El documental Ceux qui veillent (Los que custodian), se ha estrenado en España en la Sección de Largometrajes a Concurso Hipermetropía del 23 FCAT. Dirigido por la belga de origen marroquí Karima Saïdi, nos descubre un único y muy peculiar cementerio multiconfesional creado hace años en Bruselas, donde las personas fallecidas de las tres principales religiones, cristiana, judía y musulmana conviven en perfecta armonía.



Ceux qui veillent (Los que custodian)

Crítica de 'Los que custodian (Ceux qui veillent)'

Ficha Técnica

Título: Los que custodian
Título original: Ceux qui veillent / Those Who Watch Over

Reparto:

Año: 2025
Duración: 88 min.
País: Bélgica, Catar
Director: Karima Saïdi
Guion: Karima Saïdi
Fotografía: Caroline Guimbal
Música: Quentin Jacques, Nicolas Pommier
Género: Documental
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Los que custodian (Ceux qui veillent)'

Sinopsis

Los que custodian explora la forma en que los descendientes de inmigrantes —cristianos, judíos y musulmanes— visitan a sus difuntos. A través de encuentros íntimos, la película nos descubre cómo el cementerio multiconfesional de Bruselas se convierte en un lugar lleno de vida, un barrio donde diferentes comunidades conviven y se respetan. Este microcosmos, único en su género y atemporal, revela una profunda relación entre los vivos y sus muertos, donde se entremezclan la poesía y el humor, y se convierte en el coro de una polifonía humana.



Karima Saidi, cineasta de la memoria y el exilio

Uno de los aspectos más sorprendentes de Los que custodian (Ceux qui veillent) es que logra transformar un espacio asociado a la muerte en un lugar lleno de vida. Karima Saïdi no filma el cementerio como un territorio silencioso o solemne, sino como un espacio de encuentro, conversación y cuidado. Las personas limpian tumbas, cuentan anécdotas, rezan, discuten y recuerdan. Poco a poco, el documental revela que el duelo no aparece aquí como un cierre definitivo, sino como una relación que continúa en el tiempo.

Los que custodian (Ceux qui veillent) explora las actitudes y comportamientos de las personas de diferentes edades y credos religiosos, que visitan a sus amistades o familiares enterrados en el cementerio multiconfesional belga. Sin diálogos ni trama preconcebida, la película observa en silencio a quienes van a reunirse con sus difuntos, personas descendientes de inmigrantes asentados en Bélgica, cristianos, judíos y musulmanes que acuden en solitario o con sus familiares a comunicarse de alguna manera a sus allegados ahora enterrados.

A través de encuentros muy íntimos, Los que custodian nos enseña cómo el cementerio se convierte en un lugar lleno de vida, un barrio donde diferentes comunidades conviven y se respetan. Este microcosmos, único en su género y atemporal, revela una profunda relación entre los vivos y sus muertos, donde se entremezclan las palabras y el silencio, por lo que se convierte en el coro de una polifonía humana. El documental es un muestrario de la gran diversidad humana, también en el cuidado o la decoración de la tumba, con flores o piedras, poniendo frases o fotos del finado, limpiando el mármol o dejando crecer las plantas. Entre los visitantes muchas veces se establecen comunicaciones espontáneas, ayudas solidarias, comparten alimentos o bebidas, mientras cerca descansan los eternamente ahora obligados a ser convecinos.

Ternura, compasión y perdón 

Contemplado con serenidad este gran territorio sagrado, es un espacio de convivencia, lleno de paz y reconciliación entre quienes aún están vivos y sus difuntos. La cámara se mueve con respeto y manteniendo la adecuada distancia para el encuentro íntimo, donde cada persona se expresa según su particular personalidad. Algunos “dialogan” con la esposa o el hijo desaparecido, otros les consultan esperando su respuesta incluso mediada por ángeles o de otras maneras, hay quienes se lamentan y piden perdón por los errores en la relación.

La directora adopta una mirada extremadamente paciente y observadora. La cámara rara vez invade a los personajes; más bien parece acompañarlos con respeto, dejando que las emociones aparezcan de forma natural. Esa distancia medida es uno de los grandes logros del film, porque evita convertir el dolor en espectáculo. Los que custodian (Ceux qui veillent) no busca conmover mediante escenas dramáticas forzadas, sino a través de pequeños gestos cotidianos que terminan acumulando una enorme carga emocional.

La fotografía del documental recoge con precisión la variedad del extenso cementerio, mostrando con calma muchos detalles no siempre vistos, porque precisan tiempo y la necesaria actitud abierta para poder ser percibidos en el fondo de las miradas. Visualmente, Los que custodian (Ceux qui veillent) destaca por la sensibilidad de su fotografía. Los encuadres convierten el cementerio en un espacio cambiante según la luz, el clima y las estaciones. La naturaleza —las plantas, el viento, la lluvia— tiene una presencia constante, como si el tiempo mismo formara parte del duelo. Esa dimensión visual aporta una serenidad melancólica que atraviesa toda la película.

Durante Los que custodian (Ceux qui veillent) apenas hay una ligera y esporádica banda sonora de música clásica, los sonidos de los pajaritos, correteo de ardillas, el rumor del viento, las charlas entre los allegados o con los trabajadores del camposanto. Son frecuentes los buenos deseos solidarios, entre quienes se encuentran por la cercanía de sus familiares enterrados, aliviando la carga emocional y el duelo. Como si fuera testigo notarial el documental recoge testimonios exteriorizados por algunas personas, sobre como fueron los últimos minutos de vida de la persona y su muchas veces consciente despedida de los familiares más cercanos en el momento del fallecimiento.

Contemplar la memoria y la convivencia

Formalmente, Los que custodian (Ceux qui veillent) tiene un ritmo contemplativo que recuerda más al cine de observación que al documental tradicional informativo. No hay entrevistas explicativas ni una estructura narrativa rígida. El film avanza a través de fragmentos, estaciones y encuentros. Esta elección aporta autenticidad y poesía, aunque también puede exigir bastante implicación del espectador. En algunos momentos, la ausencia de un eje dramático claro hace que la película parezca repetirse o perder intensidad narrativa.

Otro elemento especialmente interesante es cómo la película retrata la diversidad cultural y religiosa sin convertirla en discurso explícito. Musulmanes, judíos y cristianos ortodoxos comparten el mismo espacio funerario, y el cementerio termina funcionando como una metáfora silenciosa de coexistencia. Karima Saïdi muestra diferencias en rituales y formas de recordar, pero también una experiencia común: la necesidad de mantener un vínculo con quienes murieron. El documental encuentra así un equilibrio muy delicado entre lo particular y lo universal.

Sin embargo, la gran virtud de Los que custodian (Ceux qui veillent) también puede ser su principal límite. Su apuesta por la observación y la atmósfera hace que el conflicto permanezca siempre en un plano muy sutil. Quienes esperen una narrativa más estructurada o un análisis social más directo pueden sentir que la película se queda demasiado en la contemplación. Aun así, precisamente en esa delicadeza reside su fuerza: Saïdi parece más interesada en escuchar que en explicar.

Conclusión de 'Los que custodian (Ceux qui veillent)'

El documental Los que custodian (Ceux qui veillent) de la directora belga de origen marroquí Karima Saidi, hace un gran reportaje sobre el único cementerio multiconfesional de Bruselas, donde los descendientes de emigrantes cristianos, judíos y musulmanes visitan a sus amistades y familiares fallecidos. Poesía, reflexión, filosofía, humor y solidaridad, llenan este rico testimonio entre la vida y la muerte. Es un documental íntimo y profundamente sensible sobre la memoria colectiva, la migración y la persistencia de los vínculos afectivos. Más que hablar de la muerte, la película habla de cómo los vivos continúan construyendo comunidad alrededor de sus ausencias.

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Fernando Gálligo Estévez
El cine, muy especialmente en pantalla grande y en versión original, siempre ha estado conmigo en las distintas ciudades donde he vivido. Estar a un lado y al otro de la pantalla me ha hecho amar el cine. Por eso me gusta ser espectador, actor secundario, figurante, reportero y cronista de cine. Desde los 27 años de edad colaborador de prensa cultural y general aportando, a los distintos temas, siempre mi visión cosmopolita y heterodoxa. He publicado hasta ahora siete libros en cuatro editoriales diferentes, siendo mi séptimo libro "Relatos de Cine", editorial Jákara, Málaga, como homenaje al Séptimo Arte. Web profesional https://tresviernes.com
los-que-custodian-documental-criticaEl documental Los que custodian (Ceux qui veillent) de la directora belga de origen marroquí Karima Saidi, hace un gran reportaje sobre el único cementerio multiconfesional de Bruselas, donde los descendientes de emigrantes cristianos, judíos y musulmanes visitan a sus amistades y familiares fallecidos. Poesía, reflexión, filosofía, humor y solidaridad, llenan este rico testimonio entre la vida y la muerte. Es un documental íntimo y profundamente sensible sobre la memoria colectiva, la migración y la persistencia de los vínculos afectivos. Más que hablar de la muerte, la película habla de cómo los vivos continúan construyendo comunidad alrededor de sus ausencias.

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