El puente maldito es un filme de terror taiwanés dirigido por Lester Shih (No Love Left in Tainan). Un grupo de estudiantes monta una prueba de valentía como juego para retransmitir por internet. El lugar escogido es el conocido como puente de la chica fantasma.

Está protagonizada por Janine Chang, Cheng Ko, J.C. Lin, Summer Meng, Vera Yen y Wan-Ru Zhan. La película la distribuye internacionalmente Netflix, a través de su plataforma, desde el día 27 de agosto de 2020.



El puente maldito

Crítica de ‘El puente maldito’

Ficha Técnica

Título: El puente maldito
Título original: The Bridge Curse

Reparto:
J.C. Lin (De Cyuan Ji / Wen De Ji)
Vera Yen (Bo Ru Meng)
Ken Ju Meng (Shu Yu Lian)
Ning Chang (Hsing Chiao Chao)
Ruby Zhan (Yu Ching Shih)

Año: 2020
Duración: 120 min
País: Taiwán
Dirección: Lester Shih
Guion: Keng-Ming Chang y Alain Hao
Música: Wen Tzu-Chieh
Fotografía: Kobe Ke
Género: Terror
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘El puente maldito’

Sinopsis de ‘El puente maldito’

En El puente maldito, un grupo de universitarios decide comprobar si es cierta una leyenda urbana sobre el fantasma de una estudiante que aparece en un puente del campus. (NETFLIX).

Donde se puede ver la película



El puente maldito
Foto de Netflix

Terror básico

La idea inicial de El puente maldito es muy básica. Unos estudiantes imprudentes se inventan un juego para demostrar su valentía, yendo al que se conoce como puente de la chica fantasma. La leyenda dice que si cruzas el puente a medianoche y cuentas los trece escalones de la escalera, verás que aparece un decimocuarto escalón. Si entonces miras hacia atrás, se te aparecerá el fantasma de la joven que murió allí ahogada.

Con esa idea se nos plantean dos historias en paralelo en distintos planos temporales. En una veremos a cinco tontunos grabando su prueba de valentía para subir las imágenes a internet. Lógicamente encontrarán el escalón número 14 y mirarán hacia atrás para morir uno a uno. No es un spoiler, te lo cuentan al principio de la película. De esa manera, los niveles de suspense bajan en picado, no hay intriga posible cuando ya sabes todo lo que va a pasar.

La segunda historia nos muestra a una joven reportera que investiga la desaparición de esos cinco estudiantes en el pasado. Hubiera podido ser el hilo argumental principal que dotara a la película de un mayor empuje, sin embargo, esta trama termina siendo residual y solo se introduce como excusa para los giros de guion que se concentran en los últimos 20 minutos.

The Bridge Curse
Foto de Netflix

Un cortometraje alargado

El guion de El puente maldito es francamente malo. Utiliza todos los lugares comunes del género para intentar, sin éxito, aterrorizar al personal. Además del tenebroso puente, la otra localización escogida es una residencia de estudiantes abandonada. Puertas que se abren y cierran sin venir a cuento, pasillos oscuros iluminados con la linterna del móvil, cuartos de aseo con presencias extrañas, reflejos en espejos, maniquíes… A eso se le añade una chica fantasma de pelo largo, en la más pura tradición del J-horror japonés con Ringu a la cabeza, y unos personajes que no dejan de actuar de manera absurda y correr como pollos sin cabeza, para justificar el que se queden constantemente aislados del grupo.

No existe ninguna descripción psicológica de los personajes y la historia es tan breve que como mucho hubiera servido para un cortometraje de 10 minutos. Los giros de guion del final logran sorprender al espectador, pero llegan tarde y son igualmente absurdos, al igual que las dos escenas post-créditos que nos regalan.

Lo único que resulta destacable en esta aburrida película, es la realización de Lester Shih. Se adivina un director creativo que saca partido de los pocos elementos que tiene a través de su audaz colocación de la cámara. Si hubiera contado con un guion escrito con ingenio, tal vez, hubiera conseguido momentos de angustia que aquí quedan diluidos en la bobería de la propuesta. Eso sí, a veces hace abuso del manido found footage, utilizando sin sentido la cámara subjetiva en la que se graban momentos difíciles de vindicar.

El puente maldito
Foto de Netflix

Conclusión

El puente maldito es un filme de terror taiwanés dirigido por Lester Shih. Cae en todos los tópicos habidos y por haber del género, a través de la historia absurda de un fantasma vengativo. El punto de partida de la leyenda del puente hubiera dado, como mucho, para un corto de 10 minutos. Sin embargo, los guionistas se empeñan en estirar la acción hasta los 90 minutos, sin saber que hacer con unos personajes que poseen el encefalograma plano.

Se divide en dos tramas que ocurren en el mismo sitio en épocas temporales distintas. La investigación de la reportera queda relegada a un segundo término cuando hubiera podido servir para revitalizar la historia. Todo se concentra entonces en una sucesión de secuencias sin sentido para generar tensión en el espectador a través de los recursos más manidos del J-horror y del Thai horror. Se vuelve tremendamente repetitiva y aburrida.

De la quema se salvan algunas ideas que utiliza el director en la puesta en escena, elevando algunas set pieces de terror a través del uso y la colocación de la cámara. Poco más puede hacer con un texto tan de derribo. En definitiva, El puente maldito es un filme de terror absurdo, con personajes estúpidos y un guion que no desarrolla ninguna idea nueva. Totalmente prescindible.

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