Gone es una miniserie británica de thriller psicológico y crimen creada y escrita por George Kay, guionista y creador de títulos como Lupin, The Long Shadow y Hijack. La ficción está protagonizada por Eve Myles y David Morrissey, y plantea un inquietante juego del gato y el ratón a partir de la desaparición de una mujer. Gone utiliza el misterio criminal como punto de partida para explorar la apariencia, los privilegios, los prejuicios y la dificultad de distinguir entre la verdad y la imagen que una persona proyecta ante los demás. Se puede ver desde el 1 de septiembre de 2026 en Filmin.
Crítica de 'Gone'
Ficha Técnica
Título: Gone
Título original: Gone
Reparto:
David Morrissey (Michael Polly)
Eve Myles (DS Annie Cassidy)
Billy Barratt (Dylan Sedgwick)
Rupert Evans (Rory Bowman)
Elliot Cowan (Stephen Sedgewick)
Jodie McNee (DC Nira Barker)
Clare Higgins (Carol Bradley)
Arthur Hughes (DI Ivan Pemberley)
Chris Lane (Periodista)
Nicholas Nunn (Paul Whitchurch)
Jennifer Macbeth (DC Becky Hammond)
Emma Appleton (Alana Polly)
Oscar Batterham (DC Duncan Carmoody)
Año: 2026
Duración: 47 min.
País: Reino Unido
Director: George Kay (Creador), Richard Laxton
Guion: George Kay. Libro: Julie McKay, Rob Murphy
Fotografía: Álvaro Gutiérrez
Música: Harry Escott
Género: Intriga. Thriller
Distribuidor: Filmin
Tráiler de 'Gone'
Sinopsis
El insondable director de escuela Michael Polly (David Morrissey) regresa a casa una tarde y descubre que su esposa, Sarah, ha desaparecido. Con el paso de las horas, denuncia su desaparición ante la inspectora Annie Cassidy (Eve Myles), una detective pragmática e inflexible a quien desconcierta de inmediato el aparente estoicismo del director. A medida que el caso se complica con la aparición de pruebas desconcertantes, a Annie le asignan el papel de oficial de enlace con la familia. La noticia de la desaparición se propaga a pesar de los intensos esfuerzos de Michael por contenerla, mientras su compromiso con sus deberes profesionales se mantiene inquebrantable. (Filmin)
Dónde se puede ver la serie en streaming
El misterio aguanta aunque no sea nuevo
Gone sabe aprovechar la incertidumbre. Michael puede ser una víctima, puede estar ocultando algo o puede ser ambas cosas al mismo tiempo. La investigación de Annie Cassidy va desmontando progresivamente esa imagen de hombre respetable y descubre una relación matrimonial mucho más compleja de lo que parecía. Lo mejor de Gone está precisamente en esa sensación constante de sospecha.
Lo peor es que tampoco tarda demasiado en convertirse en una estructura bastante reconocible dentro del género. La serie juega con secretos, pistas, recuerdos y revelaciones que funcionan individualmente, pero que en conjunto no siempre producen la sorpresa que probablemente buscan.
La sospecha como motor
La dirección apuesta por una atmósfera contenida, fría y bastante incómoda. No necesita convertir cada escena en un espectáculo, la tensión nace principalmente de las conversaciones y de la información que se va descubriendo poco a poco. Eso es una decisión acertada, pero también hay momentos en los que se nota demasiado la maquinaria del thriller.
Algunas revelaciones parecen colocadas más para mantener nuestra atención que porque resulten verdaderamente necesarias para los personajes. Gone quiere que sigamos haciendo preguntas constantemente, y en ocasiones se preocupa más por la pregunta que por la respuesta, eso provoca que determinados giros pierdan fuerza.
David Morrissey bajo sospecha
David Morrissey es probablemente el principal motivo para seguir adelante con la serie. Su interpretación de Michael funciona porque nunca resulta completamente transparente, puede parecer vulnerable en una escena y sospechoso en la siguiente. Hay algo permanentemente incómodo en su comportamiento, incluso cuando aparentemente no está haciendo nada extraño, y esa ambigüedad es fundamental, ya que si el protagonista fuera demasiado claramente inocente o culpable, la serie perdería buena parte de su interés.
Eve Myles también está muy bien como Annie Cassidy. No funciona simplemente como el personaje encargado de hacer preguntas y descubrir pistas, tiene personalidad propia y una manera de enfrentarse a Michael que permite que la investigación tenga cierta tensión personal.
Los giros no pesan
Los espacios cotidianos, la escuela, la casa familiar, las calles, adquieren progresivamente una apariencia amenazante, y eso es importante porque Gone juega constantemente con la idea de que el peligro no está necesariamente en un lugar extraordinario, puede estar en casa, puede estar en el matrimonio, puede estar en alguien a quien todo el mundo considera respetable.
No hay una espectacularidad especial, pero tampoco la necesita, Gone es más eficaz cuando parece una investigación realista que cuando intenta convertirse en un thriller de grandes revelaciones.
Conclusión de 'Gone'
Gone no es un thriller imprescindible ni especialmente innovador, pero sí una propuesta suficientemente sólida para dejarse ver con interés. Una de esas series que quizá no recuerdes durante demasiado tiempo, pero que mientras la estás viendo consigue que quieras saber qué está pasando.
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