¿No es horrorosa la vida? Creo que la vida es horrorosa”. Esas son algunas de las letras de Gustav Elijah Åhr, conocido artísticamente como Lil Peep, cuyo documental ya podemos encontrar en Netflix, titulado Everybody’s Everything y estrenado previamente en noviembre del 2019 en unos pocos países.

Codirigido por Sebastian Jones y Ramez Silyan, los cuales apenas contaban con proyección en la dirección. Únicamente Ramez contaba con algo de experiencia,  llegando a estrenar en 2014 un cortometraje de su entera autoría titulado “Animal”. En la producción, entre otros, encontramos al más que experimentado Terrence Malick, que apostó por este atrevido proyecto.



Everybody's Everything

Crítica de ‘Everybody’s Everything’

Ficha Técnica

Título: Everybody’s Everything
Título original: Everybody’s Everything

Reparto:
Lil Peep

Año: 2019
Duración: 115 min
País: Estados Unidos
Director: Sebastian Jones, Ramez Silyan
Guion: Sebastian Jones, Ramez Silyan
Fotografía: Ramez Silyan
Música: Patrick Stump
Género:  Documental. Música
Productora: First Access Entertainment

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Everybody’s Everything’

Sinopsis

Creando una mezcla única de punk, emo y trap, Lil Peep iniciaba un nuevo género musical cuando repentinamente murió de una sobredosis de drogas a los 21 años. Producido por Terrence Malick, Everybody’s Everything es un retrato íntimo y humanista que busca entender a un artista que intentó ser todo para todos.



El personaje y la narrativa

Por introducir mínimamente al personaje, Gustav, o Lil Peep, como prefiramos. Fue un trapero americano, con pasaporte sueco. Conocido por ser uno de los precursores de la corriente underground, emotrap, por la crudeza de sus letras y por su estilo único e inconfundible. Y digo fue, porque lamentablemente, hace ya más de 2 año que se dio noticia de su fallecimiento a la edad de 21 años. Una muerte que generó debate, y que en el documental se da buena muestra de ello.

Historia que es contada de forma lineal, desde los primeros años del joven artista hasta su temprano fallecimiento. El documental se estructura sobremanera por material muy casero, material de fans o material de amigos que nos muestran la parte más íntima del artista. Al final, tanto Sebastian como Ramez, han querido ahondar sobre la figura de Gus, no tanto de Lil Peep. Sobre la figura humana, no artística. Porque aunque muy relacionadas(al final las letras de Lil Peep eran parte de su ruptura personal), hay que saber diferenciarlas claramente. 

El principal hilo conductor son las cartas que el abuelo de Gus (Jack Womack) escribía al joven. En ellas observamos las reflexiones de un tipo que ama a su nieto, y que intenta ayudarle a buscar el rumbo en su vida. Es el momento de sosiego que nos concede el documental ante tanto descontrol y que divide el largometraje. Estas notas reflexivas harán al espectador por momentos hacerse mil preguntas, pero en ocasiones llegarán a cortar abruptamente el ritmo desenfrenado del documental. En cierto momentos de manera tan brusca que llega a desconcertar al espectador.

Everybody's Everything
Foto de IMDB

Lo pretencioso y las adicciones

El documental cuenta con muchos clichés, siempre engrandeciendo la figura de Gus hasta límites exasperantes (suele suceder con algunos personajes fallecidos), que hacen sacarte un poco del contenido y que se repiten de manera desorbitadamente continua. Y eso junto a la alarmante pérdida de ritmo en algunas partes, hacen perder mucho valor al documental. Pese a que como comentaré más adelante cuenta con ciertos puntos muy a  favor.  

La música que nos acompañará a lo largo del documental es obra de Lil Peep, que pese a su temprana muerte, dejó tanto una gran cantidad de obras, como un gran sello artístico y personal en la industria. Y eso se pretende mostrar con los testimonios. Era bueno en lo suyo. Y como era bueno hacía muchas giras, conciertos… lo que irremediablemente se acabó materializando en mucho estrés, nuevas relaciones tanto productivas como tóxicas, nuevas experiencias… y entre estas está el consumo desenfrenado de drogas. Se hizo adicto, y jamás pudo dejarlas. Algunos de los grandes temas de este documental, aparte de la figura del artista y todo lo que ella conlleva, son las drogas y la depresión. No es que el documental pretenda concienciar, simplemente te muestra los hechos como son. Que cada uno saque sus propias conclusiones. 

Everybody's Everything. Lil Peep
Foto de IMDB

Los testimonios y el porqué

Lo que hace de este documental algo tan especial, es que los testimonios y relatos que se nos cuentan no son suposiciones o entrevistas a productores musicales. Si no a su propia familia, amigos, colaboradores… A su gente más cercana. Ha habido un trabajo encomiable de captación. Solo se echa en falta el testimonio del padre biológico de Gus, con el que el joven guardaba una relación pésima. 

Una de las grandes dudas que nos surge a lo largo del relato y que precisamente es uno de los grandes interrogantes aún por resolver es, ¿no se pudo hacer algo más con su prematura muerte? ¿Nadie escuchó las letras del joven, o bien atendió sus comportamientos de drogadicción enfermizos? Es una duda que realmente el documental nos plantea. E incluso personajes importantes del mundo musical como JGRXXN llegan a decir en el propio documental que la gente miente acerca de su muerte, y que algo no encaja. El documental no se llega a extender mucho sobre el tema de lo controvertido del fallecimiento más que unos minutos, pero deja la duda en el aire para que el espectador reflexione

Everybody's Everything. Lil Peep
Foto de IMDB

Conclusión de ‘Everybody’s Everything’

Everybody’s Everything es más que un aceptable documental, que cuenta con una cantidad de material y participantes impresionante, y que si hubiera contado a la par con una gran dirección habrían hecho de este uno de los grandes documentales musicales del año. Pero lamentablemente, no cuenta con una gran dirección, y el montaje en ciertos momentos se hace muy lento. Lo que irrevocablemente conlleva que el documental se vuelva excesivamente largo.

Pero a fin de cuentas, al que le guste la figura de Gus debe ver obligatoriamente el documental, porque va a encontrar material único. Y al que no conociera a Gus, también se lo recomiendo, porque va a descubrir un figura fundamental en la música underground, y va a poder ahondar en reflexiones fundamentales. Como ya dije, el documental no da nada por sentado, si no que te invita a sumarte a la deliberación. Por tanto, obviando detalles de dirección y montaje principalmente, el documental se deja ver muy gratamente.

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