Una de las comedias más aclamadas en Broadway es La jaula de las locas. Basada en la obra original de Jean Poiret, el musical nació de las manos de Jerry Herman y Harvey Fierstein. El musical original acumula nueve premios Tony y tres Drama Desk Award. La adaptación española ha corrido a cargo de Roser Batalla y Roger Peña. Llega al Teatro Rialto de mano de Àngel Llàcer – el cual lo protagoniza también – y Manu Guix, ambos conocidos en el mundo televisivo por programas como «Tu cara me suena» u «Operación triunfo». La recepción del público español ha sido apabullante y ha obtenido, sin duda, el favor de los espectadores. Es, en la actualidad, uno de los musicales icónicos de la Gran Vía de Madrid.



La jaula de las locas

Crítica de ‘La jaula de las locas’

Ficha Técnica

Título: La jaula de las locas
Título original: La Cage aux Folles

Reparto:
Àngel Llàcer
Armando Pita
Iván Labanda
Ana Cerdeiriña
José Luis Mosquera
Ricky Mata
Oriol Burés
Iñaki Mur
Roc Bernadí
Lucía Madrigal Cuadra
Anna Lagares
Antonio del Valle
Bittor Fernández
Júlia Bonjoch
Clàudia Bravo
Joan Salas
Raúl Martín
Empar Esteve
Xabier Nogales
Sergi Terns
Jordi Díaz
Ana Micó
Keko Marcos
Jordi García
Chema Zamora
Sara Martín

Duración: 150 min. apróx.
Dirección: Àngel Llàcer
Dirección musical: Manu Guix y Andreu Gallén
Coreografía: Miryam Benedited
Director adjunto: Marc Montserrat-Drukker y Joan María Segura
Ayudante de dirección: Daniel J. Meyer
Diseño de escenografía: Enric Planas
Vestuario: Míriam Compte
Diseño de iluminación: Albert Faura
Sonido: Roc Mateu
Director residente: Joan María Segura
Diseño de caracterización: Helena Fenoy y Marta Ferrer
Traducción y adaptación: Roser Batalla y Roger Peña
Género: Musical
Producción: Nostromo Live

Tráiler de ‘La jaula de las locas’

Sinopsis de ‘La jaula de las locas’

La jaula de las locas muestra la apacible vida de pareja de Albin y Georges, propietarios del club nocturno “La Cage aux Folles” de Saint Tropez, que se ve totalmente alterada por una noticia inesperada. Jean Michel, el hijo de Georges, se va a casar con la hija de un diputado ultraconservador, acérrimo defensor de los valores más tradicionales en la vida familiar. El encuentro explosivo entre dos familias tan distintas desata una divertidísima comedia llena de amor y de situaciones delirantes. (NOSTROMO LIVE).



La jaula de las locas
Foto de Nostromo Live

Las luces de neón

Es difícil adaptar una obra tan arraigada en su origen, aunque La jaula de las locas ha ido transformándose a lo largo de todos estos años. Por lo cual, la adaptación de Roser Batalla y Roger Peña ha sabido respetar la idea original de Jerry Herman y Harvey Fierstein. La frescura de la historia sigue hipnotizado a los espectadores que deciden ser testigos de lo que se produce en ella. Lo interesante que hay en el musical es la unión entre espectáculo de variedades y la historia que se cuenta. Por ello, mantiene un equilibrio que hace que la diversión esté a altos niveles y a ello se suma la carga emocional que ofrece el relato. Pese a llevar existiendo desde hace más de 30 años, paradójicamente, sigue siendo de plena actualidad. Es fresca e irreverentemente maravillosa.

La historia central se vuelve una oda a la liberación y aprovecha la oportunidad para ser un canto a la diversidad, ya no solo en el plano sexual y afectivo, sino en los estándares de la moral, la familia y hasta la sociedad. A través de una comicidad que nunca pierde el fuelle y una sensibilidad intrínseca, dibuja unos personajes con personalidad y un trasfondo importante de mostrar. No necesita de una complejidad al detalle o explicar el origen de todo, sino que mediante una narrativa bien ejecutada, el espectador empatiza fácilmente. Sabe hacer de lo extremo, verosímil, del mundo del alterne en el arte de la expresión y la música en sentir. Una adaptación que ha sabido mantener el nivel de la historia original y llevar a los asistentes a un momento más que hilarante.

La jaula de las locas
Foto de Nostromo Live

La «joie de vivre» sobre el escenario

Es indudable que La jaula de las locas triunfa gracias al reparto coral que forma parte de él. Se consolida en el marco de un musical a gran escala y se manifiesta en la calidad excelsa de su elenco actoral. Desde las picaresca pajaritas hasta Zaza, todos ponen su grano de arena para crear un espectáculo lleno de majestuosidad y color. La profesionalidad con la que se dejan la piel en el escenario, la manera en la que transmiten su pasión y el humor que recorre sus venas, hacen que sea un gran equipo interpretativo. El espectador puede fijar su mirada en cualquiera de los intérpretes, porque todos se entregan absolutamente. Cuidan tanto la expresión facial como el lenguaje no verbal, son eficaces y se puede ver la importancia que le dan a la composición en el movimiento. 

Dentro de este reparto excelente, hay que mencionar el gran trabajo de Oriol Burés como Albin «Zaza». Tiene un carisma y una personalidad arrolladora. Es histriónico, pero no excesivo. Sabe controlar su energía sobre el escenario, es magnético y atrapa a los asistentes de principio a fin. Junto a él, José Luis Mosquera. Posee una fuerza y una naturalidad excelente en su Georges. Brilla en todo momento y se puede ver ese dinamismo en su forma de proceder. Por lo cual, juntos forman un combo infalible. Por otra parte, Ricky Mata es esa pizca de picante que todavía redondea más el resultado. Tiene un talento innato para la comedia y se ve que disfruta de su Jacob durante la obra. Por último, destacar el trabajo sutil de Bittor Fernández y Lucía Madrigal, que equilibran lo rocambolesco, pero sin romper la esencia.

Foto de Nostromo Live

De luces, colores y pasión

Pensar en La jaula de las locas es hacerlo desde la espectacularidad, desde un montaje que se aleja de lo sencillo, pero que impresiona a nivel visual de una forma certera. Hay que aplaudir la gran disposición técnica que hay detrás de la obra, se puede ver una estructura en la que interviene un equipo especializado para dar vida al famoso cabaret. Lleno de luces y colores, han sabido crear unos espacios en pleno movimiento y en el que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Las transiciones se desarrollan con una naturalidad y con una personalidad, que son incluso en sí mismos un espectáculo. La realización de iluminación es excelente, mantiene el show a pleno ritmo. Llevan al espectador a la atmósfera y lo transportan al clímax en todo momento.

El vestuario es magnífico, lleva impregnado el sello de identidad de la obra y combina a la perfección el significante y el icono. Además, se combinan los colores en una experiencia sensorial, que hace que se valore todavía más la obra. La composición musical es uno de los principales motores de la obra y el resultado es excelso. Han mantenido ese toque de Broadway tan mediatizado y no se pierde ni un ápice de ese mundo de ensoñación musical. Luego, hay que mencionar la ruptura de la cuarta pared. Peligrosa por lo que supone, pero en este musical se sublima de una forma espectacular. Termina por acomodar al espectador y lo hace sentir dentro de esta pintoresca familia. Es imposible no disfrutar a nivel técnico de una obra en la que se ha dejado toda la carne en el asador.

Foto de Nostromo Live

Conclusión

La jaula de las locas es una oda a la diversidad y a la liberación social. Un musical que equilibra las dos facciones de espectáculo e historia ficcionada. Es una montaña rusa de emociones y el espectador se deja envolver en la vorágine de color e histrionismo que navega por la sala. Unos números musicales impresionantes y un reparto coral exquisito. Destacar la labor de Oriol Burés y José Luis Mosquera, que se comen la escena en todo momento. A nivel técnico es impoluta y sabe llevar al público dentro del show hasta la última escena. Un regalo musical, que homenajea la libertad y la apertura de mente, imprescindible tanto por su contenido como por su ejecución.

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