Aontas, el segundo largometraje de Damian McCann, aún no tiene fecha de estreno en España. Esta heist movie retrata a una pequeña comunidad minera ya envejecida cuyo modo de vida se ve amenazado por una nueva generación con aspiraciones individuales y tecnológicas. En este escenario, el viaje de tres mujeres con trabajos y etapas vitales diferentes terminan confluyendo en el atraco a una cooperativa de crédito local.
Crítica de 'Aontas'
Ficha Técnica
Título: Aontas
Título original: Aontas
Reparto:
Carrie Crowley (Mairéad)
Brid Brennan (Cáit)
Eva-Jane Gaffney (Sheila)
Seán T. Ó Meallaigh (Colly)
Marcus Lamb (Dara)
Art Parkinson (Éamonn)
Naseen Morgan (Elma)
Niall Mac Eachmharcaigh (Brían)
Brid Ní Chumhaill (Nóirín)
Año: 2025
Duración: 91 min.
País: Irlanda
Director: Damian McCann
Guion: Sarah Gordon, Damian McCann
Fotografía: Damien Elliott
Música: Daithi O'Dronai
Género: Thriller
Distribuidor:
Tráiler de 'Aontas'
Sinopsis
Tres insólitas mujeres atracan una cooperativa de crédito rural irlandesa. Una cronología retrospectiva desentraña lo que salió mal.
As Gaeilge
Aontas se distingue de otras películas de acción por su apuesta por el irlandés como lengua principal, y casi exclusiva. También destaca su narración inversa, donde el metraje retrocede y también se apoya en un lento rewind como estrategia visual. No hay flashbacks convencionales, son fragmentos de la vida de estas mujeres que revelan cómo el pasado condiciona las decisiones futuras.
Las expresiones de Mairéad (Carrie Crowley) y Cáit (Bríd Brennan) es la gran elección del filme. Sus miradas transmiten el rencor enquistado y el resentimiento pasivo de aquello que se ha reprochado demasiadas veces sin que nada cambie (para bien). Ese es el verdadero conflicto: todo sigue igual y nadie hace nada. La rabia amortiguada que brilla en los ojos de Crowley es la gema de Aontas.
Esta estructura inversa y su calidad actoral son los mimbres de una reivindicación sobre lo local y lo común. Aunque vivir en comunidad sea difícil, la cooperación es la única vía para salir adelante. Aun así, la película no se limita a sus protagonistas, madres quebradas, víctimas de violencia o trabajadoras abandonadas; las trayectorias de otros jóvenes y mayores también atraviesan sus propios obstáculos.
Hacia un cine irlandés global
La aspereza de la narración y las aristas de sus subtramas se expresan también con el tratamiento visual, donde Aontas recurre a colores fríos e imágenes nítidas. Los rostros de Mairéad y Cáit aparecen casi limpios, sin apenas maquillaje; las arrugas y las manchas del sol son parte del vestuario emocional de sus personajes. Son mujeres con más pasado que futuro.
Fiel a la tradición de cine irlandés, el paisaje rural es un personaje más y el humor, a veces incómodo, es un eje vertebrador (como sucede en Cómo llegar al cielo desde Belfast). La cooperativa de crédito local es el escenario principal, junto a un drama familiar que nunca llega a explicarse del todo, pero condiciona un clima de secretismo y dolor apenas cicatrizado.
Sin embargo, la película no se sumerge en la melancolía del aislamiento rural sino que la asume como parte del entorno. The Banshees of Inisherin (2022) o Belfast (2021) destacan en el cine irlandés del siglo XXI; mientras Aontas irrumpe con un formato comercial, es una película de atracos a la irlandesa. Así se suma a la tendencia de la Isla Esmeralda de salpimentar géneros comerciales con su identidad cultural.
Conclusión de 'Aontas'
Aontas apela a un histórico resentimiento de clase. ¿Tan malo sería tomar por la fuerza aquello que quienes tienen el poder ya obtienen mediante trampas? A esto se suma una estructura narrativa que parte de las consecuencias (mortales) y retrocede hasta el origen. Sin embargo, su mayor logro no es esta tecnología sino un rasgo muy humano, la mirada de Mairéad. Así Carrie Crowley (The Quiet Girl) sostiene al espectador a punta de pistola. Atrapa la rabia contenida en su expresiones mientras su personaje quema las naves, sin vuelta atrás.
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