Crítica de la película El Viaje dirigida por Nick Hamm

El Viaje de Nick Hamm, es un recorrido por uno de los conflictos más enquistados de la Historia reciente de Europa. El que tiene por escenario a Irlanda del Norte. El film recrea las conversaciones de paz entre el líder protestante Ian Palsey y el líder del brazo político del IRA Martin McGuinness. Durante un trayecto en coche dos seres aparentemente opuestos encontrarán puntos en común. Estreno 8 de diciembre.



El Viaje

Crítica de El Viaje

Ficha Técnica

Título: El Viaje
Título original: The Journey

Reparto:
Freddie Highmore (Jack)
Toby Stephens (Tony Blair)
John Hurt (Harry Patterson)
Catherine McCormack (Kate Elgar)
Colm Meaney (Martin McGuinness)
Timothy Spall (Ian Paisley)
Ian McElhinney (Rory McBride)
Ian Beattie (Gerry Adams)
Barry Ward (Paisley Junior)
Kristy Robinson (Mary Lou McDonald)
John Wark 
Frank Cannon (Sinn Fein Security)
Stewart David Hawthorne (Operador)
Michael Hooley (Piloto)
Aaron Rolph (Policía)

Año: 2016
Duración: 94 min.
País: Reino Unido
Director: Nick Hamm
Guion: Colin Bateman
Fotografía: Greg Gardiner
Música: Stephen Warbeck
Género: Drama histórico
Distribuidor: Vértice Cine

Tráiler

Donde comprar la película

El viaje [DVD]
  • Cameo (04/04/2018)
  • DVD, Control parental recomendado
  • Tiempo de ejecución: 94 minutos
  • Colm Meaney, Timothy Spall, Freddie Highmore, Toby Stephens, John Hurt
  • Español, Inglés

Sinopsis

Cuarenta años de violencia, 3.500 muertes, dos enemigos implacables y 85 kilómetros en coche para conseguir una paz duradera en Irlanda del Norte. The Journey es una historia inspiradora, conmovedora e hilarante sobre el viaje que se vieron obligados a realizar juntos Ian Paisley (Timothy Spall) y Martin McGuinness (Colm Meaney), líder del Partido Unionista y líder del IRA respectivamente. Un trayecto incómodo en el que ambos dieron un salto de fe que cambiaría el curso de la historia irlandesa y británica moderna. Es el momento en el que dos polos opuestos dejan su pasado atrás para llegar a un acuerdo político forjando una sólida amistad que, con los años y con su humor, hizo que se les conociese como ‘los Chuckle Brothers’. (Vértice Cine)

Premios

  • Festival de Venecia: Sección oficial (Fuera de concurso). 2016


Lo que cuenta El Viaje

El cine británico es experto en mostrar a los personajes políticos en su intimidad. Despojados de su áurea mítica para humanizarlos. Algo así como mostrar a la Historia en bata de boatiné y zapatillas. Ese acercamiento es solo un estilo formal. Siempre toman un punto de vista lo suficientemente alejado para no acabar en lo apologético y, sin embargo, cerca para no perder movimiento. Eso se traduce en que la cinematografía británica es una de las que mejores productos políticos-históricos crea.

El Viaje

El Viaje de Nick Hamm se encuadra en esta tradición. El tema escogido toca muy de cerca al cineasta, originario de Belfast, y lo hace en uno de sus puntos más desconocidos, lo que permite la fabulación y la recreación de diálogos y escenas. Las conversaciones de paz en Escocia en 2006 acaban en un largo trayecto en coche entre Martin McGuinness e Ian Pasey recreado con inteligencia por Hamm.

Los actores están bien en una película que recae sobre sus hombros. En el reto de interpretar personajes históricos sale mejor parado Timothy Spall (Ian Pasley) que Colm Meaney (Martin McGuinness) aunque es justo decir que ninguno cae en la tentación de la imitación del personaje.

Y si no, nos enfadamos

A lo largo de la charla entre ambos líderes políticos los espectadores asistimos a un verdadero paseo por el conflicto de Irlanda del Norte. Posturas enquistadas que sirven para repasar los hitos (del domingo sangriento de 1971 a la huelga de hambre de 1981) de un problema que, aún hoy, sólo está resuelto en la superficie. Aunque el contenido de la conversación sigue siendo un secreto lo cierto es que cristalizó un gobierno presidido por Ian Pasey y con McGuinness de vicepresidente. Esta es la parte mejor resuelta por el director.

El Viaje

Una lectura simple del final del film puede quedarse con un mensaje buenrollista. Hamm va más allá y le da un toque cínico. Los extremos se atraen. Dios necesita a Satán como fuerza equilibradora. Pasley, líder Unionista y pastor presbiteriano (la versión más radical del protestantismo. Pasley llegó a llamar Anticristo a Juan Pablo II) y el católico e independentista irlandés McGuinness tienen puntos en común (la homofobia y el conservadurismo por mucha mística progre que se le dé al IRA). ¿Gobernar para seguir siendo un grupo de presión ante el parlamento de Londres? ¿Un verdadero acercamiento de posturas en pos de la paz? La lectura cínica está ahí y se muestra de manera ladina pero perceptible.

Conclusión

Una película más que aceptable que atraerá la atención de los que gustan de descubrir lecciones de mamá Historia a través de su hermana cachonda, la tita Anécdota. Sin embargo, puede que aleje a aquellos que no conozcan la historia sobre la que se arma el film y se les haga demasiado tediosa. Este es el mayor defecto de la película.

CALIFICACIÓN: 6/10

Nuestra puntuación
Puntuación de los usuarios
[Total: 2 Average: 3]

Nací en León el mismo año que Sarah Ferguson se convirtió en duquesa de York y me gradué en Historia cuando Juan Carlos I abdicaba. Mis profesores me profetizaron un nefasto futuro lo que me convenció de que el periodismo era la salida perfecta. He trabajado en la Cadena COPE y Punto Radio y publicado artículos en revistas underground con seudónimos no reproducibles. Publiqué en 2010 el libro “Esa bella mentira” donde descubrí que la disección puede ser un género literaria perfecto. Escribo con la tele encendida, descubrí el intimismo el mismo día que aprendí a manejar una olla exprés y para mi futuro solo espero no acabar como un Kennedy.

David González

Nací en León el mismo año que Sarah Ferguson se convirtió en duquesa de York y me gradué en Historia cuando Juan Carlos I abdicaba. Mis profesores me profetizaron un nefasto futuro lo que me convenció de que el periodismo era la salida perfecta. He trabajado en la Cadena COPE y Punto Radio y publicado artículos en revistas underground con seudónimos no reproducibles. Publiqué en 2010 el libro "Esa bella mentira" donde descubrí que la disección puede ser un género literaria perfecto. Escribo con la tele encendida, descubrí el intimismo el mismo día que aprendí a manejar una olla exprés y para mi futuro solo espero no acabar como un Kennedy.

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