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La increíble historia de la Isla de las Rosas es una comedia dramática de nacionalidad italiana que rememora un extraño caso real. La creación de una república independiente en una pequeña plataforma cerca de la costa italiana. Dirige Sydney Sibilia (Lo dejo cuando quiero). En el reparto destacan Elio Germano (Respiro, Cuestión de karma), Fabrizio Bentivoglio (La eternidad y un día, Silvio) y Matilda De Angelis (The undoing, Veloz como el viento). Se puede ver en Netflix desde el 9 de diciembre.



La increíble historia de la Isla de las Rosas

Crítica de 'La increíble historia de la Isla de las Rosas'

Ficha Técnica

Título: La increíble historia de la Isla de las Rosas
Título original: L'incredibile storia dell'isola delle rose

Reparto:
Elio Germano (Giorgio Rosa)
Fabrizio Bentivoglio (Franco Restivo)
Tom Wlaschiha (W.R. Neumann)
Luca Zingaretti (Giovanni Leone)
François Cluzet (Jean Baptiste Toma)
Matilda De Angelis (Gabriella)
Ascanio Balbo (Carlo)

Año: 2020
Duración: 117 min.
País: Italia
Director: Sydney Sibilia
Guion: Francesca Manieri, Sydney Sibilia
Fotografía: Valerio Azzali
Música: Michele Braga
Género: Comedia. Drama
Distribuidor: Netflix

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Tráiler de 'La increíble historia de la Isla de las Rosas'

Sinopsis

Un ingeniero idealista construye su propia isla en la costa italiana y la proclama nación independiente. Este acto de libertad no pasa desapercibido para el resto del mundo. Cuando aumenta la popularidad de la isla, el Gobierno italiano reacciona rápidamente: el diminuto país es el enemigo y lo somete a duras pruebas. Basada en una historia real. (Netflix España)

Dónde se puede ver la película



El ingeniero Giorgio Rosa

La increíble historia de la Isla de las Rosas tiene un espíritu entre ingenuo e idealista que pretende ganarse el aprecio del espectador a veces de forma un tanto obvia. Todo empieza, no obstante, casi como en una comedia romántica. Año 1968. Giorgio Rosa (Elio Germano) es un ingeniero que acaba de terminar la carrera en Bolonia que, mientras está de celebración, se encuentra con Gabriella (Matilda De Angelis), su exnovia. Giorgio continúa enamorado de ella, y trata sutilmente de reconquistarla.

Para impresionarla decide llevarla a casa en un coche diseñado por él mismo como proyecto de fin de carrera. El problema viene cuando la policía de Bolonia le da el alto y Giorgio no tiene ni papeles, ni el coche matrícula. A fin de cuentas se trata tan solo de un proyecto de fin de carrera. No obstante, el incidente es suficiente como para que Giorgio y Gabriella den con sus huesos en el calabozo. Por supuesto la reconquista sentimental también fracasa.

Giorgio en realidad es una persona inteligente pero despistada, y no muy sujeta a la etiqueta usual de comportamiento. Siempre está maquinando inventos o ideas que causan algún trastorno a sus allegados. Como es un espíritu libre, tiene la quimérica idea de encontrar un sitio donde campee la libertad absoluta, sin normas de tráfico, ni de ningún tipo. A través de una valla publicitaria tiene una idea que solo a él podría ocurrírsele: construir una isla en aguas internacionales, donde no hay leyes. ¿Donde? En Rímini. Lugar de nacimiento de Fellini, por cierto.

La increíble historia de la Isla de las Rosas
© Simone Florena/Netflix

Los ideales de una época

La increíble historia de la Isla de las Rosas es también una película sobre la amistad. Contra todo pronóstico, Giorgio,  consigue construir una isla como si fuera una plataforma, y obtiene el apoyo de un puñado de personas para perseverar en la empresa. En principio cuenta con la colaboración de su amigo Maurizio (Leonardo Lidi). Pronto se unirán un naufrago llamado Pietro (Alberto Astorri), Franca (Violetta Zironi) una joven de 19 años embarazada y un apátrida de origen alemán, W.R Neumann (Tom Wlaschiha). Todos forman un grupo heterogéneo que tienen en común unas circunstancias que les hacen estar al margen de las convenciones sociales consideradas como correctas.

La Isla de las Rosas será un hogar para este grupo. El guion va a tratar de captar al espectador seduciéndole a través de ideales y buenos sentimientos. Se sirve de varios pilares. Por un lado tenemos una defensa del concepto de utopía, de un mundo cambiado para mejor que tiene mucho que ver con los ideales de los años 60. Se menciona, y no por casualidad, que los eventos coinciden con Mayo del 68. Otro factor es que La increíble historia de la Isla de las Rosas es un caso típico de lucha quijotesca.

Es decir, la lucha de un pequeño idealista contra enemigos de mucho mayor rango. Del mismo modo que Don Quijote arremete contra molinos de viento, Giorgio y sus amigos se las han de ver con el estado italiano. Éste será el principal enemigo de la isla, y no escatimará esfuerzos para destruir la plataforma, que está a un paso de convertirse en una república independiente. O sea, La increíble historia de la Isla de las Rosas trata de ganarse al espectador con una elevada dosis de simpático idealismo.

La increíble historia de la Isla de las Rosas
Foto de Netflix

La isla resiste

La increíble historia de la Isla de las Rosas en realidad nunca se toma demasiado en serio. Se trata de una comedia desenfadada, quizá no de carcajada, que tiene en la ligereza su mayor aliado. Una ligereza, además, no exenta de inteligencia aquí y allá. Además, la isla da la impresión de que está mitificada. Se nos presenta primero como una especie de discoteca marítima, de gran éxito por cierto, y luego como un refugio donde sentirse aceptado y estar a gusto con uno mismo. Demasiada idealización, demasiada utopía para ser real, aunque la idea nos proporciona un rato de sosiego y buen rollo mientras vemos la película.

Otro problema es que, por muy hermosas que sea la idea libertaria que defienda La increíble historia de la Isla de las Rosas, los personajes están perfilado de forma maniquea. Es decir, los buenos son muy buenos, y los malos son realmente malos. Particularmente ridículos resultan los personajes de el Primer Ministro de Italia y del Ministro del Interior, que son muy tontos y muy malvados. A falta de conocimiento sobre los hechos reales me atrevería a decir que no todo fue tan simple o caricaturesco.

Sydney Sibilia en lugar de acercarse a la clásica comedia italiana de Dino Risi o Mario Monicelli, más ácida y sarcástica, se deja llevar más por el manual de estilo de Frank Capra. A fin de cuentas, se trata de la historia de un hombre idealista contra el sistema. Y no se puede negar que a ratos la película es realmente agradable, grata de ver y entretenida.

L'incredibile storia dell'isola delle rose
Foto de Netflix

Actores y dirección

Elio Germano, en su papel de Giorgio Rosa es el indiscutible líder de la función. Es un personaje real, que en la película parece estar diseñado para caernos bien. Es inteligente, pero un poco desastre. Algo tozudo, pero también tierno. Incluso buena parte de los actos que lleva a cabo, idealismos aparte, los hace por amor a su ex, Gabriella. Precisamente Matilda de Angelis da la impresión de ser una actriz emergente, toda vez que aparece en The undoing, una de las series del momento, emitida por HBO. En esta película, sin destacar mucho se le adivinan frescura y encanto.

Los "isleños" que acompañan a Giorgio aumentan la cuota de humor, pero sin llegar a ser grotescos o ridículos. Destaca el tono canallesco que da Leonardo Lidi y el algo excéntrico del alemán apátrida que interpreta Tom Wlaschiha. Entre todos casi forman un personaje grupal, unidos frente a los enemigos de la isla. Los antagonistas, o sea los políticos, a pesar de su dibujo algo caricaturesco están defendidos por las decentes actuaciones de Franco Restivo y Luca Zingaretti. No hay nada deslumbrante en líneas generales, y la simpleza de de algunas ideas no facilitan una actuación muy profundo.

De todos modos el elenco de La increíble historia de la Isla de las Rosas, salvo los políticos, cumple con el cometido de concitar simpatía en el espectador. Destacar la participación de un buen actor francés como François Cluzet. Sydney Sibilia consigue que la historia fluya y, a pesar del tono algo burlón, en ningún momento cae en la parodia. Tiene buen tono para la comedia ligera y algunas escenas en medio del mar son realmente pintorescas.

L'incredibile storia dell'isola delle rose
Foto de Netflix

Conclusión de La Increíble historia de la Isla de las Rosas

La increíble historia de la Isla de las Rosas suprime la mayor parte de la trascendencia que pudo tener la historia real, pero a cambio nos recompensa con una agradable dosis de idealismo. Es una película diseñada para caer bien, para ser algo condescendiente, y conseguir una sensación placentera e ingenua. Y en ese aspecto es bastante eficiente. Tampoco aspira a cotas más altas, y eso se resiente en un dibujo de personajes poco ambicioso y unas actuaciones muy normales. Así con todo, en tiempos deprimentes como estos la película se ve con agrado.

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