El fuego amigo es una obra de teatro experimental, escrita y dirigida por Juanma Romero Gárriz. La obra está basada en la muerte del reportero español José Couso en 2003, cuando se encontraba cubriendo la invasión a Irak por parte de los Estados Unidos. En forma de monólogo, El fuego amigo trata de recrear y de trasladar al espectador toda la angustia, incertidumbre y desolación que marca cualquier guerra que se lleva a cabo.

La historia contada por los no protagonistas de la contienda, pero que serán los que sufrirán y padecerán todo el horror que dejará detrás de sí la guerra. Dada la situación actual que se está viviendo en el conflicto israelí-palestino, con el ataque por parte de las fuerzas Israelís a un edificio donde se encontraba prensa internacional, esta obra teatral adquiere más relevancia que nunca.

El fuego amigo está protagonizada únicamente por la actriz Marta Alonso; aunque encontramos también sobre el escenario a Beatriz Vaca, manejando la dirección musical de la representación. La obra fue representada durante el mes de Abril en la Nave 73 de Madrid, no habiendo en la actualidad funciones programadas.



Crítica de ‘El fuego amigo’

Ficha Técnica

Título: El fuego amigo
Título original: El fuego amigo

Reparto:
Marta Alonso

Dramaturgia y dirección: Juanma Romero Gárriz.
Músico: Beatriz Vaca (Narcoléptica).
Escenografía: Laura Ordás y Vanessa Actif.
Iluminación: Enrique Muñoz.
Vestuario: Elda Noriega.
Diseño gráfico: Javi Gárriz.
Ayudante de dirección: Ricardo Galiano.
Producción: Vuelta de Tuerca

Tráiler de ‘El fuego amigo’

Sinopsis de ‘El fuego amigo’

Ha pasado mucho tiempo, quizá demasiado para recordar una guerra olvidada. Pero hoy todavía en Siria, Yemen, Palestina, Ucrania, Libia… siguen siendo asesinadas personas inocentes. Y sigue habiendo reporteros y reporteras de guerra que se juegan la vida por contar lo que allí pasa, por dar voz a los que no la tienen. Periodistas que son torturados y asesinados por hacer su trabajo. Muertes que suelen ser silenciadas atendiendo a intereses supranacionales y por las que nunca paga nadie. Y la herida sigue sin cerrarse.

Son ya 18 años, pero es muy necesario que aún existan piezas como El fuego amigo, una obra para preservar a José Couso en la memoria. (NAVE 73 MADRID)



El fuego amigo
Foto de Vuelta de Tuerca

Los ecos de los que estuvieron y ya no

He comenzado la crítica de esta obra, refiriéndome a ella como una obra de teatro experimental. Siento esa sensación respecto a El fuego amigo, por su particular y arriesgada puesta en escena y enfoque del monólogo. Este tipo de historias reales y que a veces llegan a incomodar a según quien la ve, tienen que tender a ser imaginativas y transgresoras, ya que la gente más o menos ya sabe de los hechos, pero hay un paso entre medias que les impide conocer del todo la historia.

Puede que solo el que haya experimentado de primera mano  ese horror, sea el único capaz de entender lo que acabó pasando, en este caso en Bagdad. No obstante, el arte puede ser un medio para canalizar esa mezcolanza de emociones, siendo capaz de trasmitírselas del mismo modo a la audiencia a la que va dirigida. Creo que es lo que sucede con El fuego amigo, ya que es un viaje inversivo y extrasensorial por las ruinas del ser humano teniendo a Irak, como territorio de combate y de desolación.

El fuego amigo
Foto de Vuelta de Tuerca

Puesta en escena arriesgada

Lo he dicho anteriormente, pero creo necesario hacer hincapié en este apartado técnico de El fuego amigo. Toda la obra está construida desde un enfoque sensorial y visual, que sumerja de tal manera al espectador en la tragedia que se está relatando. Los juegos visuales y de iluminación, funcionan muy bien en algunos fragmentos de la obra y en cambio en otros acaban siendo un poco innecesarios. Sin embargo, el gusto que se le queda a uno al finalizar la función es bueno ya que termina convenciendo, más por las virtudes que presenta la obra que por sus defectos.

Por otro lado, me parece que el uso musical y de  sonoridad en general que efectúa Beatriz Vaca, es absolutamente brillante. Es el sentido humano que más explota la obra o que con mayor brillantez acaba ejecutándolo. Por momentos da la sensación que estás escuchando música new age, perdiendo la noción del tiempo y el espacio.

Vuelta de Tuerca
Foto de Vuelta de Tuerca

La ira es una ofrenda y el fuego amigo

Un problema que tengo con El fuego amigo, es que no sé si su monólogo me entusiasma o me rechina un poco. Por un lado me entusiasma, debido a lo bien que captura la mezcolanza de emociones de la tragedia. La interpretación de Marta Alonso  es como de una persona aturdida o desorientada; enfoque que me parece positivo de la obra, al igual que la gran interpretación que realiza dicha actriz sobre el escenario. Por lo cual, El fuego amigo consigue llegar de cierto modo a ese objetivo con el que parte en su inicio, lo cual es algo que merece ser destacado y aplaudido.

No obstante, el monólogo me rechina por lo redundante que resulta ser para el espectador. Aquellos que hayan visto la obra, sabrán a lo que me refiero con esto. Se le hace a uno pesado, corriendo el riesgo de que el espectador desconecte de la historia. Una nimiedad como esa, puede acabar haciendo a una obra destacar o por el contrario aburrir.

El fuego amigo
Foto de Vuelta de Tuerca

Conclusión

El fuego amigo es una particular propuesta sensorial sobre la tragedia que deja a su paso la guerra. Una obra de teatro transgresora, que cuenta con sus luces y sus sombras. Marta Alonso hace una interpretación más que notable y la labor de Beatriz Vaca es  imprescindible en los momentos más álgidos de la obra.

Lo que respecta al monologo de la obra entusiasma por momentos y rechina en otros.  En líneas generales, no es una obra brillante y que deje huella en el que la ve, pero la historia que relata es más necesaria y relevante que nunca en la actualidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí