Pilar G. Almansa es la encargada de dirigir y escribir G-NESIS, una propuesta teatral inmersiva. Esta obra se define como una “escape room” teatral, donde el público es quién decide cómo transcurre la propia obra. De esta forma, este proyecto busca fomentar la asistencia de adolescentes y el interés de éstos en el universo teatral. También cabe recordar que este espectáculo nace de la investigación de la iniciativa Nuevas Direcciones del CDN en 2019. Gracias a ello, se incorpora dentro de la estrategia del Teatro Galileo para la creación de nuevos públicos, siendo en este espacio el lugar escogido para su estreno. Se puede disfrutar hasta el 30 de mayo en el Teatro Galileo.



G-NESIS

Crítica de ‘G-NESIS’

Ficha Técnica

Título: G-NESIS
Título original: G-NESIS

Duración: 90 min. apróx.
Dirección: Pilar G. Almansa
Dramaturgia: Pilar G. Almansa y Paul Fernández
Idea original aplicación G-nesis: Pilar G. Almansa
Coordinación:
Pilar G. Almansa
Asistencia a la coordinación:
Paul Fernández
Diseño de experiencia de usuario:
Andrea Rubio y Andrea Cuadrado
Programación:
Juan Rodríguez y Diego Jiménez
Voz en off:
Eva Redondo
Espacio sonoro:
Irma Catalina
Iluminación:
Jesús Antón
Asesor de espacio escénico:
Jesús Placencia
Producción: La Pitbull con el apoyo de la convocatoria de Modernización y digitalización de las Industrial Culturales y Creativas del Ministerio de Cultura. Cuenta con el apoyo de la Universidad Complutense de Madrid (Proyecto de innovación educativa del Máster de Sociología Aplicada) y con el apoyo de la Universidad Carlos III de Madrid (Proyecto Conjuntos, financiado por la Fundación Daniel y Nina Carasso)

Tráiler de ‘G-NESIS’

Sinopsis de ‘G-NESIS’

G-NESIS es un ‘escape room’ en teatro, es ‘Among Us’ en teatro. G-NESIS es ciencia ficción en teatro.

Y, además, G-NESIS es un espectáculo en el que los espectadores son los protagonistas. A través de una app diseñada específicamente para G-NESIS, el público jugará, interactuará, decidirá y descubrirá los secretos de la historia.

La Tierra se ha convertido en un planeta contaminado e inhabitable. En la nave G-NESIS viajan los elegidos de La Alianza, una organización supranacional, para colonizar el planeta Siria y salvar a la especie humana. Viajan en estado de hibernación mientras una tripulación altamente cualificada se mantiene despierta y se sacrifica durante generaciones para asegurarse de que los 300 años que dura el viaje a Siria se realizan sin contratiempos. Mientras tanto, en la simulación, los elegidos realizarán un entrenamiento físico, político y tecnológico para enfrentarse a los desafíos de su nuevo hogar. (TEATRO GALILEO).



G-NESIS
Foto de Jacobo Medrano

Un debate perpetuo

El teatro inmersivo es una de las dinámicas más atractivas para el espectador en el mundo teatral. La razón no es otra que la participación del público es activa, por lo que debe ser parte de la propia obra. Pilar G. Almansa en G-NESIS apuesta por una estrategia en la que se omiten actores y son los propios asistentes quienes conforman la historia. Así, se introduce una narrativa en la que se transporta al público al futuro, a una distopía donde la Tierra debe ser abandonada. Sin embargo, la propuesta va un paso más allá, donde la improvisación y la elección son fundamentales, extrayendo distintas líneas narrativas paralelas en torno al punto central del espectáculo. Gracias a ello, se comprende la finalidad de la pieza teatral, que va más allá del entretenimiento y se posiciona más en torno a un experimento sociológico.

Esa filosofía más profunda y la posibilidad de observar el comportamiento de los espectadores, hace recordar a un estilo parecido al de “Escoge tu aventura”. No obstante, el problema que se halla en la historia, es que el espectador no logra conectar totalmente con lo que se está contando, quedándose algo perdido a lo largo de la obra. En consecuencia, la participación de los asistentes se puede ver condicionada por esta confusión, por lo que el potencial no se alcanza como pudiera. Asimismo, el contenido de los mensajes es una buena forma de comunicación, pero se echa en falta una introducción que facilite el entendimiento de la dinámica para aquellos menos familiarizados con el smartphone, o incluso con el concepto del navegador que se necesita en la obra y los atajos a utilizar.

Teatro Galileo
Foto de Jacobo Medrano

Bienvenidos al futuro

No se puede negar que G-NESIS se mueve en una narrativa sugerente y rompedora, pero el principal problema que se encuentra es su forma. En primer lugar, se reviste como una experiencia teatral inmersiva, pero, aun así, debe haber una presentación tangible y con la suficiente información para hacer factible la vivencia. Se echa en falta un mayor cuidado en que todos los espectadores comprendan lo que deben utilizar y cómo hay que hacerlo. También da la sensación de ser una pieza aún por acabar y encontrarse en fase de pruebas, por lo que no obtiene un resultado en conjunto más favorable del que pudiera. Por ende, la percepción general durante las primeras actividades es de perplejidad total, lo que perjudica al proceso experimental completo del espectador y el resultado global de la propia obra.

A pesar de ello, hay momentos en los que se propone satisfactoriamente el procedimiento de la actividad. Por ejemplo, las pruebas a realizar, en especial, las de fuerza e inteligencia, se convierten en un momento de puro dinamismo. Por lo tanto, en esas partes, se puede comprobar una ejecución interesante de la pragmática de la filosofía del espectáculo. Después, hay misiones menos desarrolladas que no impactan de la misma manera, pero el conflicto es que la irrupción de las líneas paralelas del debate son difíciles de unirse al desarrollo de la pieza. Dicho de otra forma, se da tanta responsabilidad para ejecutarla al espectador, y sin guía, que podría incluso no formarse ese diálogo del poder. Y, sin duda, es una pena, ya que ese debate activo y esa lucha por llegar a un punto en común es lo mejor de la obra, si se produce.

G-NESIS
Foto de Jacobo Medrano

Conclusión

G-NESIS es un experimento teatral con potencial, donde si se realizase de una forma más organizada, sería un espectáculo dialéctico exquisito. Sin embargo, el problema es que la ejecución se mueve en una confusión en la que falta ajustar distintos elementos para hacerlo más llevadero. No obstante, tiene momentos de dinamismo puro y si se produce el debate, los asistentes pueden llegar al punto álgido de la obra. A pesar de ello, la sensación global es de inacabada, como si todavía faltasen por ajustar partes de la pieza teatral. Una experiencia que promete llevar al público a un universo interactivo, pero se pierde en un envoltorio y contenido embarullado.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí