El cuaderno de Tomy (2020), o como a mi me gusta llamarla Mi vida sin mí, es un espléndido drama sobre la enfermedad, de nacionalidad argentino, escrito y dirigido por Carlos Sorín.

Basado en el libro autobiográfico El cuaderno de Nippur (2015), escrito por María Vázquez, cuando estuvo ingresada en el hospital.

Producido por Pampa Films por encargo de la plataforma de streaming Netflix, para ser distribuido en exclusiva a nivel mundial el 24 de noviembre de 2020.



El cuaderno de Tomy

Crítica de ‘El cuaderno de Tomy’

Ficha Técnica

Título: El cuaderno de Tomy
Título original: El cuaderno de Tomy

Reparto:
Valeria Bertuccelli 
Esteban Lamothe 
Julian Sorín 
Mauricio Dayub
Malena Pichot 

Año: 2020
Duración: 84 min
País: Argentina
Dirección: Carlos Sorín
Guion: Carlos Sorín
Música: Sergei Grosny
Fotografía: Julián Apezteguia
Género: Drama
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘El cuaderno de Tomy’

Sinopsis de ‘El cuaderno de Tomy’

El cuaderno de Tomy nos presenta a Marie (Valeria Bertuccelli), una arquitecta de 43 años, diagnosticada con un cáncer de ovarios terminal.

Plenamente consciente de ello, decide comenzar a escribir un cuaderno, para que su hijo Tomy, de 4 años, lo lea cuando ella haya partido, como una especie de testamento vital o herencia positiva para cuando crezca.

Marie, como vía de escape, se introducirá en el mundo de las redes sociales, especialmente en Twiter, donde logrará que su historia alcance gran popularidad, mientras va narrando la terrible evolución del cáncer que padece, con toda la energía y el sarcasmo que la caracterizan.

Dónde se puede ver la película



El cuaderno de Tomy
Foto de Netflix

Consejo sobre El cuaderno de Tomy

Por favor, mucho ojo, El cuaderno de Tomy no es una película apta para todos los paladares (personas que padezcan esta enfermedad o algún familiar, con convicciones morales duras o cerradas, hipocondríacos, creyentes dogmáticos o incluso algunas de lágrima fácil).

El cuaderno de Tomy es una ceremonia de amor infinito, con una mirada poco autocompasiva de la muerte. Quizás, tras su visionado disfrutemos de una visión más completa de la vida y de la importancia de disfrutar de los pequeños momentos gratificantes de la misma, o quizás no. Decidan ustedes, queridos navegantes.

Carlos Sorin
Foto de Netflix

El preludio

Comenzamos la historia de El cuaderno de Tomy, con la llegada de Marie al hospital donde fue operada de cáncer de ovarios, en principio por una especie de obstrucción intestinal.

El sarcasmo de Marie ya se denota en los minutos iniciales de la cinta, cuando vía Twiter expone su opinión sobre cuando un médico te dice “tenemos que hablar” o leemos en algún medio, tal o cual persona ha fallecido tras “una larga y penosa enfermedad“, como si al no citar la palabra cáncer, lo estuviésemos curando.

La típica frase del entorno “va a estar todo bien” (los cojones, dice ella), un trato exquisito de una enfermera modelo o tratar cosas en este momento banales con su marido (Esteban Lamothe).

El cuaderno de Tomy
Foto de Netflix

Tenemos que hablar

El doctor Vigna (magistral Mauricio Dayub), jefe médico del hospital, tendrá una conversación con el marido de Marie, donde le expone respetuosamente (si es posible informar de ello así) que no se trata de una obstrucción intestinal, sino de un tumor pélvico inoperable, de ahí el aspecto de ella, de bajo vientre hacia abajo, como si de una mujer embarazada se tratase.

El doctor le aconseja dos cosas: hacer que no sufra e irse a casa lo antes posible, para esperar allí la muerte, en su entorno cercano.

Carlos Sorin
Foto de Netflix

Para Tomy chiquito

Marie le pide a su marido que le traiga un cuaderno, El cuaderno de Tomy y las palabras comienzan a fluir sobre él.

Marie recibirá la visita de su hijo, seguirá muy activa en redes sociales con su sarcasmo habitual y tendrá una impresionante conversación de dos minutos con el doctor Vigna, que no voy a desvelar, pero que no se puede decir tanto con tan poco.

Presentación de sus amigos mientras su marido graba un vídeo de recuerdo para su hijo, Maru (su mejor amiga), Charlie (como su hermano) y un variopinto grupo de gente de bien.

El cuaderno de Tomy
Foto de Netflix

Una advertencia

Aunque importantes, al igual que no he desvelado la efímera conversación entre Marie y el doctor, tampoco lo voy a hacer con lo que va escribiendo ella sobre el cuaderno, ni es mucho ni es poco, es lo adecuado y prefiero que lo descubran por ustedes mismos.

Algún apunte habrá en la conclusión. Lo siento, hoy no lo puedo remediar.

Efectos colaterales

Mientras la enfermedad avanza y Marie padece todos los días dolores nuevos, náuseas, vómitos y otras delicatesen, su Twiter se ha hecho tan viral, que aparece en el diario Clarín y es requerida por un famoso canal de televisión, para una entrevista telefónica en la cual explica su historia, pero desde la aceptación.

Carlos Sorin
Foto de Netflix

Llegarán regalos y más solicitudes de entrevistas a la vez que aumentan las dosis de morfina y le colocan una sonda para proteger los pulmones.

Se acordará el día de la sedación, surgirán problemas y se contemplarán alternativas. Aparecerá la figura (que juzgue cada cual) de la doctora Molina y llegará el momento de la despedida de todo su entorno, incluido por supuesto su hijo.

Y hasta aquí puedo contar, queridos navegantes.

Carlos Sorin
Foto de Netflix

Simplemente Marie

Marie (Valeria Bertuccelli), actriz de cine y televisión argentina, con éxitos en su país para la pantalla grande como Un novio para mi mujer (2008), Belgrano (2010), La suerte en tus manos (2012) o la simpática Me casé con un boludo (2016).

Evidentemente, si la han visto en alguna de estas cintas no la van a reconocer. La labor de maquillaje (sin pelo, escuálida, con la barriga como una embarazada a causa del tumor, sin culo ninguno y al final sin pestañas casi…) es una obra maestra y la de ella correspondiendo con el personaje, sencillamente impresionante.

Una conmovedora demostración física y expresiva, un personaje lúcido que no cae en el morbo ni en los golpes bajos (para hacer caer al espectador) y un humor sarcástico que nos transmite el dolor de una manera real, pero muy perspicaz.

Si bien el personaje no profundiza en los conceptos mas angustiosos de la trama (y gracias por ello), sino sería imposible de visionar, Valeria nos aporta dolor, mucho dolor, pero lejos de hiperbólicos melodramas o falsedades que nos hagan caer en la trampa de hacer un espectáculo morboso sobre la enfermedad. Actriz a seguir.

Carlos Sorin
Foto de Netflix

Carlos Sorín, guionista y director

Carlos Sorín, el director de El cuaderno de Tomy, nacido en Buenos Aires, con un bagaje no muy extenso de películas, pero muy respetado en su país.

El camino de San Diego (2006), Días de pesca en Patagonia (2012) o Joel (2018), son vivos ejemplos de un cine, no solo respetado en Argentina, sino más allá de sus fronteras.

¿Qué les puedo decir?. La cinta, aparte de una gran calidad artística, está sin pecado concebida, por su nobleza y su consideración hacia una enfermedad que todos respetan y que muchos tememos.

La producción es exquisita, el apartado técnico impecable y toda la elección del reparto coral secundario, tocado por una varita mágica.

No quiero entrar en nombres para no desmerecer a nadie, pero el breve e intenso papel del doctor Vigna (Mauricio Dayub), tour de force actor-director, porque es imposible tanto con tan poco y sin ayuda, sube varios enteros el interés de la cinta. El resto, lo repito, incluido el pequeño, fascinantemente dirigidos.

Por último, destacar y lo veo un logro importante, no ser una cinta aleccionadora ni que intente llevar al espectador al sitio donde el director quiere, sino que presente las situaciones (creer-no creer, sedación-eutanasia, legal-ilegal, médicos que sí-médicos que no…) y deje y respete que cada cual saque sus propias conclusiones, pero sin guerras ni juicios peyorativos. Director a seguir, por supuesto.

El cuaderno de Tomy
Foto de Netflix

Conclusión

El cuaderno de Tomy, película que supera todo lo esperable. No creo que esté hecha para la lágrima fácil, pero las habrá sin duda alguna. Acierto total de Netflix, a cada uno lo suyo.

En el cuaderno y en las aportaciones a Twiter, encontrarán frases y palabras más reales que la vida misma.

Ese comienzo del cuaderno “Lo importante es ser uno mismo y……”. Esa realidad de, váyase a casa a morir y Marie preguntando retóricamente sobre quién paga dos bombas más triple turno de enfermeras, con su sarcasmo habitual.

Ese apelativo de que Marie es valiente y fuerte, por como se expresa, ¿Y que hago, coño? Si no me han dicho que me ponga un supositorio, cague y me vaya a casa sin la obstrucción intestinal, me han dicho que me estoy muriendo, queridos.

Siento celos y envidia de quién te verá crecer, ¿Hay algo más duro para una madre qué decir eso, sabiendo que además es real? Aunque no suelte ni una puñetera lágrima.

El pobre marido, totalmente desbordado por la situación y ella escribiendo por las redes: todo contrato tiene su trampa, hasta que la muerte nos separe. Qué poco y qué tanto.

En los otros temas colaterales, como ustedes comprenderán, ¿Creer en Dios o ser ateo?(qué bonitas y significativas las palabras de Charlie, alguien que no cree), ¿Sedación programada o eutanasia indirecta?, ¿Saldríamos o no de la legalidad, ante el sufrimiento de un ser querido, tú ser más querido?, ¿Hasta dónde llega el límite de la convicción moral de un médico? yo no puedo ayudaros, quizás El cuaderno de Tomy .

Netflixnianos y acoplados, nada es para siempre, ni tú ni mamá, pero siempre vivirá mientras viva en otros corazones.

Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo”

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí