Un hombre de verdad, ópera prima de Liteo Pedregal, una dramedia luminosa y corrosiva sobre la masculinidad contemporánea protagonizada por Carlos Olalla, Olivia Molina, Rosario Pardo, junto a Natalia Dicenta, Inma Sancho, Laura de la Uz y Máximo Valverde. La película aborda la crisis de identidad masculina desde un film mordaz de vocación popular. Un hombre de verdad cambia el punto de vista clásico: son los personajes femeninos quienes articulan el relato y sostienen el arco emocional, desplazando al protagonista masculino del lugar de poder al de aprendizaje. Estreno el 12 de junio de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Un hombre de verdad'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Un hombre de verdad
Título original: Un hombre de verdad
Reparto:
Carlos Olalla (Guillermo)
Olivia Molina (Nuria)
Rosario Pardo (Ángela)
Laura de la Uz (Magali)
Natalia Dicenta (Bárbara)
Imma Sancho (María)
Máximo Valverde (Amigo del bar)
Pablo Montenegro (Paco)
Saulo Trujillo (Asistente social)
César Martel (Héctor)
Aroa Núñez
Nieves Bravo (Señora supermercado)
Lara Corrochano (Dueña Del Bar)
Año: 2026
Duración: 82 min.
País: España
Director: Liteo Pedregal
Guion: Roberto Alfaro, Liteo Pedregal
Fotografía: Jesús Haro
Música: Jeansy Aúz
Género: Comedia dramática
Distribuidor:
Tráiler de 'Un hombre de verdad'
Sinopsis
Guillermo (Carlos Olalla) es un prestigioso neurocirujano de setenta años, educado en una masculinidad tradicional y acostumbrado a que su mujer, María (Imma Sancho), se ocupe de todo en casa. La repentina muerte de su esposa le obliga por primera vez a valerse por sí mismo y a cuestionar sus esquemas machistas, profundamente arraigados en su educación.
En ese proceso de derrumbe y reconstrucción entran en juego cuatro mujeres clave: su hija Nuria (Olivia Molina), con la que mantiene una relación distante; su vecina Ángela (Rosario Pardo); su amante Bárbara (Natalia Dicenta) y Magali (Laura de la Uz), la asistenta cubana que irrumpe en su rutina. Ellas se convierten en el verdadero motor del cambio del protagonista, acompañándole —no sin conflictos ni humor— hacia una versión más lúcida, justa e igualitaria de sí mismo: un hombre de verdad.
Dónde se puede ver la película en streaming
Aprender a vivir
Un hombre de verdad aborda temas interesantes relacionados con la masculinidad, el envejecimiento y la educación sentimental de generaciones marcadas por modelos muy distintos a los actuales. Resulta especialmente atractiva cuando muestra cómo el protagonista descubre pequeñas parcelas de autonomía y empatía que nunca había necesitado desarrollar.
Sin embargo el guion tiende a simplificar demasiado algunos conflictos. La evolución de Guillermo es comprensible, pero en ocasiones parece demasiado rápida o demasiado evidente. Hay momentos en los que la película parece más interesada en transmitir su mensaje que en profundizar en las contradicciones reales de su protagonista. El resultado es una historia amable y bienintencionada que genera simpatía, aunque rara vez alcanza toda la complejidad que prometía su punto de partida.
Liteo Pedregal dirige la historia con un tono ligero que busca el equilibrio entre el humor y la reflexión. Un hombre de verdad evita el drama excesivo y apuesta por situaciones cotidianas donde el choque entre viejas costumbres y nuevas sensibilidades genera tanto incomodidad como comicidad.
La dirección sabe encontrar momentos entrañables y cercanos, especialmente cuando Guillermo se enfrenta a tareas aparentemente simples que revelan hasta qué punto había delegado aspectos básicos de su vida. No obstante, la puesta en escena resulta bastante convencional, Un hombre de verdad cumple con eficacia, pero rara vez encuentra recursos visuales o narrativos que la hagan especialmente memorable.
Un protagonista que sostiene la función
Un hombre de verdad descansa casi por completo sobre Carlos Olalla, que interpreta a Guillermo, y afortunadamente logra dotar al personaje de humanidad suficiente para evitar que se convierta en una caricatura. Su trabajo transmite bien la mezcla de arrogancia, desconcierto y vulnerabilidad que define al protagonista, aunque Guillermo comete errores y mantiene actitudes cuestionables, la interpretación permite entenderlo sin necesidad de justificarlo.
La sencillez como bandera
Un hombre de verdad apuesta por una estética funcional y cercana, la fotografía es luminosa y naturalista, acorde con el tono optimista que domina gran parte de la narración. El montaje mantiene un ritmo ágil y permite que la historia avance con fluidez, aunque algunos pasajes dramáticos habrían agradecido algo más de tiempo para respirar. La banda sonora acompaña correctamente sin destacar especialmente, reforzando la sensación general de una producción sólida pero poco arriesgada.
Conclusión de 'Un hombre de verdad'
Un hombre de verdad aborda cuestiones actuales sobre masculinidad, igualdad y envejecimiento desde una perspectiva accesible y cercana. Tiene buenas intenciones, con un protagonista convincente y varios momentos capaces de arrancar una sonrisa o una reflexión. Sin embargo la película simplifica algunos de sus conflictos y termina ofreciendo respuestas demasiado cómodas a preguntas que podrían haber sido mucho más incómodas e interesantes.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





