelve de su retiro para iniciar junto a Esti (Maggie Civantos) una angustiosa carrera contrarreloj entre Vitoria y el Madrid de los bibliófilos para trazar el perfil criminal más importante de su carrera, uno capaz de modificar para siempre su pasado.
Dónde se puede ver la película en streaming
Un misterio como tramite
Kraken: El libro negro de las horas arranca con una premisa claramente diseñada para enganchar, hay secretos familiares, carreras contrarreloj, bibliotecas ocultas, coleccionistas obsesivos y un protagonista obligado a regresar a una vida que quería dejar atrás, material suficiente para un thriller elegante, incluso adictivo.
El problema es que la película convierte una historia potencialmente fascinante en un mecanismo rutinario, todo sucede con urgencia impostada, pistas que aparecen cuando conviene, revelaciones subrayadas, giros que buscan impacto más que coherencia emocional. La trama no es incomprensible, pero sí aparatosa, va avanzando a base de estímulos sin que uno llegue a implicarse demasiado.
Dirección funcional, tensión escasa
Manuel Sanabria y Joaquín Llamas plantean Kraken: El libro negro de las horas con seriedad, ritmo ágil, escenarios reconocibles, montaje pensado para sostener la urgencia, todo correcto pero también bastante plano. No hay una atmósfera realmente absorbente, algo esencial en un thriller donde los espacios, archivos, bibliotecas, casas llenas de secretos, deberían respirar misterio.
Tampoco tiene una mirada visual que diferencie la película de tantas adaptaciones de best sellers que parecen hechas desde la eficacia y poco más, la tensión está enunciada, no construida, se corre mucho, se transmite poco.
Buenas actuaciones, personajes esquemáticos
Alejo Sauras cumple como Kraken, tiene presencia sobria, transmite cansancio y cierta inteligencia contenida. El problema es que el personaje está escrito desde la perspectiva del investigador traumatizado que vuelve para resolver lo imposible, le falta singularidad. Maggie Civantos aporta energía y oficio, aunque su papel queda demasiado supeditado al protagonista y a la necesidad narrativa de ir moviendo piezas.
Los secundarios aparecen como guardianes de secretos, sospechosos funcionales o familiares problemáticos, cumplen, pero rara vez superan el rol asignado. Nadie desentona, tampoco nadie incendia la pantalla.
Decorado poco real
Dispone de elementos visuales con potencial, manuscritos antiguos, colecciones privadas, calles de Vitoria, rincones elegantes de Madrid, pero los utiliza sin especial inspiración. La fotografía es limpia y profesional, aunque genérica. El montaje empuja constantemente para que nada se detenga, a costa de que algunas escenas respiren o sedimenten. La música insiste en señalar peligro y trascendencia donde la película no siempre los genera por sí sola. Resultado, acabado correcto, emoción limitada.
Conclusión de 'Kraken: El libro negro de las horas'
Kraken: El libro negro de las horas no es un desastre, se deja ver, tiene una premisa llamativa y profesionales solventes delante y detrás de la cámara, pero aspira a mucho más de lo que consigue. Quiere ser un thriller sofisticado sobre libros malditos, identidades ocultas y heridas familiares, y se queda en una adaptación funcional que consume sus propias ideas sin profundizar en casi ninguna. Se sigue sin esfuerzo y se olvida con la misma facilidad, y cuando el misterio termina importando menos que el reloj que lo persigue, algo no ha funcionado.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





