Con un tono que combina humor, emoción y una mirada poco habitual en la comedia española, Haciendo amigos, película dirigida por David Marqués (Puntos suspensivos, En temporada baja) propone una historia donde los prejuicios saltan por los aires y los personajes se ven obligados a descubrir a los demás desde una nueva mirada y enfrentarse —por primera vez— a sí mismos. Una divertida comedia sobre la importancia de saber ponernos en el lugar de los demás, sobre la empatía. Estreno el 10 de julio de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Haciendo amigos'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Haciendo amigos
Título original: Haciendo amigos
Reparto:
Quim Gutiérrez (Félix)
Antonio Resines (Antonio)
Megan Montaner (Eva)
Marta González de Vega
Sherezade Atiénzar (Bailarina de barra)
Pilar Castro
Giovanni Florido (Quijano)
Eduardo Rosa
Año: 2026
Duración: 110 min.
País: España
Director: David Marqués
Guion: Marta González de Vega
Fotografía: Chiqui Palma
Música: Maria Vertiz
Género: Comedia
Distribuidor: Sony Pictures Releasing de España
Tráiler de 'Haciendo amigos'
Sinopsis
Antonio (Antonio Resines) y Félix (Quim Gutiérrez) son una pareja de atracadores de poca monta que, huyendo de la policía tras atracar una joyería, se cruzan con Eva (Megan Montaner), monitora de un grupo de teatro formado por personas con discapacidad, que confunde a Félix con Ángel, un nuevo miembro del grupo al cual no conoce y al que están esperando. Aprovechando la confusión, Félix y Antonio consiguen escabullirse. Sin saber que les espera un retiro creativo de una semana con el entrañable grupo. (Sony Pictures Releasing de España)
Dónde se puede ver la película en streaming
Atraco y mentira
La idea tiene potencial, no solo por las posibilidades humorísticas del equívoco, sino porque permite enfrentar a dos personajes egoístas y bastante miserables con un grupo que termina desmontando todos sus prejuicios. Durante los primeros minuto Haciendo amigos juega bien con esa situación, las mentiras se acumulan, los protagonistas improvisan continuamente para no ser descubiertos y el choque entre ambos mundos genera algunos momentos realmente simpáticos.
Pero conforme avanza la historia, el guion empieza a recorrer un camino demasiado conocido. Los conflictos aparecen exactamente cuando uno espera que aparezcan, las transformaciones personales siguen un recorrido muy previsible y la película termina abrazando un tono de comedia amable que reduce bastante la fuerza de su planteamiento inicial.
Ternura antes que picardía
David Marqués demuestra una vez más que se siente cómodo manejando personajes cotidianos y situaciones donde el humor nace más de las personas que del chiste fácil. Haciendo amigos mantiene un tono ligero durante casi todo el metraje y evita convertir a los personajes con discapacidad en simples herramientas para provocar lágrimas o lecciones morales, eso se agradece.
También da la impresión de que el director evita constantemente cualquier incomodidad. Los momentos más conflictivos se resuelven con rapidez y el relato termina apostando por una conciliación tan amable que pierde parte de la personalidad que prometía al principio. Había espacio para una sátira mucho más afilada.
Verdad entre tanta falsedad
Antonio Resines interpreta con solvencia a ese delincuente cansado que lleva demasiados años sobreviviendo a base de pequeños engaños. No descubre nada nuevo, pero su experiencia le permite sacar partido incluso a los diálogos más sencillos. Quim Gutiérrez aporta el carisma habitual y sostiene buena parte de las situaciones cómicas gracias a una interpretación muy natural.
Megan Montaner cumple correctamente como nexo entre ambos mundos, aunque su personaje queda algo limitado por el guion. Sin embargo, quienes realmente terminan dando personalidad a Haciendo amigos son los integrantes del taller de teatro. Sus escenas poseen una espontaneidad que el resto del film no siempre consigue alcanzar y son responsables de los momentos más sinceros y graciosos de la historia.
Al servicio de los personajes
Haciendo amigos no busca grandes alardes visuales, apuesta por una puesta en escena muy funcional que deja todo el protagonismo a los actores y a las relaciones entre ellos. La fotografía resulta luminosa y cercana, reforzando el tono optimista del relato, mientras que el montaje mantiene un ritmo ágil que evita que la película se haga pesada. Técnicamente cumple, aunque también transmite cierta sensación de televisión de calidad antes que de verdadero cine con personalidad visual.
Conclusión de 'Haciendo amigos'
Haciendo amigos es una de esas películas que cuesta rechazar por completo porque nace desde un lugar de transparencia y autenticidad, tiene afecto por sus personajes, evita caer en la condescendencia más evidente y consigue arrancar alguna sonrisa gracias a un reparto entregado. Ademas, es una película excesivamente cómoda, cada decisión parece tomada para no incomodar a nadie, para emocionar lo justo y para que el espectador salga del cine con una sonrisa tranquila, y no hay nada malo en eso, simplemente sabe a poco.
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