Creación Guiones

El pasado 2 de octubre Santi Rodríguez estrenó Espíritu en el Teatro Cofidís Alcázar, en Madrid. De esta manera, el humorista volvía a los escenarios con un nuevo espectáculo de humor, que va un paso más allá en su puesta en escena. Mezclando el monólogo y lo teatral, se aborda la vida y la muerte, desde otra dimensión y con un humor que pretende alegrar a todos los espectadores. Se puede disfrutar todos los sábados a las 17 horas, a excepción del 6 y 13 de noviembre, que se realizará la función a las 16 horas.



Espíritu

Crítica de 'Espíritu'

Ficha Técnica

Título: Espíritu
Título original: Espíritu

Reparto:
Santi Rodríguez

Duración: 90 min. apróx.
Dirección: Kikín Fernández
Dramaturgia: Santi Rodríguez y Kikín Fernández
Comunicación:
Josi Cortés Comunicación
Producción: MPC Management

Presentación de 'Espíritu'

Sinopsis de 'Espíritu'

 ¿Hay risa después de la muerte?

¿Hay vida después de la muerte? ¿Es muy caro? ¿Hay vecinos? ¿Qué me pongo?

Espíritu es un espectáculo teatral que no está basado en hechos reales, pero casi.

Santi Rodríguez ha estado ya varias veces a puntito de “cruzar al otro lado” así que, por si acaso, ya tiene la mudanza preparada. Además, está empeñado en demostrarnos que está bien reírse cuando tenemos miedo, pero que nunca hay que tenerle miedo a la risa.

Porque, si en esta vida las cosas no son fáciles, imagínate cuando apenas seas un espíritu.

Un espectáculo que nos muestra que todo lo que hemos esperado o temido encontrarnos al otro lado es sorprendentemente divertido.

Un espectáculo que va más allá de la comedia, porque es comedia del “más allá”. Humor de otra dimensión. (GRUPO SMEDIA). 



Espíritu
Foto de Ayuntamiento de Torreperogil

Para todos los públicos

Santi Rodríguez regresa a los monólogos de humor con Espíritu, aunque en esta ocasión ha optado por una propuesta más teatralizada. El humorista reflexiona sobre la muerte, a través de multitud de bromas y un humor que puede disfrutar todo tipo de públicos. A lo largo de la duración del espectáculo, se realiza una estructura muy liviana, en la que todo tipo de asistentes llega a conectar con el show en algún momento. Se valora positivamente que no se limite a un solo estilo, sino que lo expanda y, con ello, ofrezca distintos puntos de vistas. Así, logra que la pieza respire, manejando una gama narrativa que ofrece un cambio de ritmo muy acertado. Además, gracias a ello, da la sensación de ofrecer algo más que una única historia. Incluso, hay momentos en los que hay un discurso reflexivo, no quedándose en la broma únicamente.

Aun así, el momento más emotivo es el final del espectáculo, momento en el que se ve un texto más humano y desnudo. Ahí es donde se ve la calidez y una construcción cercana del libreto. Por lo tanto, en especial, por ese colofón en la última parte del show, se deja un buen sabor de boca y una sensación positiva. Sin embargo, hay puntos que podrían estar todavía más desarrollados, como la selección del tono de la obra. Aunque se comprende que hay una búsqueda de ser eficiente con todos los públicos, eso provoca que haya partes en las que desconecten unos y se enganchen otros y viceversa. El conflicto surge en esa falta de definición, ya que puede sentirse como un tambaleo constante, por lo que una intención más fija llevaría al público a terminar de fidelizarse. Pese a ello, el buen rollo no falta en ningún momento.

Teatro Cofidís Alcázar
Foto de Grupo SMedia

Un Santi Rodríguez entregado

La gran estrella de Espíritu no es otro que el propio Santi Rodríguez, el cual se entrega totalmente al escenario. Desde su primer contacto con las tablas, se puede ver la importancia y la pasión con la que desarrolla su profesión. Es un placer ver a una persona tan entregada y que, pase el tiempo que pase, siga ilusionándose ante los espectadores y les haga partícipe de ello. Por esa razón, a pesar de las flaquezas antes mencionadas, el actor sabe cubrirlas con un manto de sinceridad y verdad. Además, el humor es algo innato en sí mismo, con momentazos que solo podría hacer él. Una de las escenas más aplaudidas, y mejor valorada, es la de La Niña de la Curva. Sin desvelar nada más, se puede decir perfectamente que se lleva de calle al público gracias a esa interpretación. Un placer verle en escena.

A diferencia de otros espectáculos de humor, en esta propuesta no se ha simplificado la puesta en escena, sino que se han incorporado elementos artísticos que elevan el esfuerzo técnico del mismo. Para comenzar, la escenografía ofrece un juego tétrico que se combina con el humor físico y se convierte en el perfecto escenario para el monólogo. También hay una buena realización en la iluminación, que toma una importancia relevante y añade mayor dinamismo al resultado final. Por otro lado, los efectos de sonido y el paisaje sonoro no se explotan todo lo que se podría, pero cumplen su función sin problema. Por último, los cambios de vestuario regalan más movimiento a la obra, aunque podrían equilibrarse de una manera más igualitaria, dado que hay partes que en las que podría alargarse un poco más para disfrute del público.

Espíritu
Foto de Grupo SMedia

Conclusión

Espíritu deja una sensación agradable y disfrutable en el espectador. A través de una comedia para todos los públicos, encuentra grandes momentos como el de La Niña de la Curva. Asimismo, se valora el excelente trabajo de Santi Rodríguez, quien regala toda su ilusión sobre la escena y es un absoluto placer verle sobre las tablas. Aunque el texto peca de no definir su público objetivo, al final encuentra una sensación hilarante y positiva, que resume la intención del espectáculo. Por otro lado, la puesta en escena permite que haya una interacción con el espacio que da ese punto de dinamismo y movimiento. De esta manera, esta propuesta escénica eleva el resultado final. El humor, la muerte y el buen rollo se mezclan en una conversación teatralizada, liderada por un Santi Rodríguez exquisito.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

Creación Guiones

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí