El silencio de la ciudad blanca, de Eva García Sáenz de Urturi, es un thriller apasionante perteneciente a una trilogía, extraordinariamente bien ambientado en Vitoria y sus alrededores, donde, de la mano del protagonista, Unai López de Ayala, vamos a recorrer casi palmo a palmo, las calles, los monumentos, los bares y los alrededores de la ciudad blanca, a veces con el corazón en un puño, otras extasiados de su belleza, intentando descubrir al culpable de una serie de crímenes dobles perpetrados en los lugares más emblemáticos para los vitorianos.

Llevada a la gran pantalla por Atresmedia Cine, con Belén Rueda, Javier Rey y Aura Garrido como protagonistas, su director, Daniel Calparsoro ha intentado remedar el inusitado éxito que alcanzó la trilogía, dándole un aire distinto a la búsqueda desenfrenada del asesino en serie.



‘El silencio de la ciudad blanca’, novela vs película

Película

Ficha Técnica

Título: El silencio de la ciudad blanca
Título original: El silencio de la ciudad blanca

Reparto:
Belén Rueda (Alba Díaz de Salvatierra)
Javier Rey (Unai López de Ayal)
Aura Garrido (Estíbaliz Ruiz de Gauna)
Manolo Solo (Mario Santos)
Alex Brendemühl (Tasio / Ignacio Ortiz de Zárate)

Año: 2019
Duración: 110 min
País: España
Director: Daniel Calparsoro
Guion: Roger Danès y Alfred Pérez Fargas
Fotografía: Josu Inchaustegui
Música: Fernando Velázquez
Género: Thriller
Distribuidora: DeAPlaneta

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Tráiler de ‘El silencio de la ciudad blanca’

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Sinopsis

El silencio de la ciudad blanca se ambienta en Vitoria, 2019. Los cadáveres de un chico y una chica de veinte años aparecen desnudos en la cripta de la Catedral Vieja. Unai López de Ayala, un inspector experto en perfiles criminales, debe cazar al asesino ritual que lleva aterrorizando a la ciudad desde hace dos décadas. La sucesión imparable de crímenes y una investigación policial contaminada por las redes sociales llevarán al límite a Unai, enfrentándolo a un asesino camaleónico y despiadado que podría estar más cerca de lo que creía. (DEAPLANETA).

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Novela

El silencio de la ciudad blanca

  • Tapa blanda: 480 páginas
  • Editor: Booket (28 de enero de 2020)
  • Colección: Crimen y Misterio
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 840822316X
  • ISBN-13: 978-8408223160

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El silencio de la ciudad blanca (Crimen y Misterio)
  • García Sáenz de Urturi, Eva (Author)

Sobre Eva García Sáenz de Urturi 

Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria) publicó en 2012 su primera novela, La saga de los longevos, que se convirtió en un fenómeno de ventas y fue traducido al inglés con una gran acogida tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En 2014 vio la luz la segunda entrega de la saga, Los hijos de Adán, y también la novela histórica Pasaje a Tahití. En 2016 publica El silencio de la ciudad blanca, un thriller apasionante ambientado en su ciudad natal, que ha supuesto un gran éxito de crítica y ventas en nuestro país y cuyos derechos de traducción ya han sido vendidos a Alemania e Italia y está en proceso de adaptación cinematográfica. Con El silencio de la ciudad blanca arranca una trilogía de la que Los ritos del agua es la segunda y esperada entrega.

Reseña del editor

Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente.



Aquí termina tu caza, aquí comienza la mía

Con una estructura verdaderamente arriesgada, El silencio de la ciudad blanca empieza nada menos que con un flash forward brutal, que te deja pegado a sus 448 páginas, escritas en una primera persona directa y ágil, sin florituras, actual. Sin más preámbulos, nos metemos en el meollo de la trama principal: la investigación de una serie de dobles crímenes, cada uno en un lugar simbólico de Vitoria, con la complicación de que el principal sospechoso lleva veinte años en prisión.

Estos asesinatos hunden sus raíces muchos años atrás, para lo cual la autora utilizará un flashback en una trama en paralelo, jugando hábilmente con el tiempo, para viajar al pasado y rememorar los hechos que influirían en el presente. Todo esto, sin perder en ningún momento el hilo argumental, pese a que va sorprendiendo al lector con inesperados giros, que confluirán en un final muy bien resuelto.

En El silencio de la ciudad blanca concurren varios aspectos que la han convertido en una novela exitosa:

  • Su género, un thriller apasionante
  • Argumento original, mezcolanza de novela negra, con ligeros tintes históricos, chispa amorosa, intriga y mitología.
  • La extraordinaria ambientación. Convierte a Vitoria en la protagonista principal.
  • Los personajes tan bien construidos, cada uno con su idiosincrasia. Reales. Valiente en su elección, dando, por ejemplo, visibilidad a los afectados de acondroplasia, en la figura de Germán, el hermano del protagonista, Unai.
  • Entrañable y contrapunto es la figura serena del abuelo, con la sabiduría demoledora de la gente de pueblo que todo lo ha vivido. Que sabía que la vida continuaba pese a todo: una de sus frases preferidas es: “Déjate de ostias y sigue”. Y seguía.
  • El retrato de una sociedad alavesa, de sus costumbres y sus fiestas.
  • La belleza de los escenarios que describe.

Eva García Sáenz de Urturi

Vitoria

He mencionado antes la extraordinaria ambientación de la novela y la belleza sus escenarios. No en vano Vitoria es una ciudad con una riqueza patrimonial y natural impresionante. Entre las muchísimas maravillas que alberga, en la novela podemos disfrutar de la Catedral de Santa María (la Catedral Vieja), la plaza de la Virgen Blanca, centro neurálgico de la capital y donde precisamente reside el protagonista, Unai, la iglesia de san Miguel, desde cuyo campanario se inicia la bajada del mítico Celedón, el conjunto muralístico, esculturas como la del Caminante o La mirada (no voy a poner aquí la denominación que le dan los vitorianos), la Casa del Cordón, el anillo verde con Salburua a la cabeza…

Y es que, a través de los crímenes que se van sucediendo en la almendra medieval de la ciudad, Eva García Sáenz de Urturi consigue mostrar de una manera prácticamente fotográfica todos esos enclaves, míticos para los vitorianos. Aprovecha, además, para hacer el relato de una sociedad alavesa profundamente orgullosa de su historia, de sus costumbres, sus ritos ancestrales, su carácter.

Y, como no podía ser de otra manera, vamos también a “degustar” la deliciosa gastronomía alavesa, sus míticos pintxos: las gildas, el mítico de huevo frito con patatas del Sagartoki, o el de tortilla manchada del bar del Deportivo alavés.

Las costumbres de las cuadrillas o las arraigadas fiestas populares, tampoco se quedan atrás.  Incluso la música. Emocionante hasta las lágrimas la escena en que Unai y Blanca, la subcomisaria al mando del caso, escuchan “Lau Teilatu”, de Amaia Montero y Mikel Erentxun, en el tejado de la casa de este, mientras ven pasar la procesión de Los faroles.

Eva García Sáenz de Urturi

Un paseo por la ciudad blanca

En El silencio de la ciudad blanca Eva García Sáenz de Urturi prácticamente nos dibuja con palabras un mapa topográfico de Vitoria y sus alrededores. Retrata perfectamente la plaza de la Virgen Blanca, la almendra medieval, las calles de la Cuchillería, la Zapatería…, como diría Unai “En Vitoria tenemos un recordatorio perenne de los oficios de nuestros tatarabuelos”, los bares…

Esta novela, al igual que pasase con El guardián invisible, de Dolores Redondo, ha conseguido que, a petición de tantos y tantos lectores que querían recorrer los escenarios, el Ayuntamiento haya organizado unas “visitas literarias”, con gran afluencia de público, para que todos podamos “poner las botas sobre el terreno” y sentirnos protagonistas de este thriller.

Eva García Sáenz de Urturi

La interpretación de una novela

Siempre es difícil enfrentarse al reto de filmar una película basada en una novela. En esta ocasión no iba a ser menos. Aunque esta vez se contaba con que una parte muy poderosa de la obra literaria está basada en los escenarios físicos, que sí que aparecen reflejados (no todos), con elegancia y gran belleza visual, pero se le ha querido dar un aire frío, lóbrego, de novela nórdica, que ha desprovisto de vida a una ciudad tremendamente viva, que palpita por todos sus rincones.

El resto, la parte de la novela negra, los personajes y las relaciones, es algo subjetivo y que se puede interpretar de muchas maneras. Y aquí, parece que la interpretación que se ha hecho no coincide en absoluto con la de los lectores.

El director, Calpasoro dice “La película es una interpretación de la novela…», «…La novela son 500 páginas y esto es una hora y media de película y hay que elegir, no puedes meter absolutamente todo. Y luego el lenguaje cinematográfico es distinto al literario. Podríamos decir, como comenta muchas veces Eva [García Sáenz de Urturi], que la película forma parte del universo de la trilogía de El silencio de la ciudad blanca, pero no es una traducción de la novela».

El silencio de la ciudad blanca
© Photo by Samantha Lopez

Corre que te pillo

En este film se corre mucho. Después de visionada la película, casi es lo único que deja huella. Dos de los protagonistas son corredores habituales, y en un par de ocasiones, realizan unas persecuciones “de película”, detrás de unos presuntos delincuentes.

Una de estas cacerías es visualmente espectacular, sobre los tejados de la Catedral Nueva de Vitoria, pero, que, cuando piensas en el daño que se ha podido causar a un edificio neogótico, escuece y te saca totalmente de la escena. Duele.

Y con tanto correr y correr, nos dejamos de lado la esencia. Las relaciones personales, la vida en la ciudad, la importancia que ellos dan a las fiestas patronales, las cuadrillas. Los personajes están muy poco perfilados, inconsistentes; el triángulo protagonista, Unai, Esti y la subcomisaria Alba tienen una pesada mochila repleta de dramas, y demonios del pasado,  que desgraciadamente no se aprecia.

En aras de la potente visualización se van dejando demasiados cabos sueltos, tanto en lo que toca a la investigación de los crímenes como a las relaciones y conflictos de los protagonistas, y no hablemos ya de los pequeños flashbacks al pasado, que es de donde arranca el germen de los asesinatos. Se roza todo con las puntas de los dedos, y, no surge la necesaria empatía entre el espectador y los protagonistas. Ni siquiera el odio hacia el asesino, que nos lo dan a conocer casi desde el principio.

Una narrativa dispersa e inconexa no acaba de cuajar empaña el importante y bien realizado trabajo visual, que traslada a la pantalla el telón de fondo de la obra literaria.

El silencio de la ciudad blanca
Photo by Samantha Lopez

Diferencias entre el libro y la película

La película no guarda demasiada fidelidad con respecto de la novela, incluso hace unos cambios en la estructura, que alteran de forma sustancial el desarrollo del relato, pero, como dice la autora, la película no es una traducción de la novela.

 He aquí algunas diferencias:

  • Al contrario que en la novela, aquí se empieza con el primer crimen y en poco tiempo vamos a saber quién es el asesino. Se nos quita de un plumazo la intriga.
  • En la novela se incide mucho en los temas mitológicos vascos. Los cadáveres aparecen en una determinada postura por algo, aquí cambia. También cambia la posición de los eguzkilores (antiguo símbolo de protección de la cultura vasca que se colocaba en las puertas de los caseríos para impedir la entrada de los demonios de la noche) que se encuentran en los escenarios de los crímenes, quizás por tapar “partes pudendas” en los cuerpos. Lo que sí está muy bien explicado en el film es el método de introducción de las abejas en las víctimas.
  • En la película aparece una entrevista con unos gemelos (uno de ellos lleva encarcelado veinte años acusado, por su hermano, de los primeros crímenes) que se odian, y que no es lógica.
  • Echamos de menos también el juego que la escritora se trae con el lector, de inclinar la balanza a uno u a otro hermano, en parte porque en la cinta nos desvelan en seguida el culpable.
  • Falta la figura de los hackers, Matusalem y Golden Girl, que son la conexión con la deep web.
  • Se echa mucho de menos la escena en que escuchan la canción “Lau teilatumientras ven la procesión de los faroles.

El silencio de la ciudad blanca

Conclusión de ‘El silencio de la ciudad blanca’

La película es una apuesta millonaria sobre una novela exitosa que no termina de acercarse ni de lejos al alma de esta.

Con una narrativa dispersa y un ritmo más frenético del recomendable, que no da tiempo a seguir la investigación ni profundizar en los conflictos interiores de los protagonistas, la exhibición del extraordinario atractivo de Vitoria y las sierras aledañas salvan los muebles de esta producción.

En cuanto a la novela es un thriller altamente adictivo, un verdadero fenómeno en la escritura contemporánea, ágil, humano y con una extraordinaria ambientación y verosimilitud. 

Una novela que se devora más que se lee, y que además, ofrece un paseo por una ciudad maravillosa, con un ingente patrimonio cultural y un sabroso patrimonio culinario.

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