Todos los colores, película dirigida por Beatriz de Silva tuvo su Premiere en el Festival de Cine de Málaga, en Sección Oficial fuera de concurso, y se estrena el 12 de junio de 2026 en salas de cine españolas. Todos los colores es una comedia emocional y luminosa sobre la adolescencia, el deseo y la búsqueda de identidad. Se rodó el pasado verano en distintas localizaciones de Madrid. Con un enfoque vitalista y cercano, el filme narra la historia de Belén, una joven de 17 años que está terminando el bachillerato junto a su grupo de amigas inseparables. En ese momento en el que se vive al máximo y todo empieza a cambiar, Belén se enfrenta a sus miedos, su cuerpo, su deseo… y también al vértigo de quedarse atrás.
Crítica de 'Todos los colores'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Todos los colores
Título original: Todos los colores
Reparto:
Mafalda Carbonell
Silvia Abril
Claudia Mora
Eva Moral
Carlota Jiménez
Amalia Martos Olivares
Javier Tolosa
Iván Luengo
Eduardo Rejón
Israel Arpa
Thimbo Samb (Segurata)
Miquel Mars (Don Antonio)
Tamara Berbés (Elena)
Leonor Lavado (Daniela)
Pablo Sevilla (Iker)
Año: 2026
Duración: 93 min.
País: España
Director: Beatriz de Silva
Guion: Beatriz de Silva
Fotografía: Daniel Salmones
Música: Alicia Morote
Género: Comedia dramática
Distribuidor: Wanda Visión
Tráiler de 'Todos los colores'
Sinopsis
Belén, de 17 años, es la líder indiscutible de su grupo de amigas. Con un carácter arrollador, y su silla de ruedas, siempre consigue salirse con la suya. Pero, con el fin del bachillerato a la vuelta de la esquina, todo empieza a cambiar. Sus amigas tienen la mirada puesta en el futuro y Belén teme quedarse atrás. Cuando la obligan a apuntarse a atletismo en silla de ruedas para no suspender, conoce a una deportista que le ayudará a encontrar su propio camino, mientras lidia con una madre sobreprotectora, un primer "crush" y el miedo a perder a sus amigas de siempre. Belén se sumerge en un momento vital de descubrimiento, de vínculos que se transforman, de deseos que despiertan y emociones que se mezclan como si fueran una paleta con todos los colores a la vez. (Wanda Visión)
Dónde se puede ver la película en streaming
Aceptar lo que da miedo
Todos los colores aborda un tema interesante y poco habitual en el cine juvenil español. El miedo al futuro desde la perspectiva de una adolescente con discapacidad física, es una idea poderosa, y durante algunos momentos la película consigue capturar bastante bien esa mezcla de inseguridad, rabia y necesidad de independencia que acompaña el final de la adolescencia.
El problema es que el guion elige demasiadas veces el camino más previsible. La llegada de Laura, la atleta paralímpica que cambiará la vida de Belén, funciona más como herramienta narrativa que como personaje auténtico. Desde su primera aparición resulta evidente cuál será su función dentro de la historia y hacia dónde se dirigirá el aprendizaje de la protagonista.
Sensibilidad antes que conflicto
Beatriz de Silva dirige Todos los colores con evidente cariño hacia sus personajes. Hay una voluntad sincera de evitar el sentimentalismo más manipulador y de mostrar a Belén como una adolescente completa, con defectos, contradicciones y errores propios. Eso se agradece, porque durante años muchas películas sobre discapacidad han confundido representación con lección moral, aquí al menos existe un esfuerzo por construir una protagonista reconocible.
Sin embargo, la dirección parece demasiado preocupada por resultar inspiradora. Los conflictos más incómodos se suavizan rápidamente y muchas situaciones terminan resolviéndose mediante conversaciones ejemplares o aprendizajes demasiado ordenados. Rara vez se atreve a complicar realmente a sus personajes.
Los personajes funcionan mejor que la historia
Mafalda Carbonell, que interpreta a Belén, sostiene buena parte del interés del relato. Su personaje tiene suficiente carácter para evitar convertirse en víctima permanente o símbolo motivacional. Es rebelde, egoísta a veces, insegura muchas otras y bastante más interesante que el propio recorrido narrativo que le han escrito.
La relación con Laura funciona de manera irregular, hay escenas donde aparece una química natural y otras donde todo parece responder a una función pedagógica demasiado evidente. Las amigas de Belén aportan frescura y algunos de los momentos más naturales de Todos los colores aparecen especialmente cuando el guion deja de intentar transmitir mensajes y simplemente observa cómo interactúan.
Luminosa con temor a ensuciar
Todos los colores tiene una estética agradable, luminosa y cercana. La fotografía apuesta por colores cálidos y espacios abiertos que refuerzan la idea de crecimiento personal y descubrimiento. La música insiste constantemente en acompañar las emociones del espectador, subrayando momentos que ya funcionaban por sí solos. El montaje mantiene un ritmo ligero que facilita el visionado, aunque también contribuye a que algunos conflictos parezcan resolverse con excesiva facilidad.
Conclusión de 'Todos los colores'
Todos los colores tiene buenas intenciones: una protagonista con personalidad y un enfoque que intenta tratar la discapacidad desde la normalidad y no desde la compasión. Sin embargo, también es una película demasiado cómoda, cada conflicto parece diseñado para conducir al aprendizaje correcto, cada obstáculo encuentra una solución relativamente previsible y casi nunca existe la sensación de que algo verdaderamente complejo esté ocurriendo.
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