Magnolia, obra teatral de Steven Dietz, llega a España de mano de Rubén Coca, quién se ocupa de la adaptación. Además, cuenta con la dirección de Antonio Cantos. En el reparto están Marina Muñoz y David Villanueva. Esta comedia romántica aborda la importancia de las decisiones, de superar el pasado y la autogestión de las emociones. Producida por AMCA Producciones, se puede disfrutar todos los sábados a las 20:30 horas en la Sala 1 de los Teatros Luchana.



Magnolia

Crítica de 'Magnolia'

Ficha Técnica

Título: Magnolia
Título original: Magnolia

Reparto:
Marina Muñoz (Elena)
David Villanueva (Quino)

Duración: 75 min. apróx.
Dirección: Antonio Cantos
Versión: Rubén Coca
Autoría original: Steven Dietz
Ayudante de dirección:
Carlos Díaz
Producción: AMCA Producciones

Tráiler de 'Magnolia'

Sinopsis de 'Magnolia'

Magnolia es una obra teatral de comedia romántica sobre la crisis de la mediana edad y de cómo nuestras decisiones marcan nuestro futuro.

Una inesperada tormenta de nieve ocasiona el reencuentro de Elena y Quino después de más de 20 años, momento en el cual decidieron terminar su relación universitaria; esa situación les cambiará la vida. Elena se ha mantenido fiel durante todos estos años a su rollo hippIe de izquierdas, mientras que Quino se ha convertido en un empresario predecible y conservador. La noche dará lugar a risas, bromas, recuerdos y alcohol; mientras Elena y Quino reviven el pasado, que esconde más sorpresas de las que se habrían imaginado, y un presente que ninguno de los dos podría haber previsto. (TEATROS LUCHANA). 



Magnolia obra
Foto de Rob Driessen

El romanticismo

Rubén Coca adapta la versión española de la obra Magnolia, escrita por Steven Dietz, donde se presenta un encuentro fortuito entre una ex-pareja. Después de producirse el reencuentro, se muestra el paso del tiempo que ha habido en ellos, poniendo especial atención en Quino. Aun así, el personaje de Elena no pierde en matices, a pesar de mantener su personalidad intacta, se van exponiendo las vivencias tras esa aparente imagen pizpireta. Sin duda, el mayor aliciente de la pieza es la ternura con la que aborda el trauma, así como la reflexión de la búsqueda de felicidad. Gracias a esta fórmula, no se pierde en un discurso más comercial o naif, sino que presenta una comedia en la que hay una profundidad interesante hacia sus personajes. Además, se vivencia ese encuentro desde una perspectiva que va cambiando de energía, por lo que no se mantiene estático.

Por otra parte, cabe destacar la conversación entre Elena y la hija de Quino, ya que se expone la humanidad que hay en la construcción narrativa de los personajes principales. Aun así, la obra no se tercia hacia un drama puro y duro, sino que utiliza de vehículo una comedia fresca y natural. Por lo cual, explota distintos puntos de humor que le permiten al espectador reírse. También hay que subrayar la adaptación política a la idiosincrasia española, utilizando los estereotipos nacionales como reclamo. Lo mismo sucede con la apariencia entre "hippie" y empresario, aunque en ésta se rompe con el paso de la historia. Únicamente, al principio le cuesta arrancar y el espectador no entra desde la primera escena. Una vez pasado, descubre una historia emocional que vale la pena disfrutar.

Teatros Luchana
Foto de Rob Driessen

Un encuentro fortuito

Marina Muñoz y David Villanueva son los actores principales de la obra Magnolia. En primer lugar, Marina Muñoz ofrece una interpretación muy sincera, donde se ve una emoción y naturalidad innatas. A pesar de tener alguna parte en la que no termina de aportar toda la verosimilitud que pudiera, tiene ese efecto cautivador que logra convencer a la audiencia. Por lo cual, se mueve como pez en el agua por el escenario, viéndose cómo lo disfruta al mismo tiempo que tiene la necesidad de sacar partido al abanico de emociones que le ofrece su personaje. Gracias al cuidado de los detalles, redondea el resultado de su labor dramática, ya que cuida la sutileza de una mirada, de una mueca, algo que muchas veces se pierde en los grandes aspavientos. Ahí reside su fuerza, en el equilibrio que da en su actuación.

Por su lado, David Villanueva comprende a la perfección cómo es su personaje y la manera en la que debe introducirlo paulatinamente en escena. La razón es que su mayor sorpresa es la transformación que va sufriendo poco a poco, por lo que su actuación va evolucionando a la par. De esta manera, Villanueva brilla en su metamorfosis, dejando escenas realmente humanas y llenas de emotividad. También se agradece la coherencia con la que aborda su progreso, dado que no se experimentan cambios bruscos, sino una progresión totalmente orgánica. Por otra parte, la química entre sendos intérpretes es palpable, aunque hay partes en las que no logran conectar todo lo que pudieran. Aun así, hacen un tándem estupendo, donde la comodidad y la confianza entre ellos prima. Con lo cual, su trabajo en conjunto es una de sus mejores bazas.

Teatros Luchana
Foto de Rob Driessen

Canciones y aeropuertos

La puesta en escena de Magnolia propone una construcción minimalista, donde cuenta con unos asientos que emulan la sala de espera de un aeropuerto. A pesar de parecer, en un principio, una escenografía muy sencilla, según avanza la obra se comprueba que no necesita más. Ese encuentro fortuito es lo suficientemente fuerte como para llenar la escena, acentuando además la importancia de lo que va emergiendo en ese lugar. Aun así, se marcan dos espacios diferenciados entre la acción y el narrador. Para llegar a ello, se utiliza una composición de iluminación efectiva. Únicamente, durante la función del 11 de junio, se pudo observar que el despliegue técnico tuvo problemas a la hora de ejecutar la orden. Con ello, perdió cierto efecto, aunque no es algo que fuera muy grave. Lo mismo sucedió con el equipo de sonido, en especial, en la parte final.

A pesar de esas pequeñas fallas, los intérpretes supieron sacarlo adelante, por lo que pudieron solventar la atención mediante su trabajo en escena. El montaje de la obra cuenta con un ritmo entretenido, se aprecia un dinamismo que cuida que no esté la pieza en un solo tono. También se agradece que se haya prestado atención por el color, aunque sea en escenas muy concretas, emulando la noche y la intimidad que invade a sus personajes. Por otro lado, el vestuario sigue en consonancia con la personalidad que viene fraguada en la dramaturgia, también aporta elementos a la escena para dar mayor juego. A nivel artístico, su manera de vestir permite que los asistentes ubiquen rápidamente que arquetipo van a ver sobre el escenario. Una grata sorpresa, que no esperas, al poder pensarse que va a ser una comedia romántica más.

Magnolia obra
Foto de Rob Driessen

Conclusión

Magnolia es una obra que triunfa por su carácter emocional, que trae un mensaje de autoconciencia e instrospección certero. Gracias a una creación humorística ligera, se extiende a una historia de amor tierna y con tintes reflexivos. Después, Marina Muñoz y David Villanueva destacan por un trabajo en conjunto solvente y comprometido. Ambos tienen puntos de gran fuerza, como el cuidado del detalle en Muñoz y la evolución escénica en Villanueva. Por otro lado, la puesta en escena es sencilla, pero efectiva. El amor del recuerdo que rememora que el perdón no se halla en otros sino en uno mismo.

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CINEMAGAVIA
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Diego Da Costa
Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) e Ingeniero Audiovisual en Ricoh España. Co-creador de la compañía artística La Joie de la Colina. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
magnolia-critica-obra-teatroUna obra que triunfa por su carácter emocional, que trae un mensaje de autoconciencia e instrospección certero. Gracias a una creación humorística ligera, se extiende a una historia de amor tierna y con tintes reflexivos. Después, Marina Muñoz y David Villanueva destacan por un trabajo en conjunto solvente y comprometido. Ambos tienen puntos de gran fuerza, como el cuidado del detalle en Muñoz y la evolución escénica en Villanueva. Por otro lado, la puesta en escena es sencilla, pero efectiva. El amor del recuerdo que rememora que el perdón no se halla en otros sino en uno mismo.

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