Fuego negro es un thriller de corte fantástico escrito y dirigido por el mexicano Bernardo Arellano (Entre la noche y el día, El paraíso de la serpiente). Un hombre extraño busca a su hermana desaparecida en un sórdido hotel donde nada es lo que parece.

Está protagonizada por Tenoch Huerta (Narcos: México, El Autor), Erendira Ibarra (El candidato, Sense8), Mauricio Aspe, Johana Fragoso Blendl, Dale Carley, Angel Garnica, Eglé Ivanauskaité, Daina Soledad Liparoti, Ariane Pellicer, Pedro Prieto y Marina Vera. La película se ha estrenado internacionalmente a través de Netflix el día 21 de agosto de 2020.



Fuego Negro

 

Crítica de ‘Fuego negro’

Ficha Técnica

Título: Fuego negro
Título original: Fuego negro

Reparto:
Tenoch Huerta (Franco)
Eréndira Ibarra (Rubí)
Mauricio Aspe (Max)
Johana Fragoso Blendl (Julia)
Dale Carley (Jack)

Año: 2020
Duración: 81 min
País: México
Dirección: Bernardo Arellano
Guion: Bernardo Arellano
Música: Darío Arellano
Fotografía: Damián Aguilar
Género: Acción
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Fuego negro’

Sinopsis de ‘Fuego negro’

Fuego negro nos presenta a un criminal renegado que busca a su hermana. Llega a un sórdido hotel donde encandila a una misteriosa camarera y se encuentra con un siniestro huésped. (NETFLIX).

Dónde se puede ver la película



 

Fuego negro
Foto de Netflix

El hotel de los líos

Lo primero que llama la atención de Fuego negro es la saturación cromática que tiene la fotografía realizada por Damián Aguilar (Infames, Capadocia). La dirección de arte, las localizaciones y ese peculiar tratamiento visual, vaticinan una sugerente incursión dentro del thriller fantástico y/o surrealista. Enseguida notaremos que todo resulta muy forzado y que la falta de presupuesto deja en evidencia las carencias actuales que tiene el cine digital para generar ese tipo de atmósferas.

La película comienza con la búsqueda de una chica en un sórdido hotel. Pocas explicaciones más tendremos. Los pasillos y habitaciones bien podrían pertenecer a un prostíbulo ideado por Nicolas Winding Refn y los personajes que van apareciendo podrían hacerlo en cualquier pesadilla de influencia lynchiana. Son elementos que invitarían a adentrarnos en una ficción perturbadora y sugestiva… en manos de los cineastas nombrados.

Porque al final, Fuego Negro, se convierte en un dislate escénico que colecciona ingredientes ajenos del cine negro y de género fantástico, pero sin orden ni concierto. Desconozco las verdaderas intenciones que tenía el director y si se tomó totalmente en serio la realización de su película, pero el resultado es una comedia de Serie B con algunos momentos verdaderamente descacharrantes.

Dark Forces
Foto de Netflix

Fuego, camina conmigo

Fuego negro tiene un montaje caótico y un guion que parece escrito sobre la marcha. A veces se tiene la sensación de estar presenciando un trabajo de escuela. Por lo que he leído, la idea es hacer una trilogía y esta película tendría una precuela y una secuela. Eso sí que me parece surrealista y no la aparición de sus estrambóticos personajes. En muchas ocasiones, el intenso drama se retuerce hasta lo telenovelesco. Los diálogos ofrecen sentencias y frases pomposas, como quien regala caramelos por Halloween. Las actuaciones están sobreactuadas y chirrían como la puerta de un castillo encantado. Todo suena hueco y desentonado. ¿Esto es en serio?

Se adivina cierta pasión por el cine de género tras la planificación de algunas secuencias. La colocación de la cámara y la acumulación de clichés, así parecen indicarlo. Solo para que te hagas una idea si aún no la has visto, sale un chico duro, la femme fatale, vampiros, prostitutas, enanos, un tuerto, viejos decrépitos y hasta una médium albina. Todo sucede de noche y con ese tratamiento visual tan peculiar que comentábamos de la fotografía. El empacho referencial convierte la película en una involuntaria comedia a lo Ed Wood, donde las luchas son tan ridículas y poco creíbles como las secuencias de sexo.

Fuego negro
Foto de Netflix

Conclusión

Fuego negro es una película mexicana escrita y dirigida por Bernardo Arellano. Nos sumerge en un universo que combina lo fantástico con lo surrealista con la mirada puesta en el cine de Guillermo del Toro, David Lynch o Nicolas Winding Refn, aunque finalmente cae rendida a los brazos de Ed Wood y Tommy Wiseau.

Fuego negro es una película de Serie B tan ambiciosa que colisiona inesperadamente con lo literario y telenovelesco de sus diálogos. Se convierte entonces en una involuntaria comedia que será incluso disfrutable por lo absurdo de la propuesta. El director ha manifestado que tiene previsto grabar una precuela y una secuela para completar una trilogía… no sé si nos estará troleando, pero ¿te atreverás a verlas todas?

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