"El color del cielo": Hacía mucho tiempo que no tenía nada que decir

La ópera prima de Joan-Marc Zapata, El color del cielo, es una coproducción con Suiza que termina perdiéndose dentro de su propias lagunas (metafórica y literalmente). El filme, protagonizado por Marta Etura y Francesc Garrido, se presentó en el Festival de Cine de San Sebastián y se estrena en cines el 21 de octubre de 2022.



El color del cielo

Crítica de 'El color del cielo'

Ficha Técnica

Título: El color del cielo
Título original: El color del cielo

Reparto:
Marta Etura (Olivia Bronte)
Francesc Garrido (Tristán Del Val)
Carlos Leal (Cristoph)
Agustina Leoni (Alabama)
Daniel Rohr (Director de hotel)
Pino Montesdeoca (Pat)
Jörg Reichlin (Fotógrafo)
Werner Biermeier (Werner Rorschach)
Petra Zurfluh (Botones)

Año: 2022
Duración: 89 min.
País: España
Director: Joan-Marc Zapata
Guion: Lluís Van Eeckhout, Joan-Marc Zapata
Fotografía: Alex Pizzigallo
Música: Nick Zwetzich
Género: Drama romántico
Distribuidor: Begin Again Films

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'El color del cielo'

Sinopsis

Olivia, una estrella de cine que trabaja en Hollywood, y Tristán, un referente de la filosofía existencialista, se reencuentran fortuitamente en un hotel en Suiza después de diecisite años sin contacto.

Ella se encuentra realizado una sesión fotográfica para una marca de relojes. Él da una conferencia en un intento por sobrevivir a una crisis creativa. Este reencuentro les llevará a revisitar el pasado y preguntarse a donde les lleva el camino que escogieron. (Begin Again Films)



La falta de empatía

Personajes encerrados en un hotel suizo, rodeados de belleza, fingen que se encuentran en su mejor momento. Pero fingen muy mal. Las conversaciones y la relación que se establece entre ellos es demasiado artificial para hacer partícipe al espectador; es más, es fácil desconectar y limitarse a observar cómo interactúan, aunque sin involucrarse, sin empatizar con ninguno. 

La pareja protagonista, Marta y Francesc, tienen química y por momentos consiguen transmitir la apatía y el aislamiento que sufren en sus respectivas vidas privadas, esas que no se cuentan, pero se intuyen. Como si se tratase de la revisión de un Antonioni moderno, Joan-Marc Zapata alarga y, en ocasiones, nos ofrece una exasperada lentitud en sus planos. Lento no significa poético sino, en este caso, pretencioso. Mantener el plano durante minutos y minutos sin que pase nada, sólo para transmitir el hastío de la burguesía (o la angustia en un entorno de paz), no es la forma más convincente ni acertada. Describir el aburrimiento de un personaje no debería implicar que el espectador tenga que sufrir ese aburrimiento también.

El color del cielo

Confinados en el plano

El color del cielo está grabada en formato 4:3. Un encuadre claustrofóbico con un recorrido visual artificial —casi robótico— para contar la historia de una pareja encerrada en sí misma. El encuadre se abre en una única escena: los personajes se dejan llevar y, mientras bailan, podemos ver qué hay a su alrededor. Inmediatamente después se recupera el plano cerrado. Este efecto, que funcionó tan bien en Mommy (2014) de Xavier Dolan, no resulta aquí tan espectacular. De nuevo, la forma, el lenguaje cinematográfico, debería estar al servicio de la historia (y viceversa) y no caminar en paralelo.

Sin embargo, un acierto por parte del director es vincular este formato, casi cuadrado, con el paisaje suizo. Un país vertical rodeado de montañas que Joan-Marc Zapata conoce muy bien y en el que realiza un tratamiento frío, casi instrumental, de los personajes. 

El color del cielo película

Conclusiones de 'El color del cielo'

Hay un filósofo que dice que el gran problema de la Humanidad es pensar que la felicidad se le debe. Esta reflexión, que nace de una conversación hacia el final del metraje, parece ser el resumen, o la moraleja, de la película. La intención de Joan-Marc Zapata es buena, pero no tanto los medios que emplea para contar su historia. El color del cielo, pese a estar rodada con delicadeza y resulte un producto sumamente elegante, peca de parecerse más al peor Antonioni que al mejor Bergman. 

Reportaje de El color del cielo en Días de Cine TVE

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CINEMAGAVIA
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Escribo música; estoy en el cine. Asisto al gran concierto de todas las artes, un caos ecléctico que reconcilia realidad y ficción.
el-color-del-cielo-pelicula-critica-estreno-cineHay un filósofo que dice que el gran problema de la Humanidad es pensar que la felicidad se le debe. Esta reflexión, que nace de una conversación hacia el final del metraje, parece ser el resumen, o la moraleja, de la película. La intención de Joan-Marc Zapata es buena, pero no tanto los medios que emplea para contar su historia. El color del cielo, pese a estar rodada con delicadeza y resulte un producto sumamente elegante, peca de parecerse más al peor Antonioni que al mejor Bergman. 

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