Los amantes de los musicales están de enhorabuena, ayer se estrenó la versión cinematográfica de Hamilton. Dirigida por Thomas Khail y escrita por Lin-Manuel Miranda, nos cuenta la historia de uno de los padres fundadores de Estados Unidos, Alexander Hamilton. Era cuestión de tiempo que uno de los musicales de Broadway más exitosos de los últimos tiempos tuviera una versión filmada. Durante las escasas tres horas que dura esta obra, el espectador se ve sumergido en una historia de amor, revolución y esperanza.

La obra fue adaptada para Broadway por Lin-Manuel Miranda después de que leyera la biografía escrita por Ron Chernow, “Alexander Hamilton”.  La primera vez que Miranda presentó esta obra musical, fue durante una ceremonia en la Casa Blanca en 2009. Miranda hizo una performance al más estilo freestyle, ante la atenta mirada de Barack y Michelle Obama, que tituló “The Hamilton Mixtape”.

Esta versión cinematográfica ha sido estrenada este 3 de julio, a través de la plataforma de streaming Disney +.

La obra está protagonizada por Lin-Manuel Miranda, Phillipa Soo, Anthony Ramos o Chris Jackson, entre otros.



Hamilton

Crítica de ‘Hamilton’

Ficha Técnica

Título: Hamilton
Título original: Hamilton

Reparto:
Lin-Manuel Miranda (Alexander Hamilton)
Daveed Diggs (Marqués de Lafayette / Thomas Jefferson)
Renée Elise Goldsbrry (Angelica Schuyler)
Jonathan Groff (Rey George)
Christopher Jackson (George Washington)

Año: 2020
Duración: 160 min
País: Estados Unidos
Dirección: Thomas Kail
Guion: Ron Chernow y Lin-Manuel Miranda
Música: Lin-Manuel Miranda
Género: Musical
Distribución: Disney+

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Hamilton’

Sinopsis de ‘Hamilton’

Hamilton es la historia de América de entonces, contada por la América  de ahora. Con una partitura que combina hip-hop, jazz, R&B y Broadway, Hamilton toma la historia del padre fundador estadounidense Alexander Hamilton y crea un momento revolucionario en el teatro, un musical que ha tenido un profundo impacto en la cultura, la política y educación. Filmada en el teatro The Richard Rodgers en Broadway en junio de 2016, la película transporta a su audiencia al mundo del espectáculo de Broadway de una manera única e íntima. (DISNEY PLUS).



Hamilton
Foto de Disney+

La Revolución Americana, a modo de rap

Si algo tiene de característico este musical, es la simbiosis que se produce entre la música urbana y el hecho histórico que se relata. Porque a pesar de estar ambientada en el siglo XVII, parece un musical creado por Spike Lee. La música que nos acompaña en todo momento es una auténtica delicia, en una mezcla variada de géneros musicales. Sin embargo, sería muy injusto limitarnos alabar la gran banda sonora de la obra. Hamilton es mucho más que un musical, es el reflejo de la historia de todo un país. Es una obra verdaderamente asombrosa, que no tiene miedo a hacer un esbozo de la historia americana de una manera desvergonzada.

Otro hecho sorprendente, es que haya funcionado tan bien cinematográficamente, pese a ser una filmación teatral. En concreto, la función que podemos ver en la cinta pertenece a una actuación llevada a cabo en el “Richard Rodgers Theathre” de Nueva York. Thomas Khail consigue capturar en cada fotograma, la esencia de este musical. Es como si, por un momento, nos transportáramos a Broadway y nos hicieran partícipes de este milagro musical.

El reparto que conforma esta obra, tampoco se queda atrás en brillantez. Por un lado tenemos a Lin-Manuel Miranda, el artífice del fenómeno Hamilton. No solo demuestra tener grandes dotes para la música, sino también para la interpretación. El papel principal que lleva a cabo de Alexander Hamilton es magistral, que en todo momento sabe moverse en esa delgada línea entre la comedia y el drama. Por otra parte tenemos a Phillipa Soo, en el papel de Eliza Hamilton. Su interpretación se mantiene continuamente en un nivel alto de intensidad dramática. Podríamos pasarnos horas hablando de cada uno de los personajes y actores que conforman esta obra, pero en líneas generales estos dos son los personajes más relevantes a destacar.

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El Ícaro de Norteamérica

Alexander Hamilton es, probablemente, una de las figuras más importantes en el nacimiento de Estados Unidos, como país. Sin embargo, la historia no le ha reconocido lo suficiente su contribución. Otros personajes históricos como George Washington o Thomas Jefferson son conocidos por el amplio público, no así con Hamilton. Pocos sabían que Hamilton fue la mano derecha de George Washington y que su labor como economista hizo prosperar al país. Hubiera llegado a ser presidente de los Estados Unidos, si no hubiera tratado de volar tan cerca del sol.

A menudo vemos como en Estados Unidos se enarbola a los héroes del país. Esta obra no pretende mostrarnos una cara afable de la vida de Alexander Hamilton. En muchos momentos de la obra, Hamilton se nos presenta como un ser narcisista y neurótico. Es un personaje completamente obsesionado por construir un legado alrededor de su persona. Hamilton vive insatisfecho, pese a tener a una mujer e hijo que le quieren.

En un momento de la función, el personaje de Elisa  hace una comparación entre él e Ícaro. Un hombre que, por ansiar llegar a las cotas más altas en su vida, pierde todo el mundo que tiene a su alrededor. Como el título de esta crítica indica, Hamilton es una especie de antihéroe. Alguien que llevó a cabo grandes logros para su país, pero, que a su vez, también tenía un lado oscuro.

Foto de Disney+

No desperdiciaré mi oportunidad

Una reflexión interesante que deja la obra es si merece la pena dar la vida entera por una causa. Hamilton lucha constantemente por hacerse un hueco en la historia, como si necesitara de una causa mayor, para ser feliz. Hamilton desaprovecha su vida, creando algo que nunca verá con sus ojos.

Hay dos temas que ilustran a la perfección, esta condición del personaje. La primera titulada “My Shot”, que podemos disfrutar durante el primer acto. En ella Hamilton, habla de sus ambiciones ante el nuevo país que está a punto de nacer. Su vida llena de desdichas, especialmente el hecho de que perdiera a sus padres siendo muy joven, le ha hecho inseguro ante la vida. Se puede decir que Hamilton nunca llegó a creer en él mismo, pero sí en la revolución. La idea de una independencia, es la única razón por la que vive, sin ella no es nada.

El segundo tema, es el que se produce durante el segundo acto llamado “Burn”. Probablemente el tema más desgarrador de todo el musical,  en donde Eliza habla de su amor con Hamilton. Una de las líneas viene a decir que vivía en una eterna obsesión por ser recordado para la posteridad.

Es realmente interesante de ver cómo, a medida que va transcurriendo la trama, nos adentramos cada vez más en la mente de Hamilton.  Lo que Miranda ha conseguido con este personaje, es de una proeza extraordinaria. Es un personaje  que tiene muchas similitudes, con el Macbeth de Shakespeare.  De hecho, en un momento de la función, recita un verso de la obra de Shakespeare.

Hamilton
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Conclusión

Hamilton es una obra  que nace de las entrañas de la historia estadounidense. Estamos ante una obra teatral que con esta adaptación, consigue alcanzar la máxima expresión cinematográfica. Es una experiencia artística sin igual, que se hace corta pese a su larga duración. Es una de las sensaciones de Broadway, que ahora tenemos la oportunidad de disfrutar en nuestro país. Pese a ser una filmación de una función teatral, no cabe duda que Hamilton será una de las cintas que más den de hablar en el 2020.

Para todos aquellos que se pregunten dónde pueden escuchar la banda sonora, la pueden encontrar en las principales plataformas de streaming.

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