Fernando Ezequiel Solanas, nació en Buenos Aires el 16 de febrero de 1936 y nos ha dejado… una obra cinematográfica completa y terminada para visualizar, el 6 de noviembre de 2020 en París.

Recordar a Fernando “Pino” Solanas es una tarea enorme, para quienes lo conocen y para quienes no lo conocen. Por esta razón, como título de este artículo, tome un diálogo de la película El viaje (1992) que dice Walter Quiroz. 

Desconocer la existencia del cine de Solanas, y luego ver una película de él, es igual a formularse la pregunta del título. Si no hubiera sido por él, no nos hubiéramos enterado de muchísimas historias, y hay imágenes del cine argentino, que no hubieran existido.

Este humilde y breve artículo, no sólo pretende recordar el cine de Pino, sino encontrar nuevos espectadores. Además, la pregunta remite a toda su filmografía, ya que sus obras tratan de historias que se quisieron: esconder, matar, tapar, guardar, no mostrar, archivar o simplemente, ignorar.

Fernando Ezequiel Solanas

Política y cine en la vida de Pino Solanas

Solanas no solo fue director de cine, fue un político argentino que perteneció al movimiento Proyecto Sur. Fue elegido diputado nacional en el año 2009 y Senador Nacional en 2013. Como director de películas de ficción, ha generado grandes imágenes poéticas en movimiento, como la poesía visual de El viaje (1992) o Sur (1998).

La Nube

Recordemos la hermosa película “La Nube” de 1998, donde los protagonistas que “no entienden nada de la vida y venden todo (su tiempo y su país) caminan hacia atrás… y los que ven lo esencial y la verdad de las cosas por las cuales vale la pena vivir, caminan hacia adelante. 

Cuesta ver a un personaje caminando hacia atrás, mientras habla con otro personaje, que camina hacia adelante. Nuestros ojos y piernas, físicamente y biológicamente, están preparados para ir hacia adelante. Pino, desafía físicamente a sus personajes que perdieron el rumbo y nos genera visualmente poesía en movimiento en escenas… geniales. Todo esto enmarcado en la ciudad de Buenos Aires donde hace más de mil días, que no para de llover. 

Una comparación inevitable

Me atrevo a escribir: que La Nube del año 1998 y Amélie de Jean Pierre Jeunet del 2001, tienen imágenes exactamente iguales, solo que entre ambas, hay casi cinco años de diferencia. Pino, filmó a un personaje que se derrite de amor ante una chica y se vuelve agua cayendo al suelo. Como Amélie, que se derrite y cae al suelo “de la misma manera” al hablar con Nino en el café Des Deux Moulins. La Nube fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Venecia.

Todas las películas de Solanas que mencionamos abajo, son solo algunas de sus grandes películas de ficción y sus tráileres.

Ficción

El exilio de Gardel (1985)

Sur (1988)

Ganó Mejor Director en Cannes en 1988

El viaje (1992)

La nube (1998)

Documentales

Como documentalista, la obra que más se destaca es su ópera prima “La Hora de Hornos”. Este documental de 264 minutos fue recogiendo premios internacionales y se proyectó en más de setenta países. Intentaron estrenarla en Buenos Aires y fue prohibida, recién cinco años después (1973) pudieron estrenarla con Octavio Getino. En 1976 la Triple AAA lo amenazó de muerte y se exilió a España y luego, a Francia. Su última película documental, aún está esperando su estreno: “Tres en la deriva del caos creativo”. 

Los documentales mencionados abajo, son solo algunos de los más destacados.

  • La hora de los hornos (1968)
  • Argentina, Mayo de 1969: los caminos de la liberación (1969)
  • Perón, La revolución justicialista (1971)
  • Argentina latente (2007)
  • Tierra sublevada: Oro impuro (2009)
  • Viaje a los pueblos fumigados (2018)

El cine argentino dice gracias a Pino Solanas

Como director y escritor, dejó un legado en el cine social, político y de denuncia, que tiene que ver con el sentir popular de la época en que fueron filmadas sus películas. Desde la década del 60 hasta la actualidad, su cine testimonial, documental y de ficción, siempre tuvo que ver con la crueldad, la desigualdad, la injusticia y la poesía del ser humano.

El cine de Solanas es una experiencia única, porque fue un director único. Su cine tuvo un sentimiento, un sentido y una voz, muy Argentina y a la vez, muy universal. Sus películas de ficción son tan grandes como sus documentales.

Gracias por dejarnos estas hermosas historias, por convertir parte de tu tiempo en esta vida en películas, y compartirlas a través de la eternidad con nosotros. Gracias por dejarnos tu mirada.

Anécdota y conclusión

Tuve la posibilidad un día de hablar con Pino. Estábamos en el hall del Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires, esperando para ver un concierto de Barenboim. Me acerqué y le dije que éramos colegas, que hacía cine igual que él. Nos pusimos a hablar de cine argentino. Antes de entrar a ver el concierto, le dije que la película que más me gustaba de él, era La nube. 

Abrió los ojos y me dijo: “¡No, cómo te acordás de esa película! Nadie se acuerda…  una de las protagonistas es ella (Ángela Correa) mi mujer.” Angela luego nos sacó una foto. Yo le dije, que no sólo la recordaba, sino que la tenía original en mi DVDteca en el lugar de “grandes películas” ya que me parecía una historia con una fuerza visual y una poesía, muy poco vista. Me sonrió, me dio las gracias por recordarle La nube y yo le dije: “Gracias a ti”.

Más información sobre Fernando Ezequiel Solanas en la cuenta de Facebook Honramos Fernando Pino Solanas:

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