La obra teatral Los Remedios llegó el pasado 12 de diciembre de 2021 al Teatro Lara, tras el éxito obtenido tanto por crítica como por público. Además, le otorgó el galardón a mejor autoría revelación a Fernando Delgago-Hierro, en los Premios Max 2021. Por otro lado, Delgado Hierro protagoniza esta pieza junto a Pablo Chaves, ambos creadores de este proyecto. Así, La_Compañía exlímite consolida su posición en el actual panorama teatral, siendo una de las compañías más prometedoras, avalada por los trabajos ya estrenados. Se puede disfrutar hasta el 9 de enero a las 20:30 horas, todos los domingos, en la Sala Cándido Lara del Teatro Lara.

Puedes leer nuestra PRIMERA CRÍTICA sobre la obra Los Remedios, de Fernando Delgado-Hierro, pulsando AQUÍ.



Los Remedios obra

Crítica de 'Los Remedios'

Ficha Técnica

Título: Los Remedios
Título original: Los Remedios

Reparto:
Fernando Delgado-Hierro
Pablo Chaves

Duración: 110 min. apróx.
Dirección: Juan Ceacero
Dramaturgia: Fernando Delgado-Hierro
Creación: Pablo Chaves y Fernando Delgado-Hierro
Ayudante de dirección y audiovisuales: Majo Moreno
Escenografía y vestuario:
Paola de Diego (AAPEE)
Iluminación:
Juan Ripoll
Diseño gráfico:
Celinda Ojeda
Comunicación: Inés Sánchez
Fotografía: Luz Soria y La Dalia Negra
Coordinación técnica: Leyre Escalera
Asesoría artística: Gérard Imbert
Ayudante de producción:
María Martínez
Producción: La_Compañía exlímite

Entrevista a Fernando Delgado-Hierro y Pablo Chaves de 'Los Remedios'

Sinopsis de 'Los Remedios'

Los Remedios es un barrio de Sevilla construido en los años 50. En la obra Los Remedios, dos amigos de la infancia se juntan para tratar de entenderse a base de representarse: a ellos mismos, a las personas que marcaron su desarrollo, al contexto social que forjó su identidad. Los Remedios es un viaje a lo que queda en el propio cuerpo: los gestos, los tonos, las posturas. Es una autoficción autodestructiva hecha por dos personas desarraigadas que remueven la tierra buscando algo a lo que agarrarse. Una genealogía teatral, que indaga en la necesidad de la representación y en su capacidad transformadora. Es una pieza sobre la amistad como respuesta frente al desconcierto. (LA_COMPAÑÍA EXLÍMITE).



Los Remedios obra
Foto de Luz Soria

El recuerdo y el espejo

Fernando Delgado-Hierro se adentra en los entresijos históricos y sociales de su familia y la de Pablo Chaves, también protagonista, en la obra Los Remedios. Ambos actores realizan un recorrido por los momentos que puede que les ayude a definir quiénes son. Sin embargo, la dramaturgia no se queda ante una búsqueda vital de autoconocimiento, sino que lanza una reflexión mucha más profunda sobre la herencia social que se adquiere en el aprendizaje. Además, expone varias preguntas e incógnitas que demuestran una inteligencia emocional que traspasa al patio de butacas. También hay que añadir que cada vez que se revisita el universo nostálgico de esta pieza teatral, se descubren nuevos planteamientos que engrandecen todavía más la humanidad que se halla en su texto. Por lo cual, es de esas piezas que merecen la pena volver a ver.

Asimismo, hay un análisis desde la mirada del pensamiento de una generación marcada por las grandes preguntas, combinándose con ese sentimiento de metamorfosis con el pasado. Con lo cual, se plantean diversas concepciones sobre la repetición, que remueven a los espectadores, al poder ser ellos mismos quiénes completen estos pensamientos con sus propias vivencias. Nuevamente, sorprende cómo de algo tan particular como la idiosincrasia cultural de los dos protagonistas se extrapola a una simbología totalmente universal, que capta a todo tipo de públicos. Por otra parte, aplaudir los elementos de realismo mágico, donde se producen momentos absolutamente hilarantes. Gracias a ello, no es una obra que se mantenga en el dramatismo puro y duro, sino que ofrece momentos de completa hilaridad, que aportan a un resultado brillante. Una obra sobresaliente, que gana por la delicadeza y la empatía con la que envuelven toda su narración.

Teatro Lara
Foto de Luz Soria

Ascendencia y descendencia

Fernando Delgado-Hierro no solo escribe la obra de Los Remedios, sino que también la protagoniza junto a Pablo Chaves. En primer lugar, Delgado-Hierro conserva ese aire bohemio, reflexivo, más taciturno en algunos aspectos, pero sin perder una energía atrayente. Además, en comparación con su primera temporada en el Centro Dramático Nacional, hay que aplaudir la comodidad con la que se mueve por los distintos parajes de la obra. Por tanto, se le ve disfrutar aún más, llevando ese aspecto más sutil y sensitivo a un nivel superior. De esta forma, plantea una expresividad llena de matices, donde también se gratifica en una comedia totalmente natural. Esa contención que ya destacaba en anteriores funciones, se mantiene, con la diferencia que se le aúna una madurez interpretativa todavía más asentada. Por ende, ha elevado más el resultado de su trabajo en escena.

Pablo Chaves, por su parte, demuestra una vez más ser un actor impresionante, que lleva el talento interpretativo en las venas. De principio a fin tiene un manejo de la expresividad extraordinaria, que indica una calidad en su trabajo totalmente impoluta. Además, se une a una sinergia con el humor y la comedia intrínsecos en su forma de proceder, provocando que el espectador conecte muy fácilmente con él sobre las tablas. No se puede negar que Chaves es uno de los mejores actores de su generación, asentando su labor dramática en el actual panorama teatral. Asimismo, incorpora esa intimidad, que consolida una interpretación llena de prismas. Así, no se queda en una capa más superficial, sino que triunfa en ese torrente de emociones que comparte con Fernando Delgado-Hierro. Por último, señalar que el trabajo en equipo que forman ambos actores es uno de los mejores aspectos de la pieza teatral.

Teatro Lara
Foto de Luz Soria

Del barrio al mundo

Paola de Diego transporta el universo de la obra de Los Remedios a las tablas de la Sala Cándido Lara del Teatro Lara. Al igual que ocurriera en el CDN, se impregna de un sello personal que logra establecer un código propio, lo que indica una gran creatividad artística. Por otro lado, la transformación espacial que va ocurriendo según el transcurrir del espectáculo, demuestra una excelente gestión de la dirección por parte de Juan Ceacero. En ningún momento se siente que se pare la acción, lo que da un ritmo y una viveza que hace que sea un frenesí constante de emoción y pulsión. Por lo cual, hay una ejecución visual, que unifica las distintas representaciones que se plantean, dándole una vuelta de tuerca para elevarlos al siguiente nivel sin perder en ningún momento su personalidad única.

Como es lógico, se mantienen algunos de los momentos icónicos más famosos de la pieza teatral, que beben de la propia cultura, tanto andaluz, como personal, del barrio sevillano que da nombre a la obra. Por tanto, a pesar de haber la posibilidad de no conocerlo, se plantea de una manera que se desestructura para darle un nuevo significado. Por otra parte, el uso del audiovisual es acertado, integrándose totalmente en la escenografía. No distrae en ningún momento, además de facilitar esa construcción histórica personal de cada uno de los actores. Se funden ambos lenguajes, formando una sinergia que fluye de una manera enteramente orgánica. Para terminar, ese efecto en los cuerpos, parecido a la performance, es uno de los atributos más característicos de La_Compañía exlímite. Esta forma de removerlos y estrujarlos, sigue siendo una de las señas de identidad más impactantes y placenteras de esta compañía.

Los Remedios obra
Foto de Luz Soria

Conclusión

Los Remedios es una obra humana, sensible, llena de perspicacia personal, única, que se convierte en una búsqueda de la identidad de una manera absolutamente extraordinaria. Con el paso del tiempo, es una pieza que merece ser vista más de una vez, dado que se descubren nuevos sentimientos y reflexiones. Así, se muestra el gran talento narrativo que contiene en su dramaturgia. Por otro lado, Fernando Delgado-Hierro y Pablo Chaves están excelentes, habiéndose consolidado aún más sobre las tablas. Lo disfrutan y derrochan talento de principio a fin. Asimismo, la propuesta escénica dibuja ese universo tan personal, mezclando distintos lenguajes y aspectos expresivos, que llegan a una catarsis artística exquisita. La búsqueda interior en la herencia social, que exhibe una obra magnífica, emocional, introspectiva y de una calidad impoluta.

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