El Umbral de Primavera y los Teatros Luchana presentan los estrenos de Yo soy el fantasma que os observa y Las cosas por su nombre desde el 1 de octubre de 2026. La primera, nueva comedia negra de Viviseccionados. Escrita, dirigida e interpretada por Jose Andrés López, combina teatro, danza y performance. Así aborda la gentrificación, la crisis de la vivienda y el individualismo. Todo ello con una estética vinculada al terror y la posesión. Tras sus funciones del 1 y 2 de octubre dentro de Surge Madrid 2026, regresará al Umbral de Primavera los días 23 y 30 del mismo mes.
Por su parte, Las cosas por su nombre, de Manu Imízcoz, llega a los Teatros Luchana con una dramedia musical. Mezcla cabaret y distopía para reflexionar sobre la libertad y el derecho a ser uno mismo. La obra podrá verse todos los jueves a las 20:00 hasta el 5 de noviembre.
No te pierdas los estrenos de Yo soy el fantasma que os observa y Las cosas por su nombre desde el 1 de octubre de 2026.

El miedo como lente para mirar la realidad contemporánea
Yo soy el fantasma que os observa y Las cosas por su nombre se estrenan desde el 1 de octubre de 2026. La primera utiliza la estética de los villanos del cine de terror y los ensayos sobre el miedo para diseccionar las patologías de la sociedad actual. A través de una sucesión de fantasmas que regresan para enfrentarse a lo que permanece sin resolver, el montaje aborda la gentrificación, tomando como referencia la situación de Málaga, y la pérdida irreversible del pasado. El fantasma se erige así como la representación material de un pasado que se niega a desaparecer y que sigue habitando el presente. La crisis de la vivienda y las devastadoras consecuencias del individualismo contemporáneo cobran vida en un universo escénico oscuro donde lo inquietante convive con lo patético.
Lejos de ser un simple ejercicio de género, el terror se encarna como un territorio fértil para observar con ironía los verdaderos monstruos de nuestra época. La comedia negra actúa como el bisturí que permite mirar de frente aquello que provoca pavor, desactivando su poder mediante la carcajada y la reflexión. El montaje construye un universo escénico donde el intérprete es poseído por distintas entidades que se apoderan de su cuerpo y su voz. Un fantasma que se niega a abandonar su hogar, otro que busca vengar la desaparición de su ciudad. Y, por último, un espiritista que responde a una reciente oleada de miedo son algunas de las figuras que rondan la función.

La consolidación de Viviseccionados en el panorama alternativo
Esta fusión de teatro, danza y performance permite a Jose Andrés López habitar múltiples pieles en una suerte de invocación continua. La propuesta trasciende la narrativa tradicional para convertirse en un ritual escénico donde la comedia mordaz y la tragedia se entrelazan en cada movimiento. El equipo artístico refuerza esta atmósfera asfixiante y poética con un diseño integral de altísimo nivel. La asistencia artística corre a cargo de Laura Blázquez y Virginia Rota, mientras que la iluminación es obra de Blázquez y Antonio L. Pedraza. El atrezzo de Eva Zaragozá y el espacio sonoro de Carlos Gorbe completan la inmersión.
Con esta nueva creación, Viviseccionados reafirma su línea artística caracterizada por la fuerza poética de sus textos y una estética oscura y minuciosamente cuidada. Fundada por Jose Andrés López en 2015, la compañía ha presentado trabajos como OYMYAKON, PAX TECUM, OFELIA FOREVER y FAUCES en festivales y espacios de diversas ciudades. Su trayectoria incluye piezas tan aclamadas como La patética historia de Niño Piña en cinco actos. También Los planes de Dios, Las palabras de la carne y Te estábamos esperando. Este bagaje se destila ahora en un espectáculo que cuenta con el apoyo de la Residencia dramatúrgica de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales.
Tras su paso por Surge Madrid en otoño, la obra aterriza en El Umbral de Primavera para ofrecer dos únicas oportunidades de dejarse invocar. Las funciones tendrán lugar los días 23 y 30 de octubre a las 20:30, consolidando a la compañía como una de las voces más singulares y arriesgadas de la creación escénica contemporánea.

Distopía y rebeldía en la España del 27
La acción se sitúa en un futuro cercano marcado por la Reforma del 27. Una normativa dictatorial que penaliza cualquier rasgo de comportamiento que no se ajuste al sexo natal. En este escenario opresivo, Marga y Antonio se encierran en el camerino de un club clandestino durante lo que podría ser su última noche juntos. Marga es una cabaretista de edad incierta que se mantiene fiel a su esencia, alejada de cualquier manual de conducta impuesto por el régimen. Por el contrario, Antonio ha sucumbido a las leyes del exterior y trabaja como reclutador para el club. Ambos personajes representan los extremos de un conflicto que les obliga a cuestionar su papel y sus miedos.
Desde este refugio clandestino, la obra utiliza el humor y la música para diseccionar la identidad y la aceptación. El montaje plantea un choque frontal entre lo impuesto, lo aprendido y esa incómoda pulsión interna que empuja a romper con todo para poder dejarse ser y existir sin máscaras. La adaptación musical y el coaching vocal corren a cargo de Pepe Alacid, quien teje un paisaje sonoro que rinde homenaje a los clásicos del folclore y el pop español. Temas inmortales de Mecano, Isabel Pantoja, Marisol y Azúcar Moreno ponen la banda sonora a este particular encuentro entre dos almas que comparten el terror a desaparecer.

Un homenaje musical a la cultura popular
Estas versiones imprescindibles en la vida de Marga se convierten en el vehículo perfecto para expresar lo inconfesable. La música actúa como un acto de resistencia. Transforma cada canción en una pequeña revolución que desafía la grisura del régimen y reivindica la memoria afectiva de los personajes. El apartado visual refuerza esta estética atemporal y subversiva con un diseño integral de altísimo nivel. Paloma Sacaluga firma el vestuario, Ainhoa Diaz se encarga del maquillaje y la peluquería, y Manuel Tejera diseña la iluminación, creando un universo que envuelve a los protagonistas en su trinchera emocional.
Esta nueva etapa en Teatros Luchana presenta una versión profundamente renovada de un espectáculo que ya conquistó al público en la extinta sala Nueve Norte. El texto ha sido ampliado, incorporando nuevas escenas y personajes que aportan mayor profundidad a su carácter musical y a las versiones de las canciones populares. Manu Imízcoz define el proyecto como un encuentro escénico crudo, honesto y vivo, nacido de una experiencia personal de rechazo y reconstrucción. Para el creador, el escenario se convierte en un lugar donde dos personas muy distintas pueden dejar de esconderse y descubrir si dar un nombre a las cosas sirve para encerrarlas o para liberarlas.
El equipo artístico se completa con la ayudantía de dirección de Lucía Cava y la escenografía de Manu Imízcoz y Enrique Cervantes. En un momento en el que ser uno mismo se ha convertido en una actividad de riesgo, esta dramedia musical llega para incomodar, hacer reír y reivindicar algo básico: la libertad de ser quien uno es.
No te pierdas los estrenos de Yo soy el fantasma que os observa y Las cosas por su nombre desde el 1 de octubre de 2026.
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