King Kong (King Kong, 1933) es una película estadounidense dirigida y producida conjuntamente por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack y protagonizada por Far Wray, Robert Armstrong y Bruce Cabot. El guion es una idea original del novelista Edgar Wallace y supone el inicio de la figura más emblemática del cine monstruos, acción y aventuras. Su trascendencia y relevancia en la historia del cine es tal que ocupa el puesto 43 en el ranking “The 100 Greatest American Movies Of All Time” del American Film Institute.



King Kong (1933)

Crítica de 'King Kong (1933)'

Ficha Técnica

Título: King Kong
Título original: King Kong

Reparto:
Fay Wray (Ann Darrow)
Robert Armstrong (Carl Denham)
Bruce Cabot (Jack Driscoll)
Noble Johnson (Jefe nativo)
James Flavin (Segundo oficial Briggs)
Sam Hardy (Charles Weston)
Frank Reicher (Capitán Englehorn)

Año: 1933
Duración: 100 min.
País: Estados Unidos
Director: Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack
Guion: James Ashmore Creelman, Ruth Rose. Idea: Edgar Wallace
Fotografía: Eddie Linde, Vernon L. Walker, J.O. Taylor (B&W)
Música: Max Steiner
Género: Aventuras. Fantástico
Distribuidor: RKO Radio Pictures

Filmaffinity

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Tráiler de 'King Kong'

Sinopsis

Un equipo de cine van a rodar una película a la misteriosa isla de Teschio, al este de Sumatra. Allí los recién llegados descubren la existencia de una civilización prehistórica y de una tribu ancestral que secuestra a la atractiva Ann, la actriz protagonista, para ofrecerla en sacrificio ritual a King, un gigantesco gorila. El animal se enamora de la chica, defendiéndola del ataque de criaturas antediluvianas antes de ser reducido por la expedición. Inmediatamente se decidirá transportar al asombroso simio a Nueva York, para ser exhibido públicamente. El contacto de King Kong con un mundo que no es el suyo y el amor que siente por Ann precipitarán trágicamente los acontecimientos. (Filmin)

Dónde se puede ver la película en streaming



El nacimiento de la bestia más famosa de la historia del cine

El cine de monstruos no sería lo que es hoy en día si no fuese por el King Kong de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, marcando el nacimiento de lo que se conoce hoy por hoy, junto a Godzilla, como la bestia más famosa, emblemática y cinematografiada de toda la historia del cine.

A partir de esta cinta se han realizado tanto una serie de remakes, como el King Kong de John Guillermin de 1976 o el King Kong de Peter Jackson de 2005 (la versión más moderna hasta la fecha), como un reboot (Kong: La isla Calavera (2017)), secuelas (El hijo de Kong (1933), King Kong 2 (1986), etc.) e, incluso, una serie de crossovers que enfrentan a King Kong y Godzilla, con King Kong contra Godzilla (1963) de Ishirô Honda y su reboot moderno Godzilla vs. Kong (2021), y que contará con una nueva película en 2024, Godzilla x Kong: The New Empire.

Como decíamos, King Kong supone el inicio de uno de los mayores legados cinematográficos de la historia del cine, marcando el devenir del cine y las historias de monstruos, bestias y dinosaurios que emergen como una amenaza para la civilización.

Fay Wray

La bella y la bestia

 Más allá de su influencia en el cine de monstruos y aventuras, la película está marcada por ciertos aspectos que le aportan una mayor profundidad, originalidad y calidad a la película. El primero de ellos es la magnífica reinterpretación que se compone a través de King Kong del cuento tradicional francés del S. XVIII de “La Bella y la Bestia”.

Edgar Wallace elabora un guion original a partir de esta idea, realizando una adaptación totalmente libre, pero conservando al completo la esencia de la historia original: una bestia que no tiene cabida en el mundo civilizado se enamora y rapta a una joven y bella mujer por la que haría lo que fuese.

King Kong (2023)

Humanización y deshumanización

Otro de los matices más relevantes de esta cinta es cómo afronta aspectos éticos como la humanización o la deshumanización de ciertos personajes.

En primer lugar, la humanización se ve representada a través de la figura de King Kong, el gigante gorila que apresa a Ann (Fay Wray) y al que la civilización ve como un monstruo que amenaza la paz y la convivencia. Sin embargo, vemos en King Kong un personaje que, a pesar de su apariencia y su condición, se preocupa por Ann y la protege de distintas amenazas a lo largo del filme, jugándose la vida por ella. La película, a través de distintas situaciones, humaniza aquello que en un principio se presenta como una bestia sin escrúpulos.

Por otro lado, Carl Denham (Robert Armstrong), el productor que pretende filmar una película en la isla y conseguir grabar a King Kong, es el personaje que mejor representa la deshumanización de la civilización. Su ambición desmedida y sus ansias de ganar dinero le llevan a poner en peligro todo lo que le rodea, incluyendo con ello a Ann, a King Kong, a su equipo y a la ciudad de Nueva York. El acto que le condena es la captura de King Kong, al que saca de su hábitat natural donde convive con el ecosistema al que pertenece, para convertirlo en una atracción de feria en los teatros de Nueva York y lucrarse con ello.

Fay Wray

Stop motion, vanguardia técnica y efectos especiales

A pesar de la antigüedad de la película, King Kong es, para la época a la que pertenece, una obra maestra en lo que respecta a distintos aspectos técnicos y al uso de los efectos especiales.

Lo más destacable, sin duda, es el reto que supuso representar a King Kong, que en realidad no era más que dos figuras de 45 y 60 centímetros, grabados a través de la técnica del stop motion o animación fotograma a fotograma, esto es, se simula movimiento por medio de objetos que permanecen estáticos a través de la sucesión de imágenes fijas. Esta es la técnica que se emplea para grabar los planos generales de King Kong y los demás dinosaurios de la isla, inmortalizando memorables escenas como la pelea de King Kong con un dinosaurio, su escalada por el Empire State o su enfrentamiento con los aviones estadounidenses.

Además, se construyeron manos, pies y la cabeza de King Kong a escala real para las escenas en las que se veían solamente estas partes en pantalla. Ejemplo de todo esto son las escenas en las que Ann se encuentra atrapada en la mano del simio, cuando éste destruye con sus pies y manos todo lo que encuentra a su paso en el poblado indígena o cuando se realizan primeros planos de la cara del gigantesco gorila.

Para otras escenas de la trama que ocurre en la isla se utilizó la técnica de la retroproyección, es decir, se filma en un primer plano a los actores mientras se proyecta en una pantalla translúcida una grabación realizada anteriormente. Esto es lo que se lleva a cabo para simular el enfrentamiento entre Denham y su equipo con un dinosaurio al inicio de su travesía por la isla en busca de Kong.

La combinación de todos estos elementos y recursos cinematográficos supuso un cambio de paradigma en el uso de los efectos especiales, empleándolos de manera magistral para conseguir lo que, en la época, se podía considerar un efecto muy realista de la acción, hasta tal punto que aun hoy en día se reconoce su tremendo mérito.

King Kong (1933)

Conclusión de 'King kong'

Con King Kong (1933) se crea a una de las figuras más emblemáticas del cine norteamericano. Supone un antes y un después en el cine de monstruos y aventuras gracias a su vanguardia técnica en el uso de los efectos especiales y conmocionó a la sociedad norteamericana de la época. Se han hecho remakes, reebots y crossovers modernizando y reinterpretando su figura. Sin duda, una de las películas más importantes y trascendentales del S. XX.

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