Las líneas discontinuas es el segundo largometraje de la cineasta gallega Anxos Fazáns, una de las voces más personales del nuevo cine gallego. La película construye un delicado drama sobre la soledad, la amistad y la posibilidad de volver a empezar a través del inesperado encuentro entre dos personas que atraviesan momentos de profunda incertidumbre vital. La historia sigue a Bea, una mujer de 50 años inmersa en un doloroso divorcio, y a Denís, un joven trans que lucha contra la precariedad laboral. Cuando un robo fortuito los obliga a convivir durante tres días, ambos descubren una conexión capaz de transformar sus respectivas vidas. Con un tono íntimo, pausado y profundamente humanista, Fazáns se aleja del melodrama para ofrecer una reflexión sobre la identidad, el deseo, la ternura y las segundas oportunidades. Estrenada el  20 de febrero de 2026 en salas de cine españolas.



Las líneas discontinuas película

Crítica de 'Las líneas discontinuas'

Ficha Técnica

Título: Las líneas discontinuas
Título original: As liñas descontinuas

Reparto:
Mara Sánchez (Bea)
Adam Prieto (Denís)
Alberto Rolán
Ana Fórneas
Lidia Veiga
Mónica García

Año: 2025
Duración: 90 min.
País: España
Director: Anxos Fazáns
Guion: Anxos Fazáns, Ian de la Rosa
Fotografía: Sandra Roca
Música: Xavier Bértolo
Género: Drama
Distribuidor: Elástica Films

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Tráiler de 'Las líneas discontinuas'

Sinopsis

Bea es una mujer de 50 años en proceso de divorcio y Denís es un chico tras de 28 años que lucha contra la precariedad laboral. Un suceso inesperado los lleva a conocerse y este encuentro transformará la realidad de ambos para siempre.

Dónde se puede ver la película en streaming



Dos vidas detenidas 

Lo que podría derivar en un thriller o en una comedia de enredo se convierte en un drama intimista sobre dos personas que atraviesan momentos de profunda incertidumbre. Durante tres días comparten conversaciones, silencios y experiencias que les obligan a enfrentarse a sus propias heridas. Ambos pertenecen a generaciones muy distintas, pero comparten la sensación de haber perdido el rumbo.

Las líneas discontinuas utiliza la identidad trans de Denís como parte esencial de su vida, aunque evita convertirla en el único eje del relato. Sin embargo, el desarrollo dramático no siempre está a la altura de la sugerente premisa, algunas situaciones parecen dilatarse sin aportar nuevos matices y el vínculo entre los protagonistas, aunque creíble, no alcanza toda la intensidad emocional que la historia parecía prometer.

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La contención como forma de narrar

Anxos Fazáns apuesta por un cine de gestos mínimos y emociones contenidas. La cámara permanece muy cerca de los personajes, observando cómo intentan reconstruirse mientras el mundo a su alrededor parece avanzar sin ellos.

La dirección evita cualquier dramatización excesiva y confía en la fuerza de las conversaciones cotidianas y de los silencios. Esa sensibilidad aporta autenticidad a muchos momentos, aunque también provoca que el ritmo resulte irregular y que la película pierda intensidad en algunos tramos. El tono íntimo funciona mejor cuando deja respirar a los personajes que cuando intenta subrayar sus conflictos.

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Marcados por la incertidumbre 

Las interpretaciones sostienen buena parte del interés de Las líneas discontinuas. Mara Sánchez transmite con naturalidad el desconcierto de quien debe reconstruir su vida después de veinte años de matrimonio, mientras que Adam Prieto aparece con humanidad, lejos de estereotipos y definido por mucho más que su identidad de género.

La relación entre ambos se construye de manera pausada y creíble, ninguno pretende salvar al otro; simplemente encuentran durante unos días un espacio donde sentirse escuchados. Esa química aporta sinceridad al relato, aunque el guion no siempre consigue desarrollar todas las posibilidades dramáticas de ese encuentro.

Mara Sánchez

Vidas en transición

La fotografía apuesta por una estética sobria que refuerza el tono realista de la historia. Los interiores vacíos de la vivienda funcionan como reflejo del estado emocional de Bea, mientras que la puesta en escena evita cualquier artificio visual.

El montaje mantiene un ritmo pausado, acorde con el carácter contemplativo de Las líneas discontinuas. La música aparece con discreción, permitiendo que los silencios y las conversaciones sean los auténticos protagonistas. Todo el apartado técnico está al servicio de los personajes, aunque sin buscar momentos especialmente memorables desde el punto de vista visual.

Conclusión de 'Las líneas discontinuas'

Las líneas discontinuas propone un encuentro poco convencional entre dos personas que atraviesan crisis muy diferentes, utilizando esa convivencia inesperada para reflexionar sobre la identidad, la soledad y la posibilidad de empezar de nuevo. Su mirada resulta respetuosa y sincera, sin embargo el desarrollo narrativo se muestra demasiado contenido y la historia nunca alcanza la intensidad emocional que su premisa permitía imaginar.

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CINEMAGAVIA
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Pablo Veiga Carpintero
Escribo sobre cine, series y teatro.
las-lineas-discontinuas-critica-pelicula-estreno-cineLas líneas discontinuas propone un encuentro poco convencional entre dos personas que atraviesan crisis muy diferentes, utilizando esa convivencia inesperada para reflexionar sobre la identidad, la soledad y la posibilidad de empezar de nuevo. Su mirada resulta respetuosa y honesta, sin embargo el desarrollo narrativo se muestra demasiado contenido y la historia nunca alcanza la intensidad emocional que su premisa permitía imaginar.

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