JU-ON: Orígenes es una serie creada por Taka Ichise (Ju-on: Beginning of the End y Ju-on 4: The Final Curse), que también se encarga de escribir los guiones junto a Hiroshi Takahashi (The Ring, Crows), mientras que el timón de la dirección está cargo de Shô Miyake (And your bird can sing, Playback). El regreso de la saga Ju-on, nos muestra a un experto en sucesos paranormales que busca incansablemente una casa maldita como parte de la documentación necesaria para escribir un libro.

Está protagonizada por Yoshiyoshi Arakawa (The 47 Ronin in Debt, Anthem of the Heart), Yuina Kuroshima (12 Suicidal Teens, Strobe Edge), Ririka, Koki Osamura, Seiko Iwaido, Kai Inowaki, Ryushin Tei, Yuya Matsuura, Kaho Tsuchimura, Takemi Fujii, Ryota Matsushima y Haruka Kubo. La serie está producida y distribuida por Netflix y se ha estrenado el día 3 de julio de 2020.



JU-ON: Orígenes

Crítica de ‘JU-ON: Orígenes’

Ficha Técnica

Título: JU-ON: Orígenes
Título original: Ju-On: Origins

Reparto:
Yuina Kuroshima
Yosiyoshi Arakawa
Ririka

Año: 2020
Duración: 28 min por capítulo apróx.
País: Japón
Creado por: Shô Miyake
Guion: Xerxes Pordely
Género: Terror
Distribuidora: Netflix

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IMDb

Tráiler de ‘JU-ON: Orígenes’

Sinopsis de ‘JU-ON: Orígenes’

JU-ON: Orígenes muestra a un experto en sucesos paranormales, que busca incansablemente una casa maldita donde una madre y su hijo vivieron algo horrible hace mucho tiempo. (NETFLIX).



JU-ON: Orígenes
Foto de Netflix

Los lugares comunes de la saga vistos desde una perspectiva nueva

La saga de J-horror Ju-on sigue más viva que nunca. En este 2020, desde los Estados Unidos, ya se intentó resucitarla a través de un reboot poco afortunado dirigido por Nicolas Pesce que no aportaba nada nuevo. Ahora nos llega desde Japón una serie de Netflix que incluso podría tener continuidad si la audiencia así lo requiere. En JU-ON: Orígenes confluyen algunos de los elementos clásicos de la franquicia creada por Takashi Shimizu (el cuál no está vinculado a esta serie), pero también coexiste un intento de renovación.

JU-ON: Orígenes está compuesta por 6 episodios de corta duración (entre 27 y 31 minutos), apropiándose del característico estilo narrativo de las primeras películas de la saga. Se entremezclan historias y personajes que, de forma desordenada cronológicamente, que acaban vinculados a través de un único espacio: la casa maldita que perteneció a la Familia Saeki. No estoy seguro de que en la serie, esa narrativa fragmentada a modo de rompecabezas acabe funcionando adecuadamente. En muchas ocasiones, la historia resulta confusa y es complicado seguir el hilo argumental.

Lo más llamativo que tiene JU-ON: Orígenes es un consciente alejamiento del terror clásico instaurado por la franquicia. No esperes encontrar el traqueteo de Kayako ni los maullidos de Toshio. Durante los primeros tres capítulos, se apuesta más por un suspense atmosférico que elude los jump scares gratuitos y limita mucho las apariciones fantasmagóricas. A partir del cuarto episodio, se introduce un terror más físico con algunas secuencias profundamente malrolleras, pero siempre con un acercamiento que la distancia al estilo de la saga.

Foto de Netflix

Los abusos como propagadores del mal

JU-ON: Orígenes es una serie que puede ser vista por un público nuevo que apenas conozca el origen de la saga. Sin embargo, al incidir en temas y situaciones recurrentes, sería preferible conocer al menos las primeras películas. Os recuerdo que en Cinemagavia tenéis un artículo donde repasamos la franquicia Ju-on al completo y que puede servirte como guía de iniciación para conocer todos los detalles en profundidad.

Por otro lado, los fans más acérrimos pueden sentirse algo decepcionados con la serie si esperan encontrar más de lo mismo. Los sustos se sirven con cuentagotas y las apariciones se abordan desde una perspectiva muy distinta. JU-ON: Orígenes encuentra su mejor baza en la creación ambiental. Hay un malsano e incómodo retrato sobre los abusos generalizados en la sociedad japonesa (en el ámbito familiar, patriarcal, escolar y económico). Esa sensación constante de putrefacción moral y de desarraigo emocional, está muy bien subrayada por una fotografía de tonos neutros que, en muchos momentos, la acerca más al drama intimista que al terror puro.

JU-ON: Orígenes no es perfecta, sin embargo, su ambición la hace trascender por encima de la mayoría de secuelas de la franquicia. El perturbador universo donde confluyen los distintos personajes, puede resultar demasiado complejo y enrevesado. Probablemente hubiera sido más digerible, centrándose en el personaje del investigador paranormal como nexo principal de todas esas historias cruzadas. El desenlace final puede dejar insatisfecho a muchos, ya que no se ofrecen todas las respuestas y quedan cabos sueltos. Así que no descarto que la serie tenga continuidad en una segunda temporada.

Foto de Netflix

Listado de episodios

La primera temporada de la serie coreana JU-ON: Orígenes, está compuesta de 6 episodios de entre 27-31 minutos. En los créditos finales de todos los capítulos suena el tema Sonkayno interpretado por Marewrew, grupo femenino que canta música Ainu, es decir, música tradicional del norte de Japón. La sensación de invocación a un rito ancestral conecta a la perfección con la reflexión de la serie sobre el vínculo humano en el origen de los fantasmas.

A una joven actriz le preocupan las pisadas misteriosas que oye en su apartamento. Intrigado, el investigador paranormal Yasuo le pide que grabe los sonidos.

Las cosas cambian para Kiyomi y sus atacantes tras el incidente en la casa abandonada. La madre de Tetsuya, una médium, intenta contactar con Haruka.

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