El sumiller (2020), o como a mí me gusta llamarla Un vino joven nunca puede tener bouquet, es un notable drama familiar culinario, de nacionalidad estadounidense, escrito y dirigido por Prentice Penny.

Producción múltiple por encargo de Netflix, entre ellos Mandalay Pictures, para ser distribuido mundialmente por la plataforma de streaming el 27 de Marzo de 2020.



El sumiller

Crítica de ‘El sumiller’

Ficha Técnica

Título: El sumiller
Título original: Uncorked

Reparto:
Mamoudou Athie (Elijah)
Courtney B. Vance (Louis)
Niecy Nash (Sylvia)
Matt McGorry (Harvard)
Sasha Compère (Tanya)
Kelly Jenrette (Brenda)
Jennifer Pierce Mathus (Albert Bichot Worker)
Meera Rohit Kumbhani (Leann)
Daniel Johnson (Camarero)
Gil Ozeri (Richie)
Bernard David Jones (JT)

Año: 2020
Duración: 104 min.
País: Estados Unidos
Director: Prentice Penny
Guion: Prentice Penny
Fotografía: Elliot Davis
Música: —-
Género: Drama
Distribuidor: Netflix

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Tráiler de ‘El sumiller’

Sinopsis

Elijah (Mamoudou Athie), un joven afroamericano, trabaja en una empresa de vinos junto a su maestro sumiller y en el restaurante de sus padres, el asador local más conocido de Memphis.

El padre de Elijah espera que este se haga cargo del negocio algún día, pero las intenciones del chico van encaminadas al glamuroso y complicado mundo del vino, ya que el verdadero objetivo de su vida profesional es llegar a ser maestro sumiller.

Donde ver la película



El sumiller y su entorno

Elijah conoce perfectamente que las intenciones de su padre (y de su madre) son que se convierta en un futuro no muy lejano en el responsable del próspero negocio familiar, pero el hecho de conocer a una chica que lo alienta a conseguir su sueño y el aprobar el examen de ingreso para la escuela de sumiller, hacen que la tormenta esté a punto de desatarse.

Aviso para los queridos navegantes que vayan buscando una nueva gran boda griega o similar. Estamos ante una obra dramática, con algún momento de comedia o romanticismo, pero ante una película seria, balsámica y honesta que entre otras consigue con verdadero éxito romper los estereotipos sobre la gente de color.

El que no comprenda la actitud cascarrabias, autoritaria e incluso obtusa del padre de Elijah, ante esa firme decisión de su hijo de convertirse en maestro sumiller y por ende acabar con un negocio con connotaciones generacionales y hasta racistas en sus inicios, seguramente no ha tenido la suerte o desgracia de esa posibilidad o simplemente nació rico.

El sumiller
© Netflix

El sumiller y su nuevo mundo

Elijah comienza las selectas clases, va afianzando la relación con su chica, hace nuevos compañeros; unos tiesos, otros no tanto pero empieza a fallar en su trabajo en el asador familiar.

La disputa con su padre, que ni comprende ni acepta la decisión de su hijo y la lucha con una madre que solo ansía la felicidad de su hijo, va provocando discusiones en el matrimonio que lejos de distanciarlos los une aún más, a pesar de que Elijah llegue a su casa con la noticia de que la escuela ha programado un caro viaje a París, el cual no tiene dinero para pagarlo.

Uno de los pijos del grupo le ofrece la posibilidad de compartir gastos a medias y la madre que como el padre trabaja de sol a sol en el asador, logra reunir entre toda la familia el dinero para el sueño de su hijo.

El Sumiller
© Netflix

El sumiller y la ciudad del amor

Elijah llega a París y sus sueños con él, aunque haya destrozado por el camino el sueño de otra mucha gente. El tema se va a complicar por dos motivos esenciales; el padre del compañero pijo que comparte gastos con él, le ha buscado trabajo inminente en un banco y descubrimos que la colección de pelucas que luce su querida madre no es por imitar a ninguna diva del pop, ya que el cáncer que padeció le ha vuelto a aflorar provocándole metástasis en los pulmones.

Cuando se entera del diagnóstico de su madre, ella no solo le convence para que siga en París, sino que le envía dinero a pesar de la desaprobación de su marido.

Y hasta aquí puedo leer, queridos navegantes.

El sumiller
© Netflix

El sumiller de Mauritania

Elijah (Mamoudou Athie), joven actor nacido en Mauritania y nacionalizado estadounidense; Con papeles secundarios en El círculo (2017), Tienda de unicornios (2018), también de Netflix y El candidato (2018).

El sumiller es su debut como protagonista absoluto y está realmente exquisito. Sin ser una máquina de transmitir sentimientos ni mucho menos ni creo que fuera eso lo que le exigiera el director, ata al espectador a la butaca sobre todo cuando aborda las relaciones con su familia, por muchos parches que pueda tener el guion, que no son muchos por supuesto.

Su papel no es fácil porque tiene dos lecturas: La persecución de un sueño (que no era el primero que tenía) con el cual realiza un debut bastante detallado y minimalista y con el que el espectador empatiza y a su vez el egoísmo frente a su padre (cuyo sueño no duda en convertirlo en pesadilla), su madre (enferma de cáncer) y su novia, a la que echa en cara ser una mera recepcionista en un hospital, en vez de una enfermera, sin atender a cuestiones reales sobre si ni siquiera existe esa posibilidad de la cual él si está disfrutando.

Supongo que 2021 será su año con su participación en Jurassic world: Dominion. Actor a seguir.

El sumiller
© Netflix

El sumiller no tiene secundarios

Por supuesto que no, desde un padre (Courtney B. Vance) y una madre (Niecy Nash) que lo bordan; la escena del padre con el hijo compartiendo una famosa botella de vino es sencillamente espléndida o la madre en las comidas familiares se supone dominicales, como relaciones públicas entre un padre y un hijo condenados a no entenderse.

Perdón por no citar nombres pero la crítica se extendería demasiado; Muy bien la chica que hace el papel de su novia, ni se pasa ni no llega, delicioso el compañero gorrón que pone varias pinceladas de humor a la cinta, correcta la hermana que no sabe cocinar y hasta relevante el actor que hace el papel de niño pijo y deja tirado al protagonista.

Director/a de casting a seguir.

Uncorked
© Netflix

El maestro sumiller

El director (Prentice Penny), cientos de producciones para televisión, pero solo había dirigido hasta ahora un par de episodios televisivos y un corto.

Con lo cual El sumiller es su debut como director (aparte de escribir la historia). Pues querido, privilegiado y selecto debut. Desconozco si el casting te lo ha hecho tu Ángel de la Guarda o has participado en él, pero el elenco actoral y su dirección son sobresalientes, de todos y cada uno de los componentes de la película.

Es cierto que la cinta tiene algunos tópicos casi imposibles de evitar en este tipo de películas, pero también es verdad que los sorteas muy bien, dando un toque de aire fresco a una fórmula cuasi espiritual, que sirve como relajante en la época que nos ha tocado vivir.

La música de Hit-Boy ayuda y mucho y la poco más de hora y media de duración hacen que la cinta se vea en un abrir y cerrar de ojos. El final, tú sabrás, querido Prentice, habrá seguidores y detractores, no voy a descubrir mis cartas ni tú las tuyas, quizás algún día en una galaxia no muy lejana……

Uncorked
© Netflix

Conclusión

El sumiller no va a cambiar la historia del cine ni creo que lo pretendiesen ninguno de sus componentes, pero sí les va a hacer pasar un ¿buen?¿mal? rato en estos momentos que nos está tocando vivir a nivel mundial.

Aprenderán bastante de vino y de chuletas de cerdo y cordero e incluso alguno querría saltarse la reclusión para visitar ese asador de Memphis, muera el colesterol.

Pero eso sí, queridos navegantes, estamos ante un drama nos pongamos como nos pongamos, ¿con dosis de humor? Sí, por supuesto, pero un drama.

Vamos a ver desfilar antes nuestros ojos; Gente soñadora, gente egoísta, gente pobre, gente rica, comidas familiares y enfermedad, maldita enfermedad que arrasa las casas y las destruye sobre todo cuando falta el principal bastión de la familia.

Aconsejo a Netflixnianos y acoplados que vean obligatoriamente El sumiller, por no tener no tienen ahora ni excusa para no verla. Esta si es buena, bonita, barata y quizás hasta nos ayude a dejar egocentrismos absurdos que solo llevan a la destrucción de lo básico del ser humano; Vivir en sociedad, compartir, amar y además con un buen vaso de vino, que no es más que una especie de poesía embotellada.

Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo

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2 COMENTARIOS

  1. Me sorprende que a estas alturas siga habiendo gente que se cree que puede hacer críticas de algo pensando en el “que” en vez de en el “como”.
    No es una gran película pero tiene unos magníficos planos, estupendo guión y buenísima música. No todo se reduce a la historia. (que se lo pregunten a Monet)

    • Creo que lo ha explicado usted mejor que yo, aunque el “que” y el “como”, por suerte o por desgracia, en el mundo del cine, como en la vida, están bastante conexionados.
      Gracias por leernos. Miguel.

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